La Junta pone en marcha rutas ornitológicas por las Hoces del río Duratón
FUENTE: eladelantado.com
La Junta de Castilla y León, a través de la Fundación Patrimonio Natural, inició el pasado sábado, 22 de marzo, las rutas ornitológicas por las Hoces del río Duratón enmarcadas en el programa “Trino”.
Hasta el próximo 5 de junio, todos los sábados saldrán a las diez de la mañana de las instalaciones de la empresa Naturaltur, en Sebúlcor, los participantes en la ruta, un grupo que no superará las 16 personas. Dirigiendo la excursión estarán dos expertos, Bernardo Arroyo y Alfredo Ortega, quienes irán explicando con detalle la riqueza ornitológica de las Hoces del Duratón, deteniéndose a cada rato para contemplar diferentes especies. Después de descender hasta la ribera del río Duratón, desde la localidad de Villar de Sobrepeña, los excursionistas alcanzarán el Puente de Villaseca, donde tomarán un tentempié. Seguidamente, montarán en el vehículo de los organizadores para desplazarse hasta las inmediaciones del convento de la Hoz, un lugar desde el que son fácilmente observables numerosas especies de aves. Por último, los excursionistas acabarán sobre las dos de la tarde su recorrido en Naturaltur, sociedad que participa en el programa “Trino”.
Las personas interesadas en asistir a una de las rutas ornitológicas deben hacer previamente su reserva llamando al teléfono 921 521727 (Naturaltur). El precio de la ruta es de 45 euros por persona.
Fuentes de la Fundación Patrimonio Natural señalaron ayer a esta Redacción que proporcionarán a los participantes en las rutas el material de observación necesario para que el avistamiento de la avifauna (prismáticos o telescopios), al tiempo que añadieron que la salida “está siempre garantizada”, independientemente del número de personas inscritas, salvo que las condiciones meteorológicas lo impidan, en cuyo caso se ofrecerán actividades alternativas.
La ruta por el río Duratón es la única que se desarrolla en la provincia de Segovia de las 17 que integran el programa “Trino”, y cuyo objetivo principal es promocionar la avifauna como un recurso para la dinamización socioeconómica del medio rural, además de generar en los núcleos rurales una dinámica aperturista hacia un turismo respetuoso con el entorno.
El turismo ornitológico está cada vez más en auge en Europa, siendo el Reino Unido, Holanda, Bélgica y Alemania los países que más demandan este tipo de turismo de naturaleza. Para los dirigentes de la Fundación Patrimonio Natural, Castilla y León podría convertirse en uno de los primeros destinos europeos de turismo ornitológico no solo por las migraciones de aves que año tras año eligen esta región como lugar de paso, sino también por la variedad de especies que habitan en ella.
Además de la ruta de Segovia, el programa “Trino” ha establecido otras en La Moraña y Sierra de Gredos (Ávila), río Rudrón (Burgos), Picos de Europa y Páramo Leonés (León), Laguna de la Nava y Boada, Cerrato Palentino y Montaña Palentina (Palencia), Arribes del Duero (Salamanca), Altos de Barahona (Soria), Riberas de Castronuño, Tierra de Campos, Riberas del Pisuerga y Montes Torozos (Valladolid) y Arribes del Duero y Lagunas de Villafáfila (Zamora).
Una estrategia de captura de carbono podría permitir automoviles con emisión cero
FUENTE: solociencia.com
Las tecnologías para capturar las emisiones de dióxido de carbono de las fuentes de gran envergadura, como las centrales eléctricas, han ganado recientemente un importante apoyo científico, pero casi las dos terceras partes de las emisiones globales de carbono son generadas por fuentes de polución mucho más pequeñas, fundamentalmente los automóviles y vehículos análogos.
La meta que persigue el equipo del Tecnológico de Georgia es crear un sistema de transporte sostenible que utilice combustible líquido y dispositivos para atrapar las emisiones de carbono en el vehículo, para después procesarlo en la estación de reabastecimiento. El carbono sería entonces reexpedido a una planta de procesamiento donde podría ser transformado en combustible líquido. Actualmente, los investigadores del Tecnológico de Georgia están desarrollando un dispositivo de procesamiento del combustible para separar el carbono y almacenarlo en el vehículo en forma líquida.
Hasta ahora se ha hecho muy poca investigación para explorar la captura del carbono de los vehículos, pero el equipo del Tecnológico ha delineado una estrategia económicamente factible para procesar los combustibles líquidos, fósiles o sintéticos, que contienen carbono, permitiendo su captura y reciclaje en el punto de emisión. A largo plazo, esta estrategia posibilitaría el desarrollo de un sistema de transporte sostenible sin la emisión de carbono.
La estrategia a corto plazo pasa por capturar las emisiones de carbono de los vehículos convencionales alimentados con hidrocarburos líquidos (fósiles), por medio de un procesador de combustible instalado a bordo, diseñado para separar el hidrógeno del carbono en el combustible. Entonces se utilizaría el hidrógeno para energizar al vehículo, mientras que el carbono se almacenaría a bordo en forma líquida hasta que fuese entregado en una estación de reabastecimiento. Desde tal estación, se transportaría luego a unas instalaciones centralizadas para ser almacenado en alguna ubicación permanente, de las clases actualmente bajo investigación por los científicos. Así, el carbono podría acabar en formaciones geológicas, en zonas del subsuelo oceánico o bien en la forma de carbonatos sólidos.
En la estrategia a largo plazo, el dióxido de carbono se reciclará, como un paso dentro de un sistema de ciclo cerrado que involucrará la síntesis de combustible líquido de alta densidad de energía, apropiado para el sector del transporte.
Nanoválvulas moleculares para capturar y almacenar gas
FUENTE: solociencia.com
Este nuevo proceso de captura de gas del ambiente para contenerlo indefinidamente en recipientes de tamaño molecular representa un nuevo método de almacenamiento de los gases que podría ser perfecto para atraparlos, almacenarlos y transportarlos de forma más segura y eficaz.
Éste es un método completamente nuevo de almacenar gas, y no simplemente una mejora en un método ya existente. George Shimizu, David Cramb y Brett Chandler, de la Universidad de Calgary, y sus colegas del Consejo Nacional de Investigación, han obtenido un material que atrapa mecánicamente el gas con altas densidades sin tener que utilizar altas presiones que requerirían tanques especiales de almacenamiento y generarían ciertos riesgos.
Los investigadores han desarrollado una estructura sólida que puede pasar de ser una serie de canales abiertos a transformarse en una serie de cámaras selladas. La transición se lleva a cabo con rapidez y se controla de manera muy sencilla: Se calienta el material para cerrar las nanoválvulas; luego si se agrega agua a la sustancia, ésta se reabre y libera el gas atrapado.
El proceso es fácil de controlar. Además, el material es del todo reciclable y puede usarse indefinidamente.
El equipo de investigación piensa continuar el desarrollo del concepto de las nanoválvulas intentando crear estructuras similares que utilicen productos químicos más ligeros y estructuras que sean capaces de capturar los más ligeros de todos los gases: el hidrógeno y el helio.
Estos materiales podrían ayudar al desarrollo de las células de combustible de hidrógeno y en la creación de filtros para capturar y almacenar gases como el CO2 o el sulfuro de hidrógeno de los procesos industriales.
El hombre más antiguo de Europa
FUENTE abc.es
Durante la muy fructífera campaña de excavación de 2007, el equipo investigador de Atapuerca, codirigido por Juan Luis Arsuaga, José María Bermúdez de Castro y Eudald Carbonell, realizó en junio un descubrimiento trascendental. Se trataba de un diente, el segundo premolar inferior de un homínido que fue datado, en una primera estimación, en 1,2 millones de años. Fue presentado en público el 29 de junio como el resto humano fósil más antiguo de Europa con gran diferencia.
Un día más tarde, 30 de junio, las espátulas y pinceles de los investigadores sacaban a la luz una mandíbula humana, asociada en jornadas posteriores a diversas herramientas de sílex de tradición Olduwaiense. Tras seis meses de complejos y exhaustivos trabajos de identificación y datación, los investigadores han llegado a la certeza de que aquel diente pertenecía a esta mandíbula, y que efectivamente su antigüedad es de 1.200.000 años. Se confirma, pues, que se trata de los restos humanos más antiguos encontrados jamás en Europa.
En la Sima del Elefante
El hallazgo se produjo en el nivel TE9 del yacimiento de la cueva denominada Sima del Elefante, que forma parte de la Trinchera del Ferrocarril, apenas a dos centenares de metros del yacimiento de la Gran Dolina, donde en 1994 se encontraron los primeros fósiles de Homo antecessor. La Sima del Elefante, además, está situada a apenas mil metros del yacimiento de la Sima de los Huesos, en el que durante los últimos años se han localizado más de 6.000 restos fósiles de la especie Homo heidelbergensis.
La descripción e interpretación del fósil humano -etiquetado con las siglas ATE9-1- así como de la industria lítica hallada junto a él, amén de los datos geológicos, geocronológicos y biocronológicos que demuestran la antigüedad de este hallazgo, son publicados hoy con honores de portada por la revista «Nature». Es la segunda para los investigadores de la sierra de Atapuerca, tras la que merecieron en 1993 por el hallazgo del famoso «cráneo 5» de la Sima de los Huesos.
El equipo investigador ha estado formado en esta ocasión, en su mayor parte, por científicos del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), de Burgos, y del Institut Catalá de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES), de Tarragona.
Una datación laboriosa
El proceso de datación ha sido muy laborioso. El estudio paleomagnético sobre el terreno reveló que los niveles inferiores de la Sima del Elefante presentan magnetización inversa, observándose un cambio a polaridad normal en el nivel TE17. Esto significa que los niveles desde TE7 hasta TE16 se formaron en época Matuyama, en el Pleistoceno Inferior, hace entre 780.000 y 1.780.000 años.
Los fósiles de los mamíferos asociados a la mandíbula humana y a los utensilios de sílex, en particular un mustélido (Pannonictis nestii) y un múrido (género Castillomys), así como otras especies de roedores, acotaron un poco más la escala temporal, ya que indican una antigüedad para el nivel TE9 de hasta 1.400.000 años.
Dicho estrato o nivel TE9 fue datado de nuevo mediante otro método -análisis de núclidos producidos por exposición a los rayos cósmicos-, que midió el balance isotópico del aluminio y el berilio presentes en granos de cuarzo obtenidos en este nivel. Este «cronómetro geológico», de una gran exactitud, determinó definitivamente una datación de 1,2 millones de años -con un margen de error de ±160.000 años- de antigüedad para el nivel TE9. La datación refrendaba sin lugar a dudas los datos obtenidos por el paleomagnetismo y los aportados por la biocronología.
Herramientas de sílex
Las herramientas de sílex, hasta un total de 32 piezas, fueron probablemente elaboradas en el interior de la misma cueva a partir de piedras de sílex de los periodos Neógeno y Cretácico, que se localizan en abundancia en un radio menor a dos kilómetros en torno al yacimiento.
El estudio publicado en «Nature» detalla que la técnica de producción de estas herramientas es muy sencilla y que su objetivo era obtener mediante percusión lascas simples de entre 30 y 75 milímetros de longitud. Con ellas, estos hombres del Paleolítico Inferior desgarraban la carne de los grandes herbívoros, como muestran las marcas que los útiles dejaron sobre algunos huesos.
En cuanto a la mandíbula hallada, la pieza fósil consiste en la sínfisis, o parte de unión frontal, de una mandíbula que conserva en su lugar algunos dientes. «La morfología de su cara anterior es primitiva y recuerda a la de fósiles africanos del Pleistoceno Inferior, como el Homo habilis y el Homo rudolfensis. En particular -precisa a ABC Bermúdez de Castro-, presenta muchas similitudes con las mandíbulas encontradas en el yacimiento de Dmanisi (República de Georgia), que datan de hace 1.700.000 años. Por el contrario, la cara posterior de la sínfisis tiene un aspecto que recuerda más al de ciertas mandíbulas halladas en yacimientos asiáticos».
Especie genuinamente europea
De forma provisional, los investigadores han asignado la mandíbula ATE9-1 a la especie Homo antecessor, y esperan que «posteriores estudios certifiquen esta adscripción, lo que reforzará nuestra idea de que se trata efectivamente de una especie genuinamente europea», dice Bermúdez de Castro.
El codirector de Atapuerca, en este sentido, estima que «la posibilidad de que el Homo antecessor sea el ancestro común de neandertales y sapiens está por comprobar, aunque en mi opinión es muy remota y hay datos que así lo avalan». Bermúdez de Castro se inclina por pensar que se produjeron, al menos, tres grandes migraciones sucesivas desde la cuna del hombre, en África. La primera quedaría reflejada en los restos de homínidos hallados en Dmanisi (Georgia), de más de 1,7 millones de años de antigüedad. A la segunda gran oleada, hace entre 1,2 y 1,4 millones de años, pertenecería el Homo antecessor hallado en Atapuerca. Finalmente, el Homo sapiens habría salido del continente africano en una postrera migración, hará unos 90.000 años.
Eudald Carbonell, también codirector de Atapuerca, estima por su parte que «de momento, no sabemos si este probable Homo antecessor evolucionó más adelante en Europa hacia los neandertales o si desapareció, pero estamos convencidos de que en 30 ó 40 años el árbol evolutivo europeo estará completo».
Y como unas gotas de especulación son siempre inevitables en Antropología -así lo reconoce Bermúdez de Castro-, el artículo de «Nature», junto a los numerosos datos aportados sobre la presencia inequívoca de homínidos en el sur de Europa en una fase muy temprana del Pleistoceno Inferior, sugiere también que esta primera población europea atravesó el Oriente Próximo, cruce de caminos entre África y Eurasia, para originar después por «especiación» en el extremo más occidental de Europa el linaje humano del Homo antecessor, representado por los fósiles del nivel TD6 de Gran Dolina, de casi 900.000 años de antigüedad -conforme acreditarán los investigadores con la próxima publicación de un nuevo estudio-, y por este nuevo fósil del nivel TE9 de la Sima del Elefante, datado en 1.200.000 años. La sierra de Atapuerca sigue dando frutos.