Nace un servicio gratuito y sencillo para crear emisoras de radio en Internet
FUENTE: tendencias21.net
A finales de febrero una pequeña empresa belga, Radionomy, lanzará un interesante servicio que permitirá que cualquiera pueda tener su propia webradio en Internet, para emitir los contenidos que desee.
Una webradio consiste en la exhibición de contenido auditivo, con las mismas características del medio radiofónico, a través de Internet y mediante streaming, es decir, directamente de una página web sin tener que descargar ningún archivo al ordenador (hacer clic y obtener).
Así, será posible publicar en formato audio a través de la Red cualquier tipo de contenido que el usuario desee. La información se transmitirá no por ondas radiofónicas (que son ondas electromagnéticas moduladas que recorren el aire) sino por Internet, un medio que cada vez se usa más para la transmisión de sonido, por ejemplo para acompañar las presentaciones de los blogs o las páginas web.
Competencia para la radio
Según Radionomy, no importará que los ordenadores permitan o no la recepción de una webradio para escuchar estos contenidos porque el desarrollo del WiMax, un estándar de transmisión inalámbrica de datos, permitirá una difusión tan amplia como la que disfruta actualmente la radio convencional.
Y parece que tendrá la misma expansión, según las cifras que publica la empresa: 57 millones de americanos escuchan ya cada semana una webradio, y el 20% de los internautas escuchan la radio mientras navegan por la Red.
El servicio de Radionomy permitirá elegir contenidos de una vasta discografía (con un catálogo de más de 100.000 piezas musicales), legal a todos los efectos, así como introducir contenidos propios, como reportajes y podcasting (archivos de sonido y video). El usuario sólo tendrá que ejecutar un pequeño programa denominado “Radio manager” para abrir su antena y empezar a emitir.
Una vez que este programa tenga integrada toda la información, funcionará de manera autónoma y sin necesidad de que el ordenador quede encendido las 24 horas, porque el servidor se ocupará de mantener el servicio activo durante un tiempo máximo de un mes.
Emisiones autónomas
Todo esto será gratis para los usuarios porque Radionomy se encargará de todos los costes de las emisiones, incluidos los de los derechos de autor. Incluso se puede ganar dinero: las ganancias de la empresa procederán de la publicidad que se difundirá a través de las emisoras privadas, y Radionomy las compartirá con los creadores de las estaciones de radio en función de la audiencia que sus emisoras alcancen.
Radionomy anuncia asimismo que la segunda versión del programa Radio Manager permitirá, a partir de mediados del mes de septiembre, la difusión de contenidos en directo.
El nombre de la compañía procede de la fusión de dos conceptos: radio y autonomía. Sus fundadores (cuatro empresarios belgas) pensaron que los internautas deberían poder crear su propia radio con total autonomía para elegir lo que querían emitir, para ajustar sus contenidos con libertad y también con autonomía financiera.
Otras posibilidades
Poder contar con una emisora propia es una de las ventajas que ofrece Internet, y que cada vez aprovecha más gente. Para crearlas existen otras herramientas, además de la propuesta por Radionomy, disponibles en la Red.
Por ejemplo, se puede utilizar SHOUTcast (desarrollado por los creadores de Winamp, programa que permite escuchar archivos musicales en el formato MP3) para montar un servidor propio, o el programa MyCaster, que permite que los oyentes accedan a una emisora privada con sólo conectarse a la dirección de Internet de los creadores del programa.
Por otro lado, Internet también abre la posibilidad de hacer más dinámicos los blogs personales con emisiones públicas de sonido, gracias a servicios como el ofertado por Covert Live, que permite publicar en ellos audio, vídeo e imágenes de forma instantánea, e interactuar con sus lectores.
Respecto a estas iniciativas previas, Radionomy supone un salto cualitativo en la profesionalización de las emisoras privadas y libres de Internet, ya que no sólo ofrece la plataforma necesaria para la emisión de mensajes, sino que ofrece contenidos complementarios cubiertos por los derechos de autor y además permite ganar dinero a los que se decidan a poner su emisora personal en Internet.
El proyecto Zivis pretende ayudar a la ciencia con el “tiempo muerto” del PC
FUENTE: laflecha.net
Un proyecto español pionero en el mundo permitirá a partir de abril que los propietarios de ordenadores conectados a internet puedan ceder sus equipos a investigaciones científicas durante los tiempos “muertos” en los que, a pesar de estar encendidos, sus usuarios no los utilizan.
El sistema es el primero de este tipo que nace con vocación de permanecer en el tiempo y se lanzará en toda España, a diferencia de su predecesor, el proyecto Zivis, que funcionó un mes y medio en el 2007 y se centró en la provincia de Zaragoza, ha señalado el responsable del proyecto, Francisco Castejón, investigador del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT), organismo encargado de desarrollar este sistema.
Salvapantallas
Funcionará mediante un programa de salvapantallas que los internautas se podrán descargar en su equipo “en tres clicks de ratón” y que, al activarse por haber dejado el usuario de utilizar el ordenador, enviará un mensaje pidiendo órdenes de trabajo a un computador central a través de internet, ha explicado Castejón. El ordenador dejará de realizar los cálculos “encargados” en cuanto el usuario vuelva a usar su equipo, los reanudará cuando el salvapantallas vuelva a ponerse en marcha y, una vez completados, enviará los resultados al computador central, que le encargará más trabajo.
Los usuarios podrán elegir entre varios proyectos la investigación a la que quieran ceder su equipo, a diferencia de lo que ocurrió con Zivis, en el que la colaboración se utilizó exclusivamente en el desarrollo del reactor nuclear de fusión ITER. Otra novedad es que el salvapantallas permitirá a los participantes ver los resultados que están ayudando a obtener.
96.000 prestatarios
El nuevo proyecto espera multiplicar por 30 el número de horas “cedidas” obtenidas por Zivis (800.000) y llegar a los 96.000 prestatarios de ordenadores, ha apuntado Castejón, que ha señalado que con el proyecto Zivis colaboraron casi siete de cada cien internautas zaragozanos. El proyecto se centrará en España, aunque se están manteniendo conversaciones con las instituciones de la Unión Europea para extenderlo y no se descartan colaboraciones de fuera del país (en Zivis participaron internautas de Estados Unidos, Europa e incluso alguno de África).
El proyecto Zivis permitió ahorrar a los científicos españoles un año de trabajo con los medios ordinarios del CIEMAT, aunque les habría llevado solo tres días si hubieran podido acceder en exclusiva el superordenador Mare Nostrum de Barcelona, el más potente de Europa. Pero este supercomputador está muy demandado y su utilización está muy restringida. “Es una cuestión de sensatez”, ha afirmado el director del proyecto.
El proyecto Euforia
Los cálculos de Zivis sirvieron para que los científicos comprobaran que las partículas de plasma que circulan a gran velocidad por un reactor de fusión tenderán a escaparse por puntos de fuga diferentes de los que ellos habían previsto y que el plasma permanecerá más fácilmente en el reactor cuanto mayor sea su densidad.
Al desarrollo del nuevo proyecto ayudarán los avances que se han obtenido por el programa Ege 3, que pretende aumentar la velocidad de los cálculos que realizan varios centros de computación conectados por una red más rápida que internet, Grid, y por el proyecto Euforia, que pretende unir esta red a tres supercomputadores europeos, entre ellos el Mare Nostrum, para aumentar la variedad de cálculos realizables.
La experiencia, que es también un experimento sociológico, “será muy útil para los grupos de investigación en el tercer mundo” para quienes la colaboración en red puede suplir la escasez de medios y será una herramienta de divulgación científica, ha apuntado Castejón. El nuevo Zivis está ya muy perfilado, según han informado sus responsables, que han apuntado que las elecciones han ralentizado su puesta en marcha ya que necesita de la colaboración de todas las administraciones.
¿Qué es la producción científica?
FUENTE: elpais.com
Siguiendo los postulados de Thomas Kuhn, la gran revolución científica acontecida a lo largo del siglo XX, con sus evidentes repercusiones sociales, tiene su innegable raíz en un gran cambio de paradigma. La ciencia dejó de ser protagonizada por ricos ociosos y talentos patrocinados por algún mecenas acaudalado. Los espectaculares avances científicos son patrimonio de profesionales financiados con fondos públicos o capital privado, reclutados como investigadores con dedicación exclusiva. Una consecuencia directa del nuevo paradigma fue la sustitución del científico individual por el grupo de investigación, estructurado a modo de pirámide jerarquizada, con un director al frente, varios miembros consolidados dotados de sólida base (sinónimo de posdoctorales), más un elenco de investigadores en proceso de formación inicial.
Otra derivación sustancial fue la aceptación del valor universal de la ciencia, circunstancia que afectó a los procedimientos de comunicar los resultados y descubrimientos relevantes. Las sesiones de academia, la correspondencia epistolar entre investigadores o la edición restringida de monografías y libros en ediciones locales e idiomas nativos, no eran métodos ágiles ni eficaces para difundir y validar los nuevos conocimientos (los trabajos de Mendel tardaron 30 años en ser redescubiertos). La solución más plausible consistió en la publicación de artículos cortos adaptados a un formato estándar (los populares papers) en revistas de circulación mundial (los populares journals), escritas en un lenguaje aceptable por la comunidad científica: el inglés. Durante la última centuria, el floreciente desarrollo de la investigación ha promovido la edición paralela de una plétora de nuevas revistas en cualquier rama del saber.
La abundancia y nivel de las publicaciones constituye un índice fiel de la capacidad, trayectoria y hondura científica asignable a cada grupo investigador. Más aún, se han convertido en un parámetro crucial de política científica para medir la calidad y decidir -dada la escasez crónica de recursos- qué líneas y equipos de trabajo merecen ser financiados. En consecuencia, se han introducido ciertos factores matemáticos para medir el rendimiento de los grupos, que atienden a dos criterios esenciales: el número de artículos publicados (cantidad) y el prestigio de la revista (citaciones y/o impacto).
El conjunto resultante se expresa como la producción científica de un grupo. Este procedimiento cuasi unánimemente aceptado por la comunidad científica no está exento de inconvenientes, empezando por decidir si la producción debe ser valorada en términos absolutos o relativos. Es decir, si las publicaciones son evaluables como un todo o referidas al tamaño y fondos presupuestarios de cada grupo; o si todos los miembros coautores poseen idéntico grado de paternidad sobre el artículo, con independencia de su número. Por otra parte, una producción fecunda de artículos no implica necesariamente concluir en descubrimientos trascendentes; como tampoco pertenecen a la historia de la literatura universal tantos escritores prolíficos de novelitas rosa o del Oeste.
Además… ¿se han publicado históricamente los grandes avances en los journals más influyentes? La respuesta obvia sería sí, ya que su prestigio e impacto se basan en un método de selección muy riguroso, que sólo filtra los trabajos punteros en la frontera del conocimiento. No obstante, el proceso de revisión por pares no es infalible ni completamente anónimo, puesto que los revisores de un manuscrito conocen los nombres de sus autores, no siendo raro que compartan especialidad y puedan mantener distinto grado de afinidad o simpatía. Así, ocurre con frecuencia que prestigiosas revistas publican artículos irrelevantes, presuponiendo el alto crédito científico concedido a sus autores, mientras descubrimientos sobresalientes han sido recogidos en órganos de menor impacto (caso del descubrimiento más importante en biología del siglo XX). Al revés, revistas punteras han rechazado aportaciones novedosas, al proceder de investigadores semidesconocidos. Todo ello, sin perjuicio de recordar los minoritarios pero escandalosos episodios de publicación fraudulenta recogida en los mejores journals. Igualmente, es discutible admitir el número de citaciones como parámetro infalible de calidad, puesto que casi la mitad de los artículos publicados no se citan nunca, y muchos reciben citaciones negativas.
Otra cuestión de fondo supone reflexionar sobre si la esencia de la ciencia es crear o producir; si la búsqueda de nuevos saberes requiere un número elevado de publicaciones brillantes, y si un investigador poco productivo debe ser apoyado. Indudablemente, el sistema vigente puede ser válido con matices. En su concepción actual son más importantes los continentes que los contenidos, condicionando una investigación rutinaria mediante proyectos continuistas de objetivos previsibles, encaminados a obtener resultados rápidamente publicables a corto plazo. Tal estrategia margina a los investigadores osados y heterodoxos con escaso bagaje de producción científica, pero capaces de plantearse desafíos inauditos del paradigma establecido. Quizá la mayoría haya fracasado, pero cuando tenían razón, han provocado auténticas revoluciones en nuestro conocimiento. La disyuntiva estriba en decidir si la investigación debe favorecer el conocimiento y progreso de la humanidad o el currículo de los grupos; si se investiga para descubrir o para publicar. Quizá en estos tiempos de pragmatismo rácano, se abuse con exceso del axioma “… publica, que algo queda”.
Juan Carlos Argüelles es profesor de Microbiología. Universidad de Murcia.
Arranca la I Convención sobre Cambio Climático en España
FUENTE: elpais.com
La Convención sobre Cambio Climático y Sostenibilidad en España, que se va a desarrollar desde hoy y hasta el viernes en Albacete, pretende ser la reunión más importante sobre esta materia en el país. Un amplio grupo de expertos, cerca de 500 tanto nacionales como internacionales y entre los que se encuentra Jeremy Rifkin va a analizar el impacto que produce el Cambio Climático en los diferentes sectores de producción y los efectos que tiene sobre la salud y el medio ambiente.
El cambio climático es, según la organización, una de las principales amenazas para el desarrollo sostenible. Representa un serio reto por los efectos que tiene sobre la economía global, la salud y el bienestar social. La pérdida de la diversidad biológica, la desertización y el cambio climático están ya en la conciencia de los españoles pero la Convención pretende buscar soluciones.
El presidente de la Junta de Castilla-La Mancha, José María Barreda, inaugurará esta tarde la Convención que está dirigida a técnicos de empresas, ayuntamientos, administración regional y central, científicos, estudiantes y público en general.
Un cartel de expertos
Una de las intervenciones más esperadas es la del profesor y experto en la lucha contra el cambio climático, Jeremy Rifkin. Asiste como asesor principal del grupo de Liderazgo del Parlamento Europeo para la promoción de la Tercera Revolución Industrial y la transición hacia una economía del hidrógeno, además colabora con el Gobierno de España en la lucha contra el cambio climático.
Rifkin, el pensador y analista internacional más en boga en los últimos años, impartirá la conferencia inaugural a través de una videoconferencia. Analizará la posibilidad de una tercera revolución industrial ante la crisis del actual modelo energético.
Entre los participantes se encuentran el secretario general para la Prevención de la Contaminación y el Cambio Climático, Arturo Gonzalo Aizpiri; el director del Observatorio de la Sostenibilidad de España, Luis Jiménez; Rutu Dave, científico del Panel Intergubernamental contra el Cambio Climático de la ONU. También van a estar presentes el jefe de la Unidad Técnica del Grupo III: Mitigación, del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC), Leo Meyer; la directora regional del Programa de Naciones Unidas de Desarrollo para América Latina y Caribe, Rebeca Grynspan; o la directora de la Agencia Europea de Medio Ambiente, Catherine McGlade.
La convención sostenible
La organización ha tomado todo tipo de medidas para que la Convención no afecte negativamente al medio ambiente. Para compensar las emisiones de gases invernadero se van a realizar, por ejemplo, proyectos de reducción de emisiones a través de CeroCO2. También se va a fomentar el uso del transporte público, se van a poner a disposición de los asistentes bicicletas para desplazarse por la ciudad y los autobuses de la Organización utilizarán biocombustible. Otro de los compromisos que han adquirido los organizadores es el uso de papel reciclado y evitar, en cualquier caso, el gasto innecesario de papel.
Actividades paralelas
Las conferencias no van a ser los únicos actos de esta Convención. La organización ha previsto una serie de actividades paralelas para todos los públicos. La ópera La Bohéme de Puccini, el jueves 7 en el Teatro Circo de Albacete, es una de las más destacadas. Pero también habrá tiempo para el cine con la famosa película de Al Gore Una verdad incómoda, que se proyectará también el día 7. También habrá varias exposiciones se mostrarán en estos días en la ciudad, entre ellas Sostenibilidad y biodiversidad. Los Objetivos del Milenio y Manifiesto 2000 es un tema importante de esta muestra.
Enseñar a conducir reduciendo las emisiones es otro de los objetivos que se ha fijado esta Convención. Un grupo de profesionales impartirá a los asistentes cursos de conducción eficiente y económica tanto para camiones y autobuses como para turismos, subvencionados por AGECAM (Agencia de Gestión de la Energía de Castilla-La Mancha).
Más información: www.ccse.es
Científicos españoles captan la imagen de un planeta en la constelación de Escorpio
FUENTE: elmundo.es
Tres científicos del grupo de investigación de Astrofísica de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) y el Instituto Astrofísico de Canarias (IAC) han localizado un planeta en la constelación de Escorpio.
Se trata del segundo planeta que se ha visto por imagen directa, según apuntan los profesores que han desarrollado el proyecto, Antonio Pérez Garrido, Anastasio Díez e Isidro Villó.
El objeto localizado tiene entre 9 y 16 veces la masa de Júpiter y se desplaza alrededor de una enana marrón que se encuentra a una distancia 670 veces mayor que la que separa la Tierra del Sol.
Una enana marrón es un objeto astronómico que no tiene la suficiente masa para ser considerado una estrella.
“Lo curioso de este objeto es a la gran distancia a la que se encuentra de su compañera”, explica Pérez, investigador responsable del grupo de Astrofísica de la UPCT, lo que “contradice las teorías actuales de formación planetaria”.
La separación entre el planeta localizado y la enana marrón es unas 20 veces mayor que la que existe entre el Sol y Plutón.
A 470 años luz
El periodo de traslación del objeto, esto es, el tiempo que tarda en completar su órbita, supera los 65.000 años.
El planeta localizado se encuentra en una de las regiones de formación estelar más joven y cercana al Sol, concretamente a 470 años luz.
El equipo realizó las observaciones desde los telescopios situados en el Teide (Tenerife), Roque de los Muchachos (La Palma) y Mauna Kea (Hawai, Estados Unidos).
Además de Pérez Garrido, Villó y Díaz, de la UPCT, en la investigación han participado los científicos del Instituto Astrofísico de Canarias Víctor Béjar, María Rosa Zapatero, Carlos Álvarez, Eduardo Martín y el cartagenero Rafael Rebolo.
Los resultados de este trabajo se publicaron el pasado viernes en la prestigiosa revista ‘Astrophysical Journal Letters’.
El deshielo acelerado de Groenlandia ya estaba en marcha en la década de 1920
FUENTE: solociencia.com
Esto refuerza la creencia de que los glaciares y otras masas de hielo son hipersensibles al cambio climático, y apoya la preocupación de que las temperaturas crecientes acelerarán la desaparición de los campos de hielo de esa isla, provocando antes de lo previsto la subida del nivel del mar.
Analizando datos antiguos, ya se había comprobado no hace mucho que las temperaturas en Groenlandia habían aumentado en la década de 1920 en proporciones equivalentes a las del pasado reciente. Pero hasta ahora no había sido posible confirmar el alcance de la repercusión que sobre los glaciares de la isla tuvo ese calentamiento temprano.
“Lo novedoso de esto es que podemos encontramos con una gran riqueza de información a partir de fuentes de baja tecnología que han sido pasadas por alto por la mayoría de los investigadores”, explica Jason Box, profesor de geografía de la Universidad Estatal de Ohio e investigador del Centro Byrd de Investigaciones Polares. Muchos investigadores, según él, confían mayormente en la información satelital y en la aportada por otras fuentes modernas.
Adam Herrington, coautor de este estudio, pasó semanas en las bibliotecas de la universidad y en los archivos, inspeccionando meticulosamente tomos polvorientos con las bitácoras de expediciones científicas antiguas, buscando sobre todo fotografías y mapas de algunos glaciares importantes de Groenlandia.
Por ejemplo, escarbando a través de esos viejos papeles, Herrington encontró un mapa de 1932 y una fotografía aérea de 1933 que documentan cómo el Glaciar de Kangerdlugssuaq perdió un pedazo de hielo que era casi del tamaño de la Isla de Manhattan en Nueva York.
“Eso coincide con lo que sabemos sobre los cambios recientes”, señala Box. “Del 2002 al 2003, ese mismo glaciar se replegó otros 5 kilómetros”.
El hecho de que los cambios recientes en la capa de hielo de Groenlandia tengan ya precedentes en su conducta de hace 70 años incrementa la confianza de los investigadores y a la vez su alarma acerca de lo que nos depara el futuro.
La capa de hielo de Groenlandia contiene al menos el 10 por ciento del agua dulce de todo el mundo y ha estado perdiendo anualmente más de 100 kilómetros cúbicos de hielo en los últimos cinco años, siendo el 2007 un año récord en ese sentido.