Archivo diario: 03/02/2008

Madrid se convierte en el Cabo Cañaveral europeo

FUENTE: larazon.es

La nueva generación de misiones astronómicas y planetarias de la Agencia Espacial Europea (ESA) tienen en Madrid un nuevo apoyo técnico, merced al renovado Centro de Astronomía Espacial de Villanueva de la Cañada, que incluye la gran antena de radio levantada en 2005 en el centro de observación de Cebreros (Ávila). «Diseñadas para abrir nuevas fronteras en la exploración espacial, muchas de estas misiones llegarán muy lejos», asegura la ESA en un comunicado.
Para comunicarse con los artefactos situados en el espacio profundo, la Agencia está construyendo una red de antenas de largo alcance, como la abulense, de 35 metros de diámetro. Su primera antena «gemela» está situada en las antípodas, en New Norcia (Australia).
Referencia mundial
El Centro de Astronomía Espacial Europeo controlará misiones espaciales y planetarias, convirtiéndose en un importante núcleo astronómico de referencia mundial, en el que se darán cita los más importantes científicos del sector. La inauguración oficial está prevista para el jueves 7, coincidiendo con el lanzamiento del módulo Columbus, la mayor aportación de la ESA a la Estación Espacial Internacional y cuyo despegue fue retrasado el pasado diciembre por problemas con el transbordador espacial Atlantis, que lo pondrá en órbita en dicha fecha desde Cabo Cañaveral (Florida), siempre y cuando no surjan nuevas complicaciones.
La principal tarea actual de la base de Cebreros es prestar apoyo a la misión Venus Express, primera nave europea en alcanzar el cálido planeta vecino, lo que hizo en octubre de 2005. También respaldará otras misiones interplanetarias, como la BepiColombo a Mercurio, cuyo lanzamiento está previsto para 2013, así como los futuros instrumentos de observación de órbita lejana, como las Herschel, Planck y Gaia.
«Una vez un telescopio espacial ha alcanzado su órbita operacional, o cuando una misión planetaria se encuentra en su camino hacia su lejano objetivo, entran en acción los científicos, que deben aprovechar al máximo sus posibilidades», explican en la ESA. En el caso de un telescopio orbital sobre el que los astrónomos proponen diferentes objetos para observar. Una vez las propuestas se evalúan y seleccionan, se puede diseñar la agenda de trabajo del artefacto. Éste es uno de los trabajos que se llevan a cabo en Villanueva de la Cañada. También se encargan de calibrar los instrumentos de a bordo, así como de apoyar a la comunidad científica en el proceso y análisis de los datos obtenidos por los instrumentos de observación.
Acceso a través de internet
La vida de una misión se prolonga más allá de la vida útil de la nave o sonda espaciales. Todos los datos que no son aprovechados se almacenan y se usan como si de un observatorio virtual se tratase, en el que científicos de todo el mundo acceden a la información a través de internet. Estos archivos son a menudo fuente de grandes descubrimientos al permitir que los especialistas estudien con detenimiento la evolución de un objeto determinado o su aspecto visto en diferentes longitudes de onda, ofreciendo nuevas perspectivas sobre su naturaleza.
El Centro de Astronomía Espacial Europeo ha controlado en los últimos años distintas e importantes misiones. Se han estudiado los agujeros negros estelares o la explosión de supernovas, en dos proyectos que comenzaron en 1999 y 2002, respectivamente. También se dirigió desde Villanueva de la Cañada la misión de la nave orbital interplanetaria Mars Express para hacer un estudio cartográfico de Marte (2003). Dos años después se vigiló una nave similar que se envió al planeta Venus para hacer un estudio de su atmósfera.
¿El futuro? Madrid será protagonista de la carrera espacial europea. En 2008, y a través de un satélite, se hará una medición de la salinidad oceánica para ver la evolución del cambio climático. Ese mismo año, un telescopio espacial estudiará el origen del Universo y se enviará el mayor espejo lanzado nunca a observar el universo primitivo.