Tierra Comunera dice que Castilla y León es la única región sin TDT local ni autonómica
FUENTE: eladelantado.com
La formación Tierra Comunera ha denunciado que la Comunidad de Castilla y León es la única de todo el país que carece de emisiones locales o autonómicas de Televisión Digital Terrestre (TDT) y que por tanto los actuales canales analógicos dejarán de verse a finales de este año.
Los castellanistas recuerdan que la Junta aún no ha licitado los 63 canales locales asignados mientras que respecto a los autonómicos “ni siquiera se ha redactado el proyecto”. De esta manera, los ciudadanos de esta comunidad son los únicos que sólo sintonizan canales de televisión estatales a través de la TDT.
Según informa en un comunicado, Tierra Comunera las televisiones locales “esperan desde hace tres años el concurso de licencias”, mientras que respecto a las cadenas autonómicas “se desconoce hasta el número de canales a repartir”.
Esta formación recuerda que en septiembre de 2005, la Junta de Castilla y León inició el proceso para convocr el concurso de adjudicación de los 84 canales de televisión digital local que corresponden a la Comunidad. Pero tres años después, las televisiones locales se encuentran aún a la espera de este concurso. Además, según denuncia Tierra Comunera, “deberían haber cesado sus emisiones en analógico el 1 de enero, pero han tenido que buscar una situación de vacío legal para seguir haciéndolo”.
Respecto a los canales autonómicos, la Junta ha reiterado que no lanzará un canal regional público, convirtiendo así a Castilla y León en la única comunidad pluriprovincial sin televisión autonómica.
Tierra Comunera informa de que el apagón tendrá lugar en Soria el próximo 31 de diciembre de 2008, y en provincias como Zamora o Palencia el 30 de junio de 2009.
Por último, Tierra Comunera exige al Consejero de Fomento, Antonio Silván, “que explique públicamente por qué Castilla y León es la última comunidad en el desarrollo de la TDT”.
Cambridge controla la contaminación a través de teléfonos móviles
FUENTE: tendencias21.net
La Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, está llevando a cabo un innovador proyecto en su ciudad: controlar la contaminación del aire a través de teléfonos móviles portados por los ciclistas que recorren las calles.
Según publica la revista Newscientist, los teléfonos monitorean la calidad del aire de Cambridge y posteriormente emiten los datos recogidos a un laboratorio de investigación.
La técnica ha sido posible gracias a pequeños sensores de contaminación y a un programa informático que permite que los teléfonos registren y comuniquen los niveles de contaminantes presentes en el aire en cualquier lugar en que se encuentren.
Es la ventaja de la telefonía móvil, que está en todas partes. La investigación ha sido dirigida por la informático Eiman Kanjo, de dicha universidad, que señala que los móviles suponen una alternativa a otros medios de control más caros, además de que llegan a lugares que de otra forma no podrían ser controlados.
Registros móviles
Tal y como se explica en la página web de la investigación, bautizada como CamMobSens (Cambridge Mobile Urban Sensing), el impacto del tráfico en la calidad del aire en las ciudades y la exposición de los ciudadanos a la contaminación supone una de las principales preocupaciones en las políticas públicas actuales, por lo que en los últimos años se ha producido un importante número de investigaciones dirigidas a mejorar la tecnología de los vehículos y la gestión del tráfico, con el fin de minimizar el impacto en la salud de la gente.
Una dirección especialmente interesante en las soluciones calibradas es la de utilizar vehículos y personas como plataformas de detección de datos referentes a los niveles de contaminación urbana, para lo que se necesitan sensores que registran los datos al respecto. Se trataría de pruebas medioambientales móviles, según los científicos, que con sus transmisiones, llevadas a cabo por los sensores, permitirían integrar, hacer modelos e interpretar las inmensas cantidades de datos espaciales y temporales que se envíen.
Para conseguirlo, Kanjo y sus colegas han entregado a ciclistas locales sensores de contaminación del aire y unidades GPS (sistema de posición global que permite que la información circule vía satélite) que envían la información vía Bluetooth, una especificación abierta para comunicaciones inalámbricas entre diversos tipos de aparatos de comunicación.
El programa informático preparado por los investigadores permite que los teléfonos informen al laboratorio, de manera constante, acerca de la calidad del aire y de su localización. Los ciclistas recorren la ciudad y, mientras tanto, el laboratorio recibe los datos a través de la red de teléfonos conectados.
Sensores en las bicicletas
Dichos sensores son llevados en las bicicletas, dentro de unos recipientes especiales, desde los que registran los niveles de monóxido de carbono, óxido de nitrógeno y dióxido de nitrógeno del aire. Tras una serie de pruebas iniciales, se ha reducido el tamaño de dichos sensores (actualmente como el de un mando de televisión), se ha conseguido que sean más exactos y, además, que puedan detectar también el dióxido de carbono del ambiente. En unas semanas se realizarán nuevas pruebas del sistema.
Según los científicos, los sensores podrían ser también fijados en los bolsos o chaquetas de los peatones, e incluso podrían entregarse a los guardias de tráfico de la ciudad. En un futuro, será posible combinar la unidad de GPS con los sensores, o aprovechar los teléfonos que lleven incorporado el GPS.
El sistema actual ha sido desarrollado con la ayuda del fabricante de teléfonos móviles Nokia y la empresa de telecomunicaciones O2. Kanjo señala que los datos emitidos de los móviles no sólo servirán para conocer con exactitud y en un área amplia de terreno urbano la calidad del aire, sino que además podrían ayudar a comparar, por ejemplo, los niveles de contaminación con la incidencia del asma en los ciudadanos, una enfermedad que suele relacionarse con los elementos contaminantes presentes en el aire de las ciudades.
Combinando el sistema de pruebas del aire con un dispositivo aparte que mida las funciones pulmonares podría llevarse a cabo dicha comparación. De hecho, Kanjo y sus colaboradores trabajan actualmente con médicos interesados en poder conocer los síntomas de sus pacientes en relación con la contaminación del aire que los rodea. Con el tiempo, reuniendo información de un gran número de personas afectadas, podría calibrarse mejor el vínculo entre los síntomas del asma y la contaminación ambiental.
Proyecto mensaje
Esta investigación forma parte de un proyecto del Reino Unido, MESSAGE, de tres años de duración que comenzó en octubre de 2006, fundado por el Engineering and Physical Sciences Research Council ó EPSRC y el Ministerio de Transportes británicos.
En él trabajan, además de la Universidad de Cambridge, las universidades de Leeds, Newcastle y Southampton, así como el Imperial College London. MESSAGE pretende desarrollar y demostrar el potencial de diversos sensores de bajo coste en el suministro de datos que sirvan para planear, gestionar y controlar el impacto medioambiental derivado de los transportes en las ciudades, así como a nivel regional y nacional.
Incluye la pretensión de convertir a los vehículos y a la gente en plataformas de dichos sensores. Cambridge trabaja en el uso de la telefonía móvil para transportar la información que éstos capten, mientras que la Universidad de Newcastle desarrollará una red de polvo inteligente (red de dispositivos minúsculos usados en comunicaciones inalámbricas que pueden detectar cualquier cosa) que funcionarán el protocolo ZigBee de comunicación de alto nivel. El Imperial College London, por su parte, diseñará una red que aplicará las tecnologías WiFi y el WiMax para comunicaciones y posicionamiento. Todas las plataformas se integrarán en un sistema de procesamiento de datos común.
Los vehículos hipersónicos, cada vez más cerca
FUENTE: tendencias21.net
El pasado verano, la compañía Boeing anunciaba en una nota de prensa que se habían completado exitosamente las primeras pruebas estáticas del avión X-51A, una aeronave hipersónica experimental que aplica la tecnología scramjet.
Boeing añadía que se había dado luz verde a las pruebas de vuelo reales, previstas para 2009, con las que se espera alcanzar una velocidad seis veces mayor a la del sonido (Match 6). La tecnología scramjet consiste en un tipo de reactor o motor a reacción capaz de alcanzar velocidades supersónicas superiores a quince veces la velocidad del sonido (Match 15).
Ahora, la Universidad de Purdue, en Estados Unidos, informa en un comunicado, que el equipo de ingenieros de ha dirigido los experimentos de este proyecto han obtenido por fin los datos esenciales para el diseño del prototipo de pruebas del avión X-51A, que se espera evolucione hacia el desarrollo de misiles de gran velocidad y aviones civiles y militares espaciales.
Las pruebas han sido realizadas utilizando el único túnel de viento o túnel aerodinámico capaz de funcionar con velocidades hipersónicas, y han servido para recoger datos que muestren de manera precisa cómo el aire fluye sobre la superficie del avión en vuelo.
En ingeniería, un túnel de viento es una herramienta de investigación desarrollada para ayudar en el estudio de los efectos del movimiento del aire alrededor de objetos sólidos. En su interior, el objeto estudiado permanece estacionario mientras se fuerza el paso de aire o gas alrededor de él. Se utiliza para estudiar los efectos del movimiento del aire en objetos como aviones, naves espaciales, misiles, automóviles, edificios o puentes.
Información detallada
Concretamente, los ingenieros necesitaban información detallada acerca de la manera en que el flujo de aire cambia durante el vuelo de suave a turbulento a medida que se acelera sobre la superficie del avión. Esta información resulta esencial para el diseño óptimo de aviones que circulen a velocidades hipersónicas, de casi 6.400 kilómetros por hora.
La investigación se ha centrado en la parte frontal del avión, utilizando un modelo alargado para las pruebas en el túnel aerodinámico. Así, se ha conseguido obtener datos de dos cuestiones esenciales: el mantenimiento del flujo turbulento de aire dentro de la cámara de combustión del motor para conseguir que el scramjet funcione apropiadamente, y también el incremento de la cantidad de flujo de aire suave sobre la superficie del vehículo para reducir la fricción y el calor que podrían dañarlo o destruirlo. Cuanto mayor es la velocidad, mayor es la fricción y el calor que se generan en vuelo.
El avión X-51A es una aeronave con un saliente en forma de cuchara en su parte baja, por donde el aire es precipitado al acceso a la cámara de combustión del motor. Resulta esencial que el aire entrante en este acceso sea turbulento a velocidades supersónicas para que el motor no se colapse y el avión acabe estrellándose.
Por esta razón, el aire deber ser convertido en turbulencia antes de entrar en el acceso, lo que se logra utilizando una banda de metal levadiza situada cerca de él y que hace que el aire “tropiece” durante su fluido, y se transforme. El túnel de viento está ayudando a los científicos a comprender esta transición y a determinar donde debe situarse dicha banda y cuanto debe separarse de la superficie de la aeronave.
Pero, al mismo tiempo, el flujo de aire sobre la parte alta del vehículo debe ser lo más suave posible para reducir la fricción y el calor antes señalados, por lo que los datos del experimento se utilizarán para definir el diseño de esta parte del avión en función del calor y la fricción que puedan acumularse en vuelo.
Aplicaciones futuras
Para ello, los investigadores utilizaron una pintura sensible a la temperatura con la que midieron hasta qué punto esta parte de la superficie de la nave se calentaría con el rozamiento del aire. La pintura cambiaba de color en función del calor acumulado.
Los científicos esperan que los aviones con scramjet puedan ser usados en 2015. Esta tecnología promete interesantes aplicaciones, por ejemplo, en el diseño de aviones espaciales de funcionamiento mucho más barato que los actuales cohetes espaciales, lo que haría más factible el traslado orbital de mercancía.
Y es que el scramjet ofrece unas prestaciones similares a las de un cohete, aunque con la diferencia de que no lleva el oxígeno almacenado en un depósito, sino que lo toma del aire. Esto reduce en gran medida el peso de las aeronaves con respecto a los cohetes espaciales convencionales, en los que el oxígeno supone más del 50% del peso total. Por eso, la tecnología scramjet podría utilizarse en el despegue y en vuelos atmosféricos iniciales.
El proyecto X-51 está liderado por el Air Force Research Laboratory y la Defense Advanced Research Projects Agency (DARPA). El vehículo ha sido fabricado por las compañías Pratt & Whitney y Boeing. Los ingenieros de la Universidad de Purdue forman parte de un equipo nacional de investigadores de los ámbitos gubernamental, académicos e industriales que trabajan en colaboración en los diferentes aspectos de la aeronave.
Investigadores prevén una tecnología de láser de fibra que sustituirá al láser convencional
FUENTE: fys.es
Tras haber finalizado su trabajo en verano de 2007, los que fueran socios del proyecto URANUS («Ultra-fast technology for multicolour compact high-power fibre systems» o Tecnología ultrarrápida para sistemas de fibra de alta potencia compactos y multicolores), financiado con fondos comunitarios, desean continuar con la investigación. URANUS ha sido esencial para lograr avances en la tecnología de láser de fibra en Europa.
Los dos objetivos principales del proyecto eran desarrollar sistemas de láser ultrarrápido que operaran a diferentes longitudes de onda, y desarrollar y probar fuentes de fibra de banda ancha. «Nuestra investigación fue innovadora», comenta el Dr. Mircea Guina, coordinador del proyecto de la Universidad Tecnológica de Tampere (Finlandia). «Hemos avanzado mucho en estos últimos años, pero quedan muchas más áreas por explorar.»
En efecto, el proyecto URANUS desarrolló con buenos resultados un láser llamado «mode-locked» que utiliza una fibra especial, Yb-PBG («ytterbium-doped photonic bandgap»), la cual ayuda a compensar la dispersión de los rayos. Este descubrimiento contribuyó al desarrollo del primer «láser de fibra supercontinuum».
«La fuente supercontinua puede generar pulsos en todas las longitudes de onda», explicó el profesor Oleg Okhotnikov, coordinador del proyecto URANUS. «Por ejemplo, en el caso del procesamiento de imágenes médicas se puede seleccionar la longitud de onda que se necesita del espectro de banda ancha para detectar un tipo específico de cromóforo unido a una célula cancerosa.»
Hasta ahora los láseres ultrarrápidos comerciales se han basado en una tecnología de estado sólido, utilizando aire en lugar de fibra óptica para transportar la luz de intensidad alta. Sin embargo, estos láseres suelen ser de mayor tamaño y más caros, en lo que a costes de producción y mantenimiento se refiere, que los láseres de fibra. «La fibra es más eficaz que el aire a la hora de transportar la luz a su objetivo, ya que necesita menos energía que los sistemas de estado sólido para lograr los mismos resultados. También se trata de un material más estable y más fuerte», afirmó el profesor Okhotnikov.
«Los láseres de fibra podrían sustituir a los láseres de estado sólido en la mayoría de usos, así como abrir la puerta a nuevas aplicaciones», añadió el Dr. Guina, quien predice que los láseres de fibra ultrarrápidos desempeñarán un papel clave en la fabricación de sistemas de nanotecnología incluso más pequeños y en la demostración de aplicaciones prácticas nuevas como la tomografía de coherencia óptica, una técnica de diagnóstico por imagen digital tridimensional usada en medicina, entre otras muchas aplicaciones.
El proyecto URANUS recibió casi 1,5 millones de euros de financiación por medio del Sexto Programa Marco de la UE (6PM) y reunió a seis socios de cuatro países europeos.
Descubren moléculas celulares que impiden la metástasis del cáncer de mama
FUENTE: larazon.es
La actividad de dos moléculas de ARN (los microARN miR-335 y miR-126) presentes en células tumorales de cánceres malignos de mama impide que éstos se extiendan a huesos y pulmones, ha concluido un artículo que publica hoy la revista Nature y en el que participa el equipo del investigador Joan Massagué.
Mientras que el miR-126 reduce la proliferación y el crecimiento del volumen del tumor de mama, que es el tipo más frecuente entre las españolas (se calcula que una de cada diez lo desarrollará a lo largo de su vida), el miR-335 suprime la metástasis y la migración a otros tejidos de las células cancerígenas que pueden llevar a la muerte del paciente.
Además los científicos consideran que un tercer microARN (el miR-206) podría cumplir una función semejante al miR-335.
La importancia del descubrimiento estriba en que se ha demostrado por primera vez que los microARN, esta «nueva» clase de reguladores de la actividad del ADN, pueden también ser atacados «por las células cancerígenas que se desarrollan como tumor metastásico», ha explicado Massagué.
Esta investigación podría abrir la puerta al desarrollo de futuros tratamientos que evitaran la metástasis del cáncer de mama, bien a través del consecución de técnicas para introducir los microARN en tumores donde faltan o bien «desarrollando fármacos contra los genes cuya actividad aumenta para promover la metástasis cuando estos microARN faltan», ha afirmado Massagué.
El funcionamiento normal del miR-335 reduce en las células cancerígenas la producción del factor de transcripción celular SOX4, una sustancia que promueve el desarrollo y movimiento de los descendientes de las células madre que originan el tumor, así como del componente de la matriz extracelular Tenascina C, una proteína que las células depositan en su entorno y que les sirve para invadir tejido circundante, ha apuntado el investigador.
En ausencia del miR-335 y del miR-206, la célula produce demasiada cantidad de estas sustancias, lo que ayuda a su movilidad y a la invasión de los tejidos.
La principal función de los microARN es neutralizar al ARN mensajero, el encargado de «traducir» las órdenes del ADN para dar lugar a diferentes proteínas.
Para obtener estas conclusiones, los investigadores estudiaron el desarrollo «in vitro» e implantaron en ratones células cancerígenas procedentes de líneas celulares de dos pacientes que habían padecido cáncer de mama.
Los miR-335, miR-126 y miR-206 presentaban niveles inferiores en las células tumorales metastásicas que «fueron reuniendo las condiciones para la mejor penetración y supervivencia en tejidos y órganos alejados del tumor inicial». «Los cambios y alteraciones que encontramos en estas células -ha añadido el científico español- nos dicen qué condiciones y habilidades tuvieron que acumular para llegar tan lejos en la progresión del tumor».
Los científicos comprobaron que restaurar la actividad de las moléculas de microARN en células cancerígenas humanas disminuía la metástasis en huesos.
Además, inhibieron en algunas de las células tumorales el miR-335 y descubrieron así cuáles eran los genes que más aumentaban su expresión (cantidad del ARN mensajero al que dan lugar y que luego se encargará de fabricar las proteínas correspondientes), lo que les llevó, entre otros, a los genes responsables de las proteínas SOX4 y Tenascina C.
Gracias al estudio de historiales de veinte pacientes comprobaron que la expresión media de miR-335 y miR-126 era ocho veces menor en los tumores de pacientes que recayeron y en una cohorte de 368 pacientes se comprobó que los niveles bajos de miR-335 eran mejor indicador de una mayor metástasis general que de metástasis específicas de pulmón o hueso.
Desde 1989 Massagué dirige el Programa de Investigación de Biología y Genética del Cáncer en el Memorial Sloan-Kettering Cancer Center de Nueva York, y está considerado una de las mayores autoridades del mundo en el estudio de la metástasis del cáncer
Matemáticas: ¡Que inventen ellos!
FUENTE: elpais.com
Hace 25 años los matemáticos españoles publicábamos tres de cada mil artículos en las revistas de más calidad, las que aparecen referenciadas en la base de datos de Web of Knowledge; hoy en día son cinco de cada 100, tal y como puede verse en el gráfico adjunto.
En efecto, las matemáticas españolas han conseguido un crecimiento sin parangón, convirtiéndose en la tercera ciencia española en términos relativos. El año pasado, se celebró en nuestro país un espectacular Congreso Internacional de Matemáticos que dejaba bien a las claras ese desarrollo. ¿Cuáles han sido las causas? Lo entenderemos si pensamos que la investigación matemática se ha hecho hasta hace muy poco fundamentalmente en los Departamentos de Matemáticas de nuestras universidades, en unas décadas con necesidades docentes continuas por el aumento de estudiantes, que han llevado a la formación de numerosos nuevos doctores, acompañado todo ello de una apertura internacional que facilitó el contacto con los buenos matemáticos y centros de investigación de todo el mundo.
Este escenario casi idílico y optimista se vuelve preocupante cuando se examina el impacto de esta investigación que se muestra también en el gráfico.
El impacto relativo está desde hace casi 15 años por debajo de la media internacional, pero, tras unos años de mejora, y cuando todos esperábamos ilusionados un impacto positivo, este último quinquenio ha resultado en una bajada. Se impone por tanto una reflexión a fondo sobre las causas que impiden a nuestra disciplina dar ese salto cualitativo.
Tenemos un problema de escasa internacionalización, motivado por: la ausencia de centros de investigación de referencia, falta de programas de formación de carácter internacional y multidisciplinar, escasa relación con los sectores tecnológicos, industriales y financieros, y un número muy reducido de investigadores extranjeros afincados en nuestro país (programas como el Ramón y Cajal, que proporciona una escasa decena de investigadores por año, no son suficientes para resolver este problema).
Hace falta un cambio de paradigma. La investigación de un país no la hacen solo los investigadores nacionales; vivimos en un mundo globalizado donde tenemos que competir con los mejores centros del mundo; por tanto, tenemos que ser capaces de atraer a los buenos investigadores creando las condiciones adecuadas: centros de investigación atractivos y con una gestión sin corsés burocráticos, contratos competitivos y facilidades administrativas. La vieja consigna de Miguel de Unamuno sí tiene validez en nuestros días: ¡Sí, que investiguen ellos!,… pero en nuestro país. Sin embargo, este nuevo paradigma choca con un establishment acostumbrado a colocar a sus estudiantes en las plazas universitarias; desgraciadamente, ahora ya no tenemos casi ni estudiantes, e ideas como recuperar los cerebros fugados son ya obsoletas. Creemos las condiciones adecuadas, con un número abundante de contratos y cambiaremos la dinámica; los cerebros, fugados o no, acudirán a la llamada y podremos alcanzar las cifras de investigadores de los países desarrollados.
Iniciativas autonómicas como ICREA, los IMDEA de Madrid, y la creación del Instituto de Ciencias Matemáticas del CSIC en colaboración con la UAM, UC3M y UCM, van en la buena dirección. El proyecto de Instituto Español de Matemáticas busca también un nuevo impulso. Estas iniciativas, junto con el ambicioso proyecto Consolider Ingenio Mathematica i-math, pueden suponer una primera piedra en un camino que será largo, pero que supondría una mejora sustancial de la investigación matemática española y, en consecuencia, del resto de las disciplinas científicas.
Manuel de León es Profesor de Investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y Académico correspondiente de la Real Academia de Ciencias.
Supercálculos para la ciencia española
FUENTE: elpais.com
¿Puede una gran instalación de supercomputación acelerar la actividad científica de un país como España? Tras casi tres años en servicio, el supercomputador Mare Nostrum del Barcelona Supercomputing Center/Centro Nacional de Supercomputación (BSC) ha permitido desarrollar 400 proyectos científicos de diversa índole. ¿Para qué sirve este gigante de metal y silicio que ha invadido una antigua capilla de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC)? Gracias a su gran capacidad de cálculo, los científicos, desde sus centros de investigación, pueden realizar complejas simulaciones. Se estudia desde el funcionamiento del corazón de un paciente a la formación del universo, la forma tridimensional que pueden adquirir las proteínas o el pronóstico de la contaminación atmosférica en Europa.
Inaugurado en julio de 2005, Mare Nostrum ha sido impulsado y es gestionado por un consorcio formado por el Ministerio de Educación y Ciencia, la Generalitat de Cataluña y la UPC, que corren con todos los gastos. “Por vez primera, los científicos españoles pueden acceder a una gran capacidad de cálculo informático como herramienta para investigar sin tener que recurrir, con grandes dificultades, a equipos en el extranjero”, afirma Francesc Subirada, director adjunto del BSC.
Grandes compañías como IBM, que proporciona la tecnología de la máquina, y Microsoft han apostado por desarrollar la supercomputación del futuro en España con investigadores del BSC. De rebote, se ha atraído talento: 180 investigadores de 23 países trabajan en el centro e incluso algunas compañías como Repsol, Airbus y Gas Natural contratan los recursos.
Cuando se estrenó, en mayo de 2005, Mare Nostrum era la cuarta máquina más rápida del planeta; ahora sólo es la novena, a pesar de duplicar su potencia con 10.240 nuevos chips en noviembre de 2006 hasta los 94,21 teraflops (94,21 billones de cálculos por segundo). Los 4.812 chips antiguos se reciclaron y se repartieron en cinco nuevos supercomputadores de menor potencia que se instalaron en el CeSViMa (Centro de Supercomputación y Visualización de Madrid), el Instituto de Astrofísica de Canarias y las Universidades de Cantabria, Málaga y Zaragoza, que, sumados al Mare Nostrum constituyen la Red Española de Supercomputación (RES).
Algunas voces critican los supercomputadores porque son muy caros comparados con las redes Grid, en las que miles de equipos, desde PC a grandes ordenadores, ofrecen parte de su tiempo para calcular independientemente y luego volcar los resultados vía Internet. Sin embargo, no pueden trabajar al mismo tiempo como los miles de chips de un supercomputador. “Aplicaciones de gran complejidad que exigen resolver un gran número de variables, como el estudio de proteínas, sólo son factibles de simular en supercomputadores”, asegura Subirada.
Las instalaciones de la RES trabajan prácticamente las 24 horas de los 365 días del año. Cada cuatrimestre, un comité de 44 expertos selecciona los mejores proyectos científicos que usarán alguna de las máquinas. Por ejemplo, en el periodo que va de octubre de 2007 a enero de 2008 se asignaron un total de 20 millones de horas de computación a 87 proyectos de investigación.
El grupo de Javier Jiménez Sendín, de la Universidad Politécnica de Madrid, ha estudiado durante más de tres años en el Mare Nostrum la turbulencia en la capa límite que se desarrolla a una distancia de un milímetro de la superficie del ala de un avión. Ha trabajado para Airbus para encontrar la mejor manera de pintar la superficie del ala, “de forma que la resistencia de las fibras que estarían alineadas con el flujo de aire se reduzca alrededor del 10% y permita un ahorro de combustible del 6%, y por tanto una menor contaminación”. Este modelo informático está siendo utilizado actualmente por numerosos investigadores. Ahora quieren simular los flujos de aire más alejados de la pared del avión. “En cinco años”, espera Jiménez Sendín, “debemos ser capaces de calcular la capa límite de un avión completo con una resolución lógica, sin ninguna aproximación”.
Carme Rovira, investigadora del Parque Científico de Barcelona, trabaja en la simulación cuántica de procesos biológicos en los que se forman o rompen enlaces químicos. “Con el Mare Nostrum tratamos de entender el mecanismo de acción de fármacos contra la tuberculosis como la isoniazida (INH), que a veces no es efectiva debido a las mutaciones en el gen que codifica la enzima catalasa-peroxidasa, que activa el fármaco, lo que da lugar a casos de tuberculosis resistente”. En colaboración con científicos de los institutos de Biología Molecular y de Investigación Biomédica de Barcelona y de la Universidad de Manitoba (Canadá) se espera poder diseñar nuevos fármacos y variantes de la enzima.
Científicos del programa conjunto de investigación en biología computacional del BSC y el Instituto de Investigación Biomédica y del Instituto Nacional de Bioinformática han determinado la existencia de un código, hasta ahora oculto, que juega un papel clave en la regulación de la expresión génica, afirma el investigador Modesto Orozco.
El investigador y fundador del Instituto de Tecnología Química de Valencia, Avelino Corma, trabaja con el Mare Nostrum en la simulación de estructuras de nanopartículas de óxidos metálicos para rediseñar materiales a los que proporcionar nuevos comportamientos catalizadores. Estas investigaciones pueden tener implicaciones en el desarrollo de productos farmacéuticos, explica Corma.
El Instituto de Investigaciones Biomédicas en Barcelona estudia por medio de modelos computacionales de qué forma las redes neuronales en la corteza cortical estarían conectadas para desarrollar una tarea concreta, tarea que realiza la denominada memoria de trabajo. Tras 500.000 horas de cálculos han simulado 2.000 redes neuronales y mediante algoritmos genéticos propios se ha obtenido una veintena de redes de neuronas que podrían ser la base de la función de la memoria de trabajo, explica el investigador Albert Compte. “Pueden ser pistas para que otros científicos traten de solucionar disfunciones en la memoria de trabajo, que está asociada tanto a un elevado nivel de inteligencia como a la esquizofrenia”, explica.
Gustavo Yepes, de la Universidad Autónoma de Madrid, simula en Mare Nostrum la formación y la evolución de galaxias, cúmulos de galaxias, supercúmulos de galaxias, regiones vacias de galaxias, etc… en diferentes volumenes cúbicos de entre 150 millones de años luz y 1.500 millones de años luz de lado. Uno de sus actuales retos es el estudio de la formación de las primeras galaxias en el Universo, cuando éste tenía menos de 1.000 millones de años de vida.
Mare Nostrum aún tendrá una nueva ampliación, antes de la llegada del futuro supercomputador Mare Incognito, hacia 2011, una máquina con 100.000 procesadores de nueva generación y una velocidad de cálculo de 10 petaflops, 100 veces más potente que el actual equipo. IBM ha llegado a un acuerdo con el BSC para desarrollar la nueva máquina, en la que invierte cinco millones de euros.
Un equipo de 40 investigadores del BSC, liderados por Jesús Labarta, trabaja en el desarrollo del nuevo ordenador para que las aplicaciones científicas puedan funcionar con ese elevado número de chips. También deberán reducir el consumo energético del nuevo: Mare Nostrum engulle 10 megavatios a la hora, lo que cuesta 1,2 millones de euros al año.
China prohíbe repartir gratis en los comercios las bolsas de plástico
FUENTE: elmundo.es
Los comercios tendrán prohibido dar bolsas de plástico gratis a sus clientes a partir del próximo 1 de junio en China, cuyos ciudadanos consumen 3.000 millones diarios, con la grave amenaza para el medio ambiente que esto supone.
Según una orden divulgada ayer por el Consejo de Estado (ejecutivo) en su web, el reparto gratuito y la producción de bolsas ultrafinas, con un grosor por debajo de 0,025 milímetros y las más utilizadas en los mercados y supermercados del país, quedará vetado a partir de esa fecha so pena de multas no especificadas.
“Nuestro país consume enormes cantidades de bolsas de plástico cada año. Aunque supone una comodidad para los consumidores, han causado una grave contaminación y malgasto de energía y recursos, debido al exceso de uso y al inadecuado reciclaje”, dice la orden.
El Gobierno anima a los ciudadanos a regresar a las bolsas de tela y a las cestas a la hora de hacer sus compras.
La reacción de los ciudadanos ha sido divergente y mientras algunos la consideran positiva, otros se quejan de que les supondrá un nuevo gasto, en un momento en que la inflación se ha convertido por primera vez en su principal preocupación.
En China se producen tres millones de toneladas de residuos plásticos cada año y la nueva medida podría servir para reducirlos en dos terceras partes, según dijeron los expertos consultados por el Consejo de Estado.
Diseñan islas artificiales para obtener energía limpia de las aguas tropicales
FUENTE: abc.es
La idea central tiene casi cien años, pero ha hecho falta que el barril del petróleo esté en los cien dólares y que políticamente se haya abierto paso el deseo de reducir las energías contaminantes. Un nuevo proyecto pretende finalmente aprovechar la diferencia de temperatura del agua en las zonas tropicales (un salto de más de 20 grados, entre los 29 que puede alcanzar en la superficie y los 5 que tiene a un kilómetro de profundidad) para generar energía eléctrica. Al tiempo que se desaliniza agua y se aprovechan las plataformas flotantes que se instalarían en el océano, a modo de islas y archipiélagos artificiales, para obtener beneficio también de la energía solar, la eólica y la de las corrientes marinas.
El proyecto está impulsado por el ingeniero Dominic Michaelis y su hijo Alex, junto con el investigador también británico Trevor Cooper, y que buscan ganar el concurso convocado por el magnate Richard Branson para idear un nuevo sistema de producción energética acorde con las nuevas exigencias del planeta. En el jurado del concurso, abierto hasta 2010, están Al Gore y el científico James Lovelock. La financiación para la puesta en marcha de la idea, no obstante, podría aparecer antes, al menos para su materialización en un plan piloto.
Plataforma exagonal
La maqueta presentada tiene como unidad una plataforma exagonal, cuyo centro acoge una instalación para la llamada Conversión de Energía Térmica Oceánica. Se pueden ensamblar cuantos exágonos se deseen, dando además a cada uno varios usos complementarios: paneles solares, postes eólicos, desanalización de agua, cultivo de vida marina para alimentación…
De acuerdo con las previsiones de sus inventores, detalladas en un largo artículo publicado ayer en «The Daily Telegraph», cada exágono podría llegar a producir 250 megawatios al día. Con cuatro de esas plataformas, se generarían lo mismo que una central nuclear de tamaño medio. Su construcción costaría el doble que el de ésta, pero no tendría los elevados gastos añadidos de disponer de los residuos nucleares y de la final neutralización de las instalaciones. La electricidad lograda se transmitiría a tierra firme por cable. Unas 50.000 plataformas de este tipo generarían las actuales necesidades energéticas del mundo, según advierten esperanzados sus impulsores.
Una idea del siglo XIX
La Conversión de Energía Térmica Oceánica fue desarrollada inicialmente por el inventor francés Georges Claude, padre de la lámpara de neón. En la década de 1920 propuso varias maneras de aprovechar el diferencial de temperatura de los oceános. Sus prototipos, basados en principios ya adelantados en el siglo XIX, no acabaron funcionando, debido a inclemencias del clima y al escaso interés de la sociedad de su tiempo. Uno de ellos, por ejemplo, llevado a cabo en 1930 en la bahía cubana de Matanza, donde Claude llegó a producir 22.000 watios, una cantidad muy pequeña pero que podría haber dado pie a una continuidad en la investigación.
La conversión energética prevista en el modelo ahora presentado incluye dos ciclos en el uso del agua de los trópicos. En un ciclo cerrado se utilizaría el agua caliente de la superficie marina para calentar amoníaco, que hierve a baja temperatura. El vapor movería una turbina para producir electricidad. El agua fría de las profundidades se usaría para enfriar el amoníaco, devolviéndolo al estado líquido para comenzar de nuevo el proceso.
Un ciclo abierto tendría además el efecto colateral de desalinizar agua. El agua caliente se introduciría en una cámara al vacío en la que podría hervir más fácilmente, perdiendo la sal y transformándose en vapor para mover la turbina. Después, el vapor sería conducido a una cámara de condensación, enfriada por el agua fría del fondo marino. El resultado de este último proceso sería agua potable: 1,2 millones de litros por cada megawatio de energía. Así, unA de esas plantas exagonales, con capacidad para generar 250 megawatios, produciría 300 millones de litros de agua potable cada día.
En su artículo, los autores del proyecto indican que no solo 50.000 plataformas producirían el nivel de energía que se consume mundialmente en la actualidad, sino que además aportarían dos toneladas de agua potable cada día para cada uno de los seis millones de habitantes del planeta.
Agua potable e hidrógeno
Igualmente cabría, mediante un proceso de electrolisis, transformar el agua en combustible de hidrógeno, luego apto para motores, tal como ya se está haciendo en Islandia, procedimiento por el que este país espera terminar toda emisión contaminante hacia 2020. El agua o el fuel podría transportarse en busques cisterna a países incluso lejanos, como hoy el gas de Siberia llega hasta Europa Occidental.
De todos modos, los países más beneficiados serían los cercanos a las aguas en las que al menos hay un diferencial de temperatura de 20 grados, cifra considerada el límite para poder obtener rendimiento a las instalaciones. Entre ellos están algunos de los países con mayor crecimiento del planeta, como China, India y Brasil, que necesitan en su desarrollo importantes fuentes de energía.
Para la llegada de los buques cisterna, la maqueta construida por Domicic y Alex Michaelis y Trevor Cooper, también prevé que el ensamblaje de pataformas forme una especie de bahía para el amarre de esos buques. Las plataformas, construidas con hormigón reforzado y metales resistentes a la corrosión, podrían tener el tamaño deseado por las empresas que las explotaran, con especialización en el aprovechamiento de un determinado tipo de energía o en la combinación de varios de ellos.
Piscifactorías y cultivos
También podría haber espacio para piscifactorías, así como para el cultivo hortícola en invernaderos y la obtención de sal, entre otras actividades imaginables. Parte de esos bienes podrían ser consumidos por los pobladores de esas «islas energéticas».
Según los números hechos por sus promotores, en ellas podrían vivir colonias de unas 25 personas que se irían turnando sobre la plataforma. Las casas utilizarían la electricidad y el agua potable generados en las plataformas. Y puestos a sacarle partido, también podrían servir como un destino turístico ecológico, aunque si bien la apariencia desde lejos de islas paradisiacas, incluso con supuestas palmeras (los postes con hélices para aprovechar la la fuerza del viento), dejarán paso a una realidad más prosaica.
La propuesta, junto con otras que han ido apareciendo en la comunidad científica internacional, será objetivo de debate en la conferencia mundial que en abril se celebrá en Nueva York sobre la energía renovable del mar, a la que asistirán distintas agencias internacionales, grupos medioambientales y asociaciones industriales.
España afronta 2008 con la menor reserva de agua de los últimos 10 años
FUENTE: abc.es
España afronta 2008 con la menor reserva de agua embalsada de los últimos diez años en prácticamente todas sus cuencas hidrográficas. A 1 de enero de 2008 el total de agua embalsada era de 22.466 hectómetros cúbicos, lo que supone el 41,49 por ciento de su capacidad total de embalse, que se eleva a 54.148 hectómetros cúbicos. La media de agua embalsada el pasado año a nivel nacional fue de 55,57 por ciento, es decir seis puntos por encima de los parámetros actuales, lo que viene a demostrar que las lluvias del pasado otoño no han sido tan copiosas como se esperaba, para situarnos al menos en torno a la media de los diez últimos años, en los que se ha registrado una media de 27.280 hectómetros cúbicos, es decir un 50,38 por ciento de la capacidad total de almacenaje de agua en nuestro país.
El más seco desde 1958
Un dato significativo es que en los últimos años el déficit, prácticamente endémico, se registraba en la cuencas del sur y de Levante, mientras que los datos del año recién iniciado reflejan que las del norte registran unas mermas en sus reservas de agua muy superiores a las habituales. Por ejemplo el consejero de Medio Ambiente de la Xunta de Galicia, Manuel Vázquez, daba la voz de alarma días atrás ante los datos de pluvimetría registrados en la Comunidad el pasado otoño, que calificó como el más seco en la región desde 1958. Ni siquiera las últimas lluvias, que el consejero calificó de «muy aparentes pero poco productivas» han conseguido elevar sustancialmente la reserva de agua en Galicia, y ya anuncia una campaña de ahorro, que incidirá, sobre todo, en la concienciación ciudadana y en una más que urgente mejora de las infraestructuras y la gestión del agua.
Un panorama similar ha saltado estos días a la palestra en Cataluña, al plantear el presidente de la Generalitat la necesidad de llevar agua en barco a Barcelona, ante la perspectiva de pueda llegar a afectar la consumo. De hecho, en la cuenca interna de Cataluña la reserva de agua está al 24,73 por ciento de su capacidad, cuando la media del año pasado se situaba en 48,11 por ciento, sensiblemente superior al 45,20 por ciento de la media de los últimos diez años.
Menos reservas en el Ebro
La cuenca del Ebro también ha comenzado el año con menos reservas. A uno de enero el agua embalsada era del 41,62 por ciento, cifra sensiblemente inferior al 54,46 por ciento de media registrado en la última década y casi ocho puntos por debajo de los índices del pasado año, un 59,34 por ciento, que no fue especialmente malo.
Sin duda las más deficitarias, como siempre siguen siendo las del sur y Levante. En la cuenca atlántica de Andalucía los embalses se encuentran al 38,67 por ciento de su capacidad, casi diez puntos por debajo de la media del pasado año y a casi 18 de la media de los últimos diez años y datos similares se registran en la vertiente mediterránea de Andalucía.
En la cuenca del Segura las últimas lluvias se han dejado sentir algo más que en otras zonas, de modo que a 1 de enero se encontraba al 15,15 por ciento de su capacidad total de embalse, es decir casi cuatro puntos por encima de la media del pasado año y a uno por encima de la media de la última década. Estas cifras, sin embargo, siguen reflejando el déficit endémico que arrastra la cuenca, que tendrá que seguir dependiendo de una desalación que no termina de paliar ese déficit; del trasvase del Tajo, o del Ebro, que el Gobierno valenciano vuelve reivindicar como solución para los problemas hídricos que padecen la Comunidad Valenciana, la Región de Murcia y Almería.
La cuenca del Tajo también sufre los rigores de la falta de lluvia en otoño. Así en la actualidad registra un 40,78 por ciento de agua embalsada, frente al 58,88 registrado el pasado año y el 49 por ciento de media de los últimos 10 años. Lo peor es que los embalses de la Cabecera del Tajo – Entrepeñas y Buendía- siguen perdiendo reservas. Esta semana han registrado un descenso de siete hectómetros cúbicos y se sitúa en 305 hectómetros cúbicos, el 12,32 por ciento de su capacidad total, que es de 2.474.
Según los datos facilitados por la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT), el pantano de Buendía, en la provincia de Cuenca, almacena 178 hectómetros cúbicos, tres menos que la semana anterior, y dispone del 10,86 por ciento del total de su capacidad, de 1.639 hectómetros cúbicos, mientras que el de Entrepeñas, en la provincia de Guadalajara, tiene cuatro hectómetros cúbicos menos que la semana anterior, y embalsa 127 hectómetros, el 15,20 por ciento de su capacidad, que es de 835 hectómetros cúbicos.