Archivo diario: 20/12/2007

Un lámina de plástico inteligente permite comunicaciones inalámbricas

FUENTE: tendencias21.net

Ingenieros de la Universidad de Tokio, dirigidos por el profesor de ingeniería Takao Someya, han desarrollado una hoja de plástico que permite a dispositivos electrónicos situados sobre ella comunicarse entre sí. Esta lámina podría proporcionar una alternativa más segura y con menos consumo de energía que otras comunicaciones wireless, como el Bluetooth.
Como recoge la revista IEEE Spectrum, con unas mejoras, sus creadores esperan que este “papel” de plástico, inteligente y electrónico pueda ser instalado en las paredes o en el suelo de nuestras casas y oficinas para que los dispositivos electrónicos que forman parte de nuestra vida cotidiana se comuniquen de una manera más segura y con un menor gasto de energía que el que necesitan otros sistemas de comunicación inalámbrica, como el Wi-Fi o el Bluetooth.
Otra de las características de este desarrollo, que ha sido presentado en el transcurso del International Electron Devices Meeting celebrado esta semana en la ciudad de Washington, es que no sólo comunica dispositivos, sino que además les proporciona energía sin que estén conectados directamente a la red eléctrica y sin cables de por medio.
La lámina, que es de un milímetro de grosor, está hecha imprimiendo (con la misma tecnología que la de una impresora de inyección de tinta) varios polímeros (macromoléculas, generalmente orgánicas, formadas por la unión de moléculas más pequeñas llamadas monómeros.) semiconductores y aislantes, así como de nanopartículas de metales, para hacer transistores, conmutadores microelectromecánicos (MEM) de plástico, bobinas de comunicaciones y células de memoria. Los MEMs hacen referencia a la tecnología electromecánica micrométrica y sus productos.
Todos los componentes de la lámina están hechos de materiales orgánicos, lo que permite que puedan ser impresos en capas en hojas de plástico flexibles.
Trabajos previos
Esta nueva lámina está diseñada para que funcione junto a otra, también desarrollada por la Universidad de Tokio el año pasado, y que era capaz de detectar la posición de un dispositivo electrónico colocado sobre ella y proporcionarle energía directamente.
Previamente, en 2005, el mismo equipo de investigación fue capaz de crear una piel artificial, a la que llamaron E-Skin. El invento consistió en una fina lámina de plástico con un transistor orgánico, basado en circuitos electrónicos, que ha sido procesado para formar la piel, cuya estructura es similar a una red.
A largo plazo, la finalidad de este proyecto es desarrollar un sistema capaz de conectar miles de dispositivos electrónicos, lo cual podría ser necesario algún día. La cantidad de energía necesaria para comunicar de forma inalámbrica tantos dispositivos sería enorme. El enfoque de Someya utiliza una combinación de comunicaciones inalámbricas de onda extremadamente corta y cables para proporcionar una alternativa de bajo consumo energético.
Con cables y sin cables
“Nuestra propuesta es una mezcla de comunicaciones sin cables y con cables en la que la comunicación se hace a través de cable hasta el último milímetro, en el que la comunicación se vuelve inalámbrica. Si la comunicación inalámbrica es tan corta la energía no se disipa, y no requiere un contacto directo, por lo que no se necesita ningún cable (para conectar los dispositivos)”, afirma Someya en la revista IEEE Spectrum.
Ambas láminas de comunicaciones están constituidas por una rejilla de células de 8×8 pulgadas. Cada célula contiene una bobina para la transmisión y recepción de señales y conmutadores MEM de plástico para activar y desactivas las bobinas y para conectarse a las células adyacentes. Una vez colocados dos dispositivos electrónicos sobre la lámina, los sensores detectan su localización. Un chip de control colocado en el borde de la lámina decide cuál es el mejor modo de dirigir las señales entre ambos objetos a través de la lámina.
La comunicación incluye dos procesos. En primer lugar, se transmite la información de forma inalámbrica entre el dispositivo y la lámina utilizando señales de radio de onda extremadamente corta (del orden de milímetros). Luego, una serie de conmutadores MEM se cierran para formar una conexión por cable entre las células adyacentes, estableciendo un camino entre ambos dispositivos. Esto origina una conexión por cable entre una bobina receptora en el primer dispositivo y una bobina transmisora en el segundo. Si los dispositivos se mueven o se retiran de la lámina, o se añaden otros nuevos, se formarán nuevos enlaces de comunicaciones en el momento.
“Su primera aplicación puede ser una “mesa inteligente” que permitiría a algunos dispositivos comunicarse entre sí sin necesidad de que estuvieran conectados unos con otros”, comenta Takao Someya en declaraciones recogidas por Technology Review.

La Asamblea de Naciones Unidas declara 2009 como ‘Año Internacional de la Astronomía’

FUENTE: elmundo.es

En 1609 el astrónomo italiano Galileo Galilei construyó el que puede considerarse como el primer telescopio de uso astronómico. 400 años después la Asamblea de las Naciones Unidas ha decidido aprovechar esa efemérides para hacer que 2009 sea el ‘Año Internacional de la Astronomía’.
Esto explica que la iniciativa de la Unión Astronómica Internacional (UAI) fuera presentada por el representante italiano; que también contaba con el respaldo de la UNESCO. Hasta el momento se han adherido 99 naciones. Para la presidenta de la UAI, Catherine Cesarsky, esta declaración es “la oportunidad de participar en una interesante revolución científica y tecnológica en marcha”.
En su declaración institucional la ONU alienta a Estados y organizaciones a que se aproveche esta celebración para fomentar actividades dirigidas a concienciar a la sociedad sobre la importancia de las ciencias astronómicas. Asimismo, la declaración pide que se facilite el acceso a los nuevos conocimientos y experiencias de la observación astronómica.
El Ministerio de Educación y Ciencia apoyará la celebración del año a través de un programa de actividades que actualmente se está preparando, y que se dará a conocer en unos meses. Unos 70 organismos relacionados con la enseñanza, la divulgación y la investigación ya están siendo coordinados por la Comisión Nacional de Astronomía, dependiente del Ministerio de Educación, para que el ‘Año de la Astronomía’ cuente con la máxima difusión.
El programa incluirá exposiciones al aire libre, noches de observación, talleres educativos en centros de enseñanza, y programas especiales en museos y planetarios. Según la coordinadora del ‘Año Internacional de la Astronomía’ en España, la investigadora del Instituto de Astrofísica de Andalucía (CSIC) Montserrat Villar, con todo ello se pretende “transmitir la fascinación por el Universo”. Villar señaló que el lema de la celebración, ‘El Universo para que lo descubras’, subraya que su objetivo es aumentar el interés entre la ciudadanía por la Astronomía y la Ciencia en general, y hacer que se conozcan sus beneficios para el progreso de la sociedad.

Barcelona Supercomputing Center e IBM colaborarán en el diseño de los superordenadores del futuro

FUENTE: laflecha.net

El Barcelona Supercomputing Center – Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS) e IBM han renovado y extendido su compromiso de colaboración hasta el año 2011 para cooperar en un proyecto de I+D en supercomputación denominado MareIncognito. El nuevo acuerdo se ha dado a conocer hoy en la sede del Ministerio de Educación y Ciencia de Madrid en un acto al que han asistido Francisco Marcellán, secretario general de Política Científica y Tecnológica y presidente del Consejo Rector del BSC-CNS, Amparo Moraleda, presidenta de IBM España, Portugal, Israel, Grecia y Turquía, Mateo Valero, director del BSC-CNS y otras personalidades.
El objetivo del proyecto MareIncognito es definir las características y el diseño de la nueva generación de superordenadores que permitirán alcanzar una potencia de cálculo superior a 10 Petaflops (10 mil billones de operaciones por segundo). Se trataría de superordenadores 100 veces más potentes que el actual MareNostrum, lo que equivaldría, por ejemplo a la potencia que hoy en día ofrecen más de un millón de ordenadores de uso doméstico.
IBM destinará financiación, tecnología, servicios y capital humano al proyecto. Por su parte, el BSC-CNS dedicará un equipo de más de 40 investigadores por año para trabajar en MareIncognito.
El primer desafío que tendrá el equipo conjunto de investigación será averiguar qué ocurre con las aplicaciones, los componentes y los diseños de los superordenadores actuales, como por ejemplo el MareNostrum del BSC-CNS, cuando se les demanda una potencia de cálculo 100 veces superior. Primero hay que analizar los problemas que pueden encontrarse en base a sistemas de referencia y prototipos, para luego seleccionar las alternativas y diseñar las soluciones. Cuando una plataforma de supercomputación da un salto en órdenes de magnitud (potencias de 10), no sólo es posible resolver la mayoría de los problemas en un tiempo más corto, sino además enfrentar nuevos desafíos computacionales y científicos que den respuesta a problemas mucho más complejos.
La capacidad de cálculo de estos ordenadores permitiría, por ejemplo mejorar nuestra comprensión sobre los orígenes del universo, desarrollar nuevas tecnologías para mejorar nuestra salud y la calidad de los alimentos, crear modelos globales para enfrentar al desafío del cambio climático, aumentar la eficiencia de las fuentes y procesos energéticos, así como la implementación de complejos modelos económicos y financieros para mejorar la competitividad de la industria y el bienestar de nuestra sociedad.
El proyecto MareIncognito girará alrededor de siete áreas de trabajo. Tres de ellas, abordarán diversos aspectos del diseño y desarrollo de aplicaciones, componentes, mecanismos y tecnología básica de una nueva generación de ordenadores a petaescala. Otras tres estudiarán en profundidad alternativas tecnológicas existentes actualmente o previstas para un futuro muy próximo en áreas específicas. Finalmente, la séptima integrará los resultados de las áreas de trabajo anteriormente citadas de modo que se podrán evaluar las mejores alternativas para el diseño de una nueva generación de superordenadores a petaescala.
Este proyecto supone un hito más en la estrecha colaboración de investigación que existe entre el BSC-CNS e IBM que se remonta al año 2000. En el año 2004 IBM llegó a un acuerdo con el Gobierno español para la construcción del ordenador MareNostrum. Unos meses más tarde el Ministerio de Educación y Ciencia, la Generalitat de Cataluña y la Universidad Politécnica de Cataluña crearon un consorcio para la creación del BSC-CNS.

Hallan un lagarto gigante de La Palma, una especie que se creía extinguida

FUENTE: abc.es

El lagarto gigante de la isla de La Palma a «Gallotia auaritae» estaba catalogado hace unos meses como extinto para la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN). Sin embargo, en las últimas fechas, sus responsables se han visto obligados a añadir un signo interrogativo (?) a esta supuesta certidumbre.
El desencadenante de este atisbo de duda en la comunidad científica partió el pasado mes de julio del diafragma de la cámara de Luis Enrique Mínguez, técnico en el Instituto de Investigación de Recursos Cinegéticos de Ciudad Real. La «feliz coincidencia» —en palabras de Mínguez— sucedió durante un paseo vacacional por el noreste de la isla, lugar donde el reptil «apareció en un camino cercano a una zona de acantilados, a unos diez o quince metros de distancia». Las estimaciones apuntan a un lagarto de entre 157 y 167 milímetros de longitud, unos 170 gramos de peso y al que calculan una edad de entre cuatro y cinco años de vida.
José Antonio Mateo, biólogo del Centro de Recuperación del lagarto gigante de La Gomera fue el primero en recibir las fotografías de Mínguez, que apuntaban en principio a un ejemplar de otra de las subespecies canarias del género «Galltia», concretamente a un lagarto del Hierro o alguna otra especie endémica de la «isla bonita» del archipiélago.
Para el responsable del proyecto de recuperación del lagarto de La Gomera, descubierto de la misma forma en 1999, el ejemplar retratado «no se parecía a un barbazul (o lagarto palmero), primero porque el cuello de éstos es azul intenso. Además, no suelen pasar de los veinte gramos de peso». Todas estas evidencias han llevado al biólogo sevillano a afirmar que «es un animal que no corresponde a ninguna especie de la isla».
Sin embargo, a Mateo le faltan aún datos para pensar en crear un plan de actuación: «El ejemplar hallado parece un joven en dispersión, próximo a la reproducción y que se va del sitio donde procede por saturación de reproductores».
El lagarto gigante de la Palma es el único que aún se creía extinto. La progresiva desaparición de estos grandes reptiles en las Canarias llevó a anunciar la desaparición de los lagartos gigantes de Tenerife, La Gomera, El Hierro y La Palma. Alfredo Salvador y Efraín Hernández demostraron, en 1971 y 1995 respectivamente, la supervivencia de las especies de El Hierro y Tenerife, y ya en 1999 fue capturado el primer ejemplar de lagarto de La Gomera.
Por el momento la foto casual de Mínguez es la única prueba del aspecto de esta variedad de lacértido, de la que sólo se tenían referencias óseas, ya que sus dientes difieren de los de otros. «Sólo sabemos que el 13 de julio había uno vivo; tenía manchas amarillas en la cabeza producto de algún traumatismo, heridas en el lomo y la cola rota. Parece que el ejemplar no ha tenido una vida fácil, pese a ser joven», sopesa José Antonio Mateo sobre el primero de estos últimos lagartos.

Crean un microchip que detecta, analiza y recuenta las células tumorales en la sangre

FUENTE: abc.es

Entre las prioridades para los oncólogos a la hora de aplicar medidas terapéuticas a sus pacientes figuran tres aspectos fundamentales: la detección precoz de la enfermedad, determinar el estadio de la misma en que se puede producir metástasis y, finalmente, conocer con la mayor rapidez y precisión la respuesta del cáncer ante las terapias aplicadas, sean químicas, radiológicas o quirúrgicas.
Un equipo de investigadores del Centro para el Cáncer del Hospital General de Massachusetts (MGH), en colaboración con el Centro de Investigación de Sistemas Biomicroelectromecánicos (BioMEMS), ha desarrollado un microchip capaz de aislar, contabilizar y analizar las células tumorales presentes en el torrente sanguíneo a partir de una simple muestra de sangre de un volumen equivalente al de un análisis habitual.
La existencia de las denominadas células tumorales en circulación (CTC) en el sistema periférico es conocida desde mediado el siglo XIX, pero hasta muy recientemente no ha sido posible avanzar en la investigación de su biología y significado. Nunca, en cualquier caso, han podido ser utilizadas como detectores tumorales dado que su escasa presencia en el torrente sanguíneo obligaría a analizar muestras entre mil y diez mil veces mayores que las extraídas habitualmente para un análisis de sangre.
Así, la detección de tumores se ha efectuado tradicionalmente a partir de la presencia en sangre de marcadores específicos para cada tipo de tumor. Salvo en determinados casos, estos análisis basados en la presencia de marcadores tumorales presentan una utilidad limitada, tanto en la detección del tejido canceroso como en su evolución al tratamiento, ya que la presencia de estas proteínas o antígenos es habitual también en pacientes sanos y resulta complicado fijar el umbral de detección del cáncer.
El microchip desarrollado en Massachusetts, denominado CTC-chip, según relata en la edición de hoy de la revista «Nature» su autor principal, Mehmet Toner, está instalado sobre un soporte de tamaño similar al de una tarjeta de crédito, su superficie es de silicona y está recubierto de alrededor de 80.000 puntos detectores microscópicos cargados con anticuerpos capaces de detectar las proteínas por medio de las que se expresan la mayor parte de los tumores sólidos.
Estos puntos detectores, de una sección inferior a la de un cabello, están dispuestos sobre la superficie del microchip con una geometría tal que al circular la sangre de la muestra entre ellos, con un flujo y una velocidad prefijados por medio de una bomba neumática, capturan las células cancerosas en posiciones determinadas en la tarjeta de silicona dependiendo del anticuerpo con el que está cargado cada punto detector.
Alta precisión
Su precisión es tal que permite detectar células cancerosas que apenas circulan por el torrente sanguíneo en una proporción de una entre mil millones. Y dependiendo del anticuerpo cargado en cada punto detector se fijarán a él células tumorales distintas, por lo que el microchip es capaz de identificar diferentes tumores por su huella molecular. Asimismo, en base a un modelo matemático, se puede recontar el número de las células tumorales presentes en la sangre.
En las pruebas clínicas efectuadas, se utilizaron muestras de sangre de hasta 68 pacientes afectados por diferentes tipos de tumores -pulmón, mama, páncreas, próstata, colorectal, etc.-. Se realizaron en total 116 test y el microchip detectó con total claridad la presencia de células tumorales en la sangre en 115 de ellos. Los investigadores, con las pruebas realizadas, conceden a este método una fiabilidad del 99 por ciento. Los test llevados a cabo con muestras de sangre de personas sanas voluntarias no arrojaron lugar a dudas, ya que en ningún caso reflejaron la existencia de células cancerosas en el torrente circulatorio.
Probada su capacidad de detección de tumores, los investigadores efectuaron distintos análisis sobre el recuento de células tumorales. Los resultados mostraron una gran resolución, por lo que el microchip puede encontrar una de sus mejores aplicaciones en el seguimiento, en tiempo real, de la respuesta a las distintas terapias. Ello permitirá el ensayo de distintas medidas terapéuticas con apenas unas horas de diferencia entre ellas.
Células viables
Las CTC detectadas por el microchip son aquellas que los oncólogos consideran como viables, es decir, capaces de anidar y reproducirse de forma incontrolada. Proceden del tejido epitelial de los tumores sólidos, y dado que se encuentran libres en el sistema circulatorio periférico, se trata de células perfectamente capaces de colonizar otros tejidos y dar lugar a la metástasis del tumor.
Este chip representa una alternativa para los procedimientos invasivos en la detección tumoral, tales como las biopsias, así como para recolectar información hasta ahora aportada sólo por pruebas radiológicas. A pesar de que serán necesarios varios trabajos adicionales antes de proceder a la aplicación clínica de estos CTC-chips, sus creadores han patentado ya el hallazgo y obtenido la licencia para crear una empresa de biotecnología que los comercialice.