Asia capitaliza la posible clonación humana debido a las creencias religiosas
FUENTE: tendencias21.net
El diario The New York Times ha analizado en un artículo la posibilidad de que la primera clonación humana no se dé en Occidente sino en Oriente, dadas las creencias religiosas existentes en uno y otro lado del mundo, que difieren profundamente en cuestiones biotecnológicas.
Recientemente, la clonación ha vuelto a salir a la luz pública como consecuencia del anuncio, por parte de científicos de la Oregon Health and Sciencie University, de la utilización de la clonación de embriones de primates para extraer de ellos células madre con un método que podría funcionar también en humanos.
Los primates son una especie muy cercana a la nuestra, por lo que parece ahora más plausible que antes que un embrión humano sea clonado e, incluso, que llegue a formarse completamente, hasta producir a un individuo. Lo que plantea en este punto el New York Times es que este logro, tal vez, no llegue a darse en Europa y Estados Unidos, hasta ahora a la cabeza en investigación dentro de este campo.
Problemas morales
Los problemas morales de la clonación no son nada fáciles de resolver. Cierto es que, de desarrollarse completamente la técnica y con la utilización única de los embriones para la obtención de células madre, se abrirían muchas posibilidades terapéuticas: órganos para transplantes, erradicación de enfermedades genéticas, etc.
Sin embargo, la clonación también tiene un lado oscuro: la posibilidad de que, llevada a último término, nazcan niños con diversas malformaciones o con trastornos genéticos incurables, e incluso la limitación a largo plazo de la diversidad genética, esencial para que nuestra especie no se extinga.
Desde el punto de vista religioso, además, en Occidente la clonación se enfrenta a un gran obstáculo, como explica el New York Times: Dios, tal y como lo definen las religiones occidentales.
Por otro lado, el uso de embriones humanos para la obtención de células madre con fines curativos ha sido condenado en diversas ocasiones por los líderes religiosos al considerarse, tal y como publica Catholic.net, que desde el momento de la concepción los embriones poseen dignidad humana y se hallan bendecidos con el don de la vida. Para dichos líderes, la clonación terapéutica es una instrumentalización de un ser humano, sacrificado en provecho de otros.
Fuga de cerebros
Mientras las críticas arrecian en Occidente, obstaculizando los procesos de investigación, algunos prominentes científicos occidentales comienzan a emigrar a Asia, como los genetistas Nancy Jenkins y Neal Copeland, anteriormente miembros del National Cancer Institute de Estados Unidos, instalados ahora en Singapur.
Y es que, tal y como publicaba el New York Times en otro artículo anterior, Singapur, muy conservador en la mayoría de los temas sociales, está emergiendo actualmente como un importante centro de investigación en células madre, gracias principalmente a leyes liberales en este campo y a la financiación gubernamental.
Asia, señala el diario, ofrece a los investigadores nuevos laboratorios, menos restricciones y una visión diferente de la divinidad y de la vida después de la muerte. Por ejemplo, en Corea del Sur, cuando Hwang Woo Suk y su equipo anunciaron, en 2004, que habían conseguido clonar por vez primera un embrión humano (a finales de 2005 se demostró que algunos de sus estudios estaban basados en datos falsificados), estos científicos justificaron la clonación citando la creencia budista en los ciclos de la reencarnación.
De hecho, una vez destapado el fraude de Hwang, sus investigaciones pasaron a estar patrocinadas por la principal orden budista de Corea del sur, que defiende que la investigación con embriones está acorde con los preceptos budistas.
Diferentes visiones
Las religiones asiáticas no ven tanto problema en la biotecnología como las occidentales, señala Cynthia Fox, autora del libro “Cell of Cells “, sobre la perspectiva global de este problema. De hecho, la clonación terapéutica casa bien con las ideas de la reencarnación de budistas e hinduistas.
De hecho, China, India y Singapur han promulgado leyes concretas de apoyo a la clonación de embriones para la investigación médica, mientras que, en Europa, está prohibida en más de una docena de países, incluyendo Francia y Alemania. España se ha convertido recientemente en el cuarto país europeo en aceptar y legislar la clonación terapéutica con la aprobación definitiva, el junio pasado, de la Ley de Investigación Biomédica.
El biólogo molecular Lee M. Silver, de la universidad de Princeton, ha publicado en su libro “Challenging Nature” que mucha gente de los países hindúes y budistas pertenecen a una tradición en la que no existe un único Dios, sino varios o ninguno, y en la que no existe un plan maestro para el universo. Los espíritus son eternos y la virtud individual o karma es lo que determina lo que ocurre a cada espíritu en la próxima vida.
En un entorno ideológico como el descrito, parece más fácil que los avances en este campo se produzcan en Oriente, mientras que en Occidente, con mentalidad judeo-cristiana, es decir, con la consideración de cada embrión como un ser humano con alma, resulta escandaloso el uso de la creación o destrucción de dichos embriones. Tal vez por todas estas consideraciones, a largo plazo llegue a ser cierto que el futuro de esta tecnología está en Oriente.
Las lecciones de los enjambres
FUENTE: elpais.com
Si alguna vez han observado a las hormigas entrando y saliendo de un nido, tal vez le recordaran una autopista llena de tráfico. Para Iain D. Couzin, dicha comparación es un cruel insulto… para las hormigas.
Los habitantes de países desarrollados pasan muchas horas al año en atascos de tráfico, pero nunca veremos a las hormigas atascadas en un parón total.
A las hormigas soldado, a las que Couzin observó durante mucho tiempo en Panamá, se les da especialmente bien moverse en grandes concentraciones. Si tienen que atravesar una depresión del terreno, erigen puentes para poder avanzar lo más rápidamente posible. “Construyen los puentes con sus cuerpos vivos”, explica Couzin, biólogo matemático de la Universidad de Oxford. “Los construyen cuando los necesitan y los deshacen cuando no los usan”. Con el estudio de las hormigas soldado -así como de pájaros, peces, langostas y otros animales gregarios-, Couzin y sus colaboradores están empezando a descubrir normas simples que permiten a los enjambres funcionar tan bien. Esas normas permiten a miles de animales relativamente sencillos formar un cerebro colectivo capaz de tomar decisiones y de moverse como un único organismo.
Sin embargo, descifrar esas normas supone todo un desafío, porque el comportamiento de los enjambres surge impredeciblemente de las acciones de miles o millones de individuos. “Por mucho que observemos una sola hormiga soldado”, puntualiza Couzin, “nunca comprenderemos que cuando pones millón y medio juntas forman estos puentes y columnas. No se puede saber”.
Para comprender los enjambres, Couzin crea modelos informáticos de enjambres virtuales. Cada modelo contiene miles de agentes individuales que él puede programar para que sigan unas cuantas normas sencillas. Para decidir cuáles deben ser esas normas, él y sus colaboradores enfilan hacia las selvas, los desiertos o los océanos para observar animales en acción.
Daniel Grunbaum, biólogo matemático de la Universidad de Washington, explica que su campo está logrando grandes avances gracias a que las matemáticas y la observación de la naturaleza se han sumado al trabajo de Couzin y otros. “En los próximos 10 años va a haber muchos progresos”. Explica que Couzin ha tenido un papel importante a la hora de fusionar los diferentes tipos de ciencia necesarios para comprender el comportamiento de los animales en grupo. “Ha sido un verdadero líder que ha sabido reunir muchas ideas”, opina Grunbaum. “Tiene una visión más amplia. Si funciona, representará un gran avance”.
En el caso de los ejércitos de hormigas, a Couzin le intrigaban sus autopistas. Lo que Couzin quería saber era por qué las hormigas soldado no entran y salen de la colonia en una masa alocada y desorganizada. Para descubrirlo creó un modelo informático basado en la biología básica de las hormigas (véase ilustración).
Para probar este modelo, Couzin y Nigel Franks, experto en hormigas de la Universidad de Bristol, Inglaterra, siguieron con una cámara la estela de unas hormigas soldado en Panamá. Al regresar a Inglaterra, repasaron la película fotograma a fotograma, analizando los movimientos de 226 hormigas. “Todo lo que ocurre en el mundo de las hormigas sucede a un ritmo tan rápido que es muy difícil verlo”, comenta Couzin.
Al final descubrieron que las hormigas de verdad se movían del modo que Couzin había previsto que permitiría a todo el enjambre avanzar con la mayor rapidez posible. Couzin ha ampliado este modelo de hormigas a otros animales que se mueven en multitudes gigantescas, como peces y pájaros. Y en lugar de dedicarse él a seguir a los animales, ha creado programas que permiten que los ordenadores hagan el trabajo.
Cuanto más estudia el comportamiento de los enjambres, más patrones comunes encuentra en muchas especies diferentes. Le recuerdan las leyes de la física que rigen los líquidos. “Miras el metal líquido y el agua y entiendes que ambos son líquidos”, señala. “Tienen características fundamentales en común. Eso es lo que he encontrado en los grupos animales: que hay estados fundamentales en los cuales pueden existir”.
Al igual que el agua líquida puede empezar de repente a hervir, también los enjambres animales pueden cambiar bruscamente debido a unas sencillas reglas. Couzin ha descubierto algunas de estas reglas en el modo en que las langostas empiezan a formar sus devastadoras plagas. Los insectos se mueven habitualmente de un lado a otro solos, pero a veces las langostas jóvenes se unen en enormes bandas que recorren el territorio devorando todo lo que encuentran a su paso. Tras desarrollar alas, se elevan en el aire en forma de gigantescas nubes compuestas por millones de insectos. “¿Por qué de repente la situación se descontrola, y estas langostas forman enjambres y destrozan cosechas?”, dice Couzin.
Couzin viajó a zonas remotas de Mauritania para estudiar el comportamiento de las plagas de langostas. De vuelta en Oxford, él y sus colaboradores construyeron una senda circular en la que las langostas podían caminar. “Podíamos rastrear el movimiento de todos estos individuos cinco veces por segundo durante ocho horas al día”, recuerda.
Los científicos descubrieron que cuando la densidad de langostas superaba un umbral, los insectos de repente empezaban a moverse juntos. Cada langosta intentaba ajustar sus movimientos a los de su vecina. Sin embargo, cuando las langostas estaban muy separadas, esta regla no les afectaba mucho. Sólo cuando tenían vecinas suficientes formaban espontáneamente enormes bandadas. “Demostramos que no necesitamos tener muchísima información sobre los individuos para predecir cómo se va a comportar un grupo”, dice Couzin de los hallazgos sobre las langostas, publicados en junio de 2006 en Science.
Sin embargo, entender cómo se reúnen los animales en enjambres y por qué lo hacen son dos cosas distintas. En algunas especies, los animales pueden reunirse para que todo el grupo disfrute de una ventaja evolutiva. Todas las hormigas soldado de una colonia, por ejemplo, pertenecen a la misma familia. Por tanto, si los individuos cooperan, sus genes compartidos y asociados con el enjambre se volverán más comunes.
Pero en los desiertos de Utah, Couzin y sus colaboradores descubrieron que las colonias gigantescas pueden estar compuestas por muchos individuos egoístas. A veces los grillos mormones se reúnen por millones y avanzan en bandadas de casi 10 kilómetros. La razón es que cuando no encuentran sal y proteínas suficientes, se vuelven caníbales. “Cada grillo es en sí una fuente nutritiva perfectamente equilibrada”, dice Couzin. “Por eso los grillos intentan atacar a otros individuos aproximadamente cada 17 segundos. Al que no se pone en movimiento es probable que se lo coman”. Este movimiento colectivo hace que los grillos formen enormes enjambres. “Todos estos grillos se ven obligados a avanzar”, explica Couzin. “Intentan atacar a los grillos que van delante, y evitar que los coman los que van detrás”.
“Si tienes infinidad de posibilidades, no sabes qué hacer”
FUENTE: elpais.com
¿Una vez asentada la vida en la Tierra, podía evolucionar de infinitas maneras, o el número de posibles caminos evolutivos para los primeros terrícolas era finito? Lo segundo, dice el matemático brasileño Jacob Palis, de 67 años, ex presidente de la Unión Matemática Internacional y actual presidente de la Academia de Ciencias para el Mundo en Desarrollo (con siglas TWAS). Y añade: “Con probabilidad total”. Para un biólogo, podría ser la respuesta obvia. Pero la respuesta de Palis está respaldada no sólo por el sentido común, sino por una conjetura matemática. La suya. Una conjetura aún no demostrada -hay en juego varias botellas de champán-, pero cuya falsedad tampoco ha probado nadie. Así que Palis, que estuvo en Madrid en la reciente inauguración del Instituto Madrileño de Estudios Avanzados (IMDEA) de Matemáticas, del que es patrono y consejero científico, está contento.
Su trabajo se centra, entre otras cosas, en “predecir la incertidumbre”, algo “muy común en la vida, especialmente en lo que se refiere al futuro”, dice con un guiño. Un elemento que las matemáticas consiguen primero domar y después usar, para predecir el clima, los flujos de poblaciones o la Bolsa.
Pregunta. ¿Qué dice su conjetura?
Respuesta. Viene a decir que, si juegas a los dados, entonces con probabilidad total tenemos un sistema con un número finito de caminos para el futuro, de posibles comportamientos futuros. Es decir, la incertidumbre debe existir, pero es contable, es finita, es un caos, pero no total, sino un caos controlado.
P. Eso vale para sistemas cuyo comportamiento no puede predecirse con total certeza, como el clima…
R. Para el clima, la predicción meteorológica… Para sistemas con una característica descubierta en los años sesenta llamada sensibilidad a las condiciones iniciales. Edward Lorenz estaba intentando hacer un modelo matemático para previsión del tiempo, y con una calculadora de mano vio que bastaba cambiar muy poco las condiciones iniciales del sistema para obtener predicciones muy distintas. Son sistemas muy comunes en la naturaleza. Y lo que yo digo es que tenemos un número de posibilidades futuras que es finito. Es decir, si el sistema es muy sensible a las condiciones iniciales, explota al evolucionar hacia el futuro, pero lo hace de una manera limitada.
P. ¿Implica esto en la práctica que predecir el futuro, conocer el comportamiento de los sistemas dinámicos, es más fácil?
R. Significa que hay un límite en la incertidumbre, que hay un número determinado, finito, de soluciones. Hace que el sistema sea mucho más manejable. Yo he copiado un poco, digamos, la idea de la biología. Porque si tienes una infinidad de posibilidades, no sabes qué hacer, y en cambio, si tienes un número finito, es mucho mejor. En biología, con probabilidad total, tenemos un número finito de elecciones.
P. ¿Puede poner más ejemplos?
R. Con el clima, empiezo con ciertas condiciones iniciales y echo a andar. Tal vez no vea muy claras las cosas al principio, pero sé que voy a tener una solución. Pero si hay un número infinito de soluciones posibles, estoy perdido en el futuro. La diferencia es tener soluciones para el futuro o no tenerlas.
P. ¿Incorporan los programas actuales ya esta conjetura?
R. Cuando pregunto a los experimentalistas dicen que sí, pero… Aunque yo creo que ellos nunca imaginaron un número infinito de soluciones. Si lo hubieran hecho, no hubieran podido trabajar.
P. ¿Qué le hizo a usted pensar en la conjetura?
R. La conjetura anterior, de mi profesor Stephen Smale, era de los años sesenta. Se demostró falsa en 1965, un año después de que yo empezara a trabajar con Smale, pero yo seguía con mucha curiosidad. Leí mucho a Poincaré. Hubo otras conjeturas y también cayeron. Apareció a principios de los setenta el trabajo de Lorenz. Y ahí empezamos a tener resultados bonitos. Pero todavía prevalecía la idea de que con probabilidad total tenemos un número infinito de soluciones. Finalmente, me di cuenta de dónde se originaban todos los contraejemplos a las conjeturas anteriores, y me pareció que de ahí no salía nada que contradijera la idea de una finitud de soluciones.
P. ¿Qué pasó cuando publicó su idea?
R. Iba a haber una reunión en París muy importante, con muchos de los mejores especialistas en sistemas dinámicos, y yo ya tenía lista la conjetura. Era la ocasión de plantear el debate. Yo estaba preparado para ataques terribles, como siempre… En realidad, creo que forma parte de mi personalidad.
P. ¿Y le atacaron?
R. ¡Muchísimo! No me tiraron huevos, pero podría haber sucedido. Y resistí.
P. ¿Por qué tanto ataque?
R. Porque creían que no era posible. Fue muy interesante. El ataque duró un año, dos… Después, ya no. Ahora bien, es una conjetura difícil de probar.
P. ¿Cuándo se demostrará?
R. En 12 años no se ha encontrado ningún contraejemplo. Las otras propuestas fueron eliminadas muy pocos años después de haber sido formuladas. Mi apuesta es que en dimensión uno estará todo demostrado dentro de unos cuatro años, y he apostado cinco botellas de Dom Perignon. También en dimensión dos hay muchos avances. Soy optimista, porque todo apunta a que esto es verdadero.
P. ¿Qué significa para usted que se demuestre su conjetura? ¿Se llamará conjetura de Palis?
R. Se llama ya conjetura de Palis. Demostrarla en cualquier dimensión sería muy importante. Por otro lado, lo que me gusta es que esta conjetura está generando muchos trabajos interesantes. Sé que no estoy siendo modesto, se podría decir que estas personas hubieran planteado estos problemas independientemente, no digo que no, pero…
P. Ha dicho que en alguna época, los físicos, astrofísicos e incluso biólogos aportaron mucho al campo de los sistemas dinámicos. ¿Hay competencia entre ellos y los matemáticos?
R. Yo defiendo la unión; considero idiota el separatismo.
P. ¿Cuánto aprenden los matemáticos de la realidad?
R. Creo que antiguamente aprendíamos más. Yo estudié física. Ahora, los jóvenes están demasiado especializados. Pero empieza a haber un movimiento muy positivo para que aprendan más física, más biología (que está por todas partes hoy).
P. ¿Qué hace la TWAS, la Academia de Ciencias del Mundo en Desarrollo?
R. Tenemos un programa en el que Brasil, India, China y ahora México ofrecen becas a candidatos de países en desarrollo, pero con la idea de que luego vuelvan a su país. También estamos desarrollando un programa para crear una colaboración con los becados, a su vuelta a su país de origen. Brasil ha creado un programa en esta línea para América del Sur y ahora lanzamos uno para África. Tenemos unas 200 al año, 50 por cada país, pero no todas se cubren.
P. ¿Cuál debería ser el papel de Europa en cuanto a colaboración con la ciencia en países menos desarrollados?
R. Los países nórdicos, sobre todo Suecia, pero también Italia, dan mucho dinero a la TWAS. Una parte es para jóvenes científicos, y otra, para invertir en grupos de investigación de los países más pobres. Tenemos una veintena de proyectos financiados con entre 34.000 y 68.000 euros cada uno.
Inaugurado el nuevo laboratorio de evolución en el Centro de Astrobiología de Madrid
FUENTE: elmundo.es
El ministro de Defensa, José Antonio Alonso, ha visitado por primera vez el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), donde ha inaugurado el laboratorio de Simulación de la Evolución de Ambientes Interestelares y Planetarios del Centro de Astrobiología, que ha costado 3 millones de euros.
En su visita de dos horas al INTA, acompañado por la secretaria de Estado de Defensa, Soledad López, el ministro ha tenido la oportunidad de conocer el Centro de Ensayos de Turborreactores, el Centro de Astrobiología, también gestionado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y diversos laboratorios de investigación.
El laboratorio inaugurado hoy, en cuya construcción se han invertido dos años, permitirá a los científicos estudiar cómo se organizan los materiales y las sustancias en ambientes que simulan los de otros planetas, en condiciones diferentes a las de la atmósfera terrestre.
Un centenar de científicos se beneficiarán de las nuevas instalaciones, que se unen a los 10 laboratorios dedicados a materias como la Computación Avanzada, la Evolución Molecular, la Robótica o la Exploración Planetaria, y en los que trabajan astrofísicos, biólogos, geólogos, matemáticos o ingenieros.
En su visita a este laboratorio, Alonso ha contemplado al microscopio una mota de polvo más antigua que la Tierra y ha asistido a un experimento que recreaba el impacto de un meteorito en el mar.
Asimismo ha observado microscopios de efecto túnel y atómicos, que recrean el ámbito de los átomos y moléculas en el espacio interestelar.
El director del INTA, Fernando González, y el director del Centro de Astrobiología, Juan Pérez Mercader, han acompañado al ministro durante toda su visita, que también ha incluido el Centro de Ensayos de Turborreactores de aviación, donde se prueban componentes, combustibles, piezas y motores completos.
Los ensayos que allí se realizan buscan mejorar la fiabilidad de los productos y garantizar la eficiencia de los motores ante necesidades tanto militares como civiles.
Actualmente en las instalaciones del Centro de Astrobiología se diseñan, entre otras cosas, robots para enviar a Marte y miniplacas que podrían instalarse en los teléfonos móviles de los soldados en misiones internacionales que transmiten en tiempo real a un centro de información datos sobre su estado de salud.
Hoy el Centro de Astrobiología tiene encomendado el liderazgo mundial en instrumentos que volarán a la superficie de Marte en misiones de la NASA en 2009, además de participar en la Agencia Espacial Europea, y desarrolla instrumentos avanzados y de precisión en misiones con horizonte en 2013, 2015 y 2017.
Predicen que los glaciares del Ártico desaparecerán en verano en 2013
FUENTE: elmundo.es
El Ártico podría quedarse sin glaciares durante los meses más calurosos de aquí a 2013, según los últimos estudios realizados con supercomputadores y que acaban de presentarse en un congreso científico en Estados Unidos.
Investigaciones anteriores, también basadas en modelos informáticos del clima terrestre, ya habían advertido de que los hielos del Polo Norte corrían un grave peligro a causa del cambio climático. Sin embargo, los últimos resultados son mucho más pesimistas al respecto.
De acuerdo con el profesor Wieslaw Maslowski, una figura ampliamente reconocida en la climatología, las frías aguas del Ártico podrían perder sus glaciares en verano de aquí a tan solo cinco o seis años.
Así lo acaba de anunciar el citado investigador en un congreso de la Unión Geofísica Americana, según informa la BBC.
Durante el pasado verano, los glaciares encogieron hasta cubrir poco más de cuatro millones de kilómetros cuadrados, la menor cifra conocida en los últimos tiempos.
De acuerdo con Maslowski, los estudios anteriores habían menospreciado la velocidad a la que se están reduciendo los glaciares, e incluso su nueva y más alarmante investigación pecaría aún de conservadora, según su autor, por no haber incluido en el modelo el último y preocupante dato del último verano.
El equipo de Maslowwski agrupa a científicos de la NASA, el Instituto de Oceanología y la Academia de Ciencias de Polonia.
Asombrosa similitud entre la conducta de granos de arena y la de partículas subatómicas
FUENTE: solociencia.com
Este sorprendente hallazgo ha sido hecho por un equipo dirigido por Sidney Nagel y Heinrich Jaeger de la Universidad de Chicago. En el estudio también colaboraron Xiang Cheng y Daniel Citron (de la Universidad de Chicago), y Germán Varas (de la Universidad de Chile).
Los científicos han logrado conocer bastante bien los fenómenos de equilibrio gobernados fundamentalmente por la temperatura o la presión. ¿Pero qué sucede con los fenómenos que han sido llevados mucho más allá de su estado de equilibrio, como un chorro de arena? ¿Qué pasa con el plasma de quarks-gluones, la mezcla de partículas subatómicas que existieron quizás durante unas millonésimas de segundo después del Big Bang? Diseñando su experimento, el equipo de investigación se planteó una pregunta fundamental sobre el equilibrio: ¿Bajo qué condiciones un conjunto de moléculas, granos de arena u otras partículas se comportan como un líquido? Las partículas macroscópicas y las subatómicas a veces se comportan de forma similar. Las partículas en el nuevo experimento son lo bastante grandes para permitir a los científicos rastrearlas bajo condiciones controladas con precisión, opción no disponible en la escala subatómica. En el experimento para averiguarlo, se hizo pasar a través de un tubo trocitos de vidrio y cuentas de cobre que impactaban contra un blanco plano. Los investigadores han encontrado que las rápidas colisiones producto de las partículas densamente agrupadas producen el estado “líquido”.
Los científicos han observado estructuras similares en los experimentos con plasma de quarks-gluones llevados a cabo con el acelerador de partículas RHIC del Laboratorio Nacional de Brookhaven. El RHIC hace chocar entre sí átomos de oro a casi la velocidad de la luz. El equipamiento empleado en el nuevo experimento lanza chorros de materiales granulares sobre un blanco plano a no más de 20 kilómetros por hora. Los investigadores repitieron el experimento bajo una amplia gama de condiciones distintas para asegurarse de que las interacciones entre las partículas granulares y el aire no afectara al resultado del experimento. Verificaron que el ingrediente más importante es la alta densidad de las colisiones rápidas. La similitud entre el chorro granular y los experimentos del RHIC es sorprendente porque los científicos esperaban que la física cuántica dominara los resultados obtenidos con el RHIC. Las leyes de la física cuántica normalmente rigen el mundo atómico y subatómico. La física clásica, a su vez, se aplica a los objetos mayores, los propios de nuestra vida cotidiana. “Esto es lo asombroso de la física”, destaca Nagel. “Las leyes que regulan un nivel realmente son las mismas que regulan los otros niveles, o por lo menos influyen en lo que sucede en los otros niveles. Ciertos principios son sencillamente invariables. La conservación de la energía y el momento no pueden eludirse en ninguna escala”.