España desarrolla el HADA, una aeronave híbrida de avión y helicóptero para vigilar la costa
FUENTE: nortecastilla.es
El Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) presentó ayer el proyecto español HADA, la primera aeronave híbrida de avión y helicóptero sin piloto del mundo, y que se destinará a la vigilancia de fronteras y costas cuando esté operativa, en el 2010.
Así lo explicó ayer el padre del proyecto, el ingeniero aeronáutico Manuel Mulero, quien ha señalado que el HADA (Helicóptero Adaptativo Avión ) será la primera aeronave capaz de cambiar su morfología durante el vuelo, para despegar y aterrizar en vertical como helicóptero, y desplegar las alas y emprender el vuelo en horizontal como avión.
Mulero aseguró ayer durante el Congreso Internacional sobre Aviones No Tripulados (UAV), que se celebrará en Madrid hasta mañana, que, de salir bien, el proyecto HADA podría suponer un «gran impulso para España», puesto que su diseño podría aplicarse con posterioridad a vuelos con tripulación. El proyecto HADA, enmarcado en el Programa PLATINO (Plataforma Ligera Aérea de Tecnologías Innovadoras), cuenta con una financiación de 12 millones de euros, de los cuales 650.000 proceden del Ministerio de Educación, y se encuentra en fase de diseño. Su creador explicó que este aparato, que está dotado de la instrumentación precisa para transmitir imágenes, posición y trayectoria de objetivos en tiempo real, hará posible un vuelo de crucero de «alta eficiencia» en menos tiempo y con un tercio menos de combustible. El primer prototipo podrá soportar una carga de entre 50 y 150 kilos y tendrá una autonomía de tres a seis horas.
Un equipo del CSIC abre la base Juan Carlos I en el inicio de la campaña antártica española
FUENTE: csic.es
Un equipo de la Unidad de Tecnología Marina del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) abrirá oficialmente mañana, jueves, la base Juan Carlos I, en la Isla Livingston, dentro de la campaña antártica española 2007-2008. En los próximos cuatro meses, un total de 82 investigadores y 25 técnicos llevarán a cabo 21 proyectos científicos en las dos bases antárticas españolas, Juan Carlos I y Gabriel de Castilla. La fecha prevista para el cierre de las instalaciones es el 10 de marzo de 2008.
La docena de integrantes del grupo llegó ayer, martes, a la Isla Livingston, en el archipiélago de las Islas Shetland del Sur. El investigador del CSIC que dirige la Unidad de Tecnología Marina y es responsable de las actividades de buques oceanográficos y bases antárticas, Juanjo Dañobeitia, relata: “Pocas veces el equipo había encontrado tantas dificultades técnicas debido a la enorme cantidad de nieve y hielo hallada”.
La campaña se integra en las actividades del Año Polar Internacional que, de marzo de 2007 a marzo de 2009, pretende aumentar el conocimiento de las zonas polares y su relación con el cambio climático. Los 21 proyectos de investigación polar de la campaña antártica española están financiados por el Ministerio de Educación y Ciencia.
Indagar sobre la materia oscura usando el más potente acelerador de partículas del mundo
FUENTE: solociencia.com
Un físico teórico, Howard Baer, Profesor de Física de la Universidad Estatal de Florida, emplea modelos y cálculos matemáticos en lugar de métodos experimentales, en un esfuerzo por entender las propiedades básicas de la materia oscura. A ese fin, viaja frecuentemente al CERN, el laboratorio de física de partículas más grande del mundo, ubicado en la frontera entre Francia y Suiza. En el CERN, equipos de físicos de numerosos países se preparan para poner en marcha el próximo año lo que será el acelerador de partículas más potente del mundo: el LHC. Con él, harán experimentos encaminados a tratar de resolver algunos de los misterios fundamentales de la ciencia, incluyendo la identidad de la materia oscura. Además de en el trabajo con el LHC, la caza de la materia oscura está progresando en experimentos que se realizan en el subsuelo profundo de Minnesota, bajo el espeso hielo antártico, e incluso en el espacio exterior.
Se cree que la materia oscura existe en forma de partículas diminutas que no interactúan con la luz. Como no emiten ni reflejan radiación electromagnética como sí lo hace la materia atómica, o bariónica, estas partículas de materia oscura nunca se han observado directamente. Sin embargo, como sí ejercen gravedad, los científicos han teorizado sobre su existencia desde hace mucho tiempo, basándose en sus efectos gravitatorios sobre la materia visible por todo el universo.
Por ejemplo, el efecto gravitatorio de la materia oscura hace que las galaxias giren más rápido de lo esperado. También, el campo gravitatorio de la materia oscura deforma la luz de los objetos que desde la perspectiva visual de nuestro planeta están ubicados detrás de ella, contribuyendo al llamado “efecto de lente gravitatoria”. Midiendo esta clase de fenómenos, los físicos saben que el universo está lleno de alguna clase de material que nosotros simplemente no podemos ver.
La identidad exacta de la materia oscura sigue siendo un misterio.
Las limitaciones actuales deducidas para el abanico posible de propiedades de la materia oscura muestran que la esencia de la materia oscura no puede ser ninguna de las partículas conocidas. La existencia de la materia oscura es hoy una de las evidencias más fuertes de que la teoría actual de fuerzas y partículas fundamentales, representada en el Modelo Estándar de la física de partículas, está incompleta. Al mismo tiempo, siendo la materia oscura la forma dominante de materia en el universo, averiguar sus propiedades es esencial para determinar cómo las galaxias se formaron y cómo evolucionó el universo. Por consiguiente, desvelar la naturaleza de la materia oscura está entre las metas más importantes en la ciencia de hoy.
Las Tablas de Daimiel agonizan
FUENTE: abc.es
El parque nacional de Las Tablas de Daimiel (Ciudad Real) sólo tiene agua en dieciocho hectáreas, el uno por ciento de la superficie potencialmente inundable, que es de 1.750 hectáreas. El director de este espacio protegido, Carlos Ruiz, reconoció que «el parque está en una situación difícil por la falta de aportes hídricos, que no permite la recuperación del humedal».
Siglo y medio de ecología en España
FUENTE: abc.es
Un tronco fósil marca el inicio del recorrido. Y es que el árbol, símbolo de la alianza de los humanos con la Naturaleza, es también la metáfora de la evolución de la vida. Por eso, justo al lado y en lugar privilegiado, se exhibe la primera edición española del Origen de las Especies de Charles Darwin, rescatada para la ocasión de la Biblioteca Nacional. Y la ocasión no es otra que la inauguración ayer en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de la exposición «150 años de Ecología en España. Ciencia para una tierra frágil» que, a iniciativa de la Fundación Santander, muestra al público el pasado y el presente de la ecología de nuestro país.
Y fue precisamente la visión evolucionista, defendida por Darwin, la que permitió la expansión de una nueva ciencia, la ecología. Aunque el nombre se lo dió otro evolucionista, el alemán Ernst Haeckel, hace 150 años, cuya obra «Kunstformen der Natur» (formas artísticas de la Naturaleza), con cien láminas primorosamente ilustradas -su imagen de las medusas es una maravilla de formas y color-, también se exhibe en la muestra.
Conocer y concienciar
Pero más allá de ilustres extranjeros, España tiene muchos nombres propios en este camino por la ecología. Lucas Mallada, José Cuatrecasas, Ramón Margalef -el primer catedrático de Ecología que tuvo nuestro país-, Francisco Bernís, José Antonio Valverde, Eduardo Hernández Pacheco y, más recientemente, Fernando González Bernáldez, son «algunos de los que se esforzaron en el pasado por conocer y concienciar», según Alfonso Navas, director del Museo Nacional de Ciencias Naturales.
Guiados por el devenir de la propia naturaleza, y también por el comisario de la muestra, Santos Casado, entramos en «las leyes de la espesura» con el nacimiento de la idea de defensa de los bosques. Fueron los ingenieros de montes los que primero mostraron su preocupación a mediados del siglo XIX haciendo mapas de vegetación en sus reconocimientos forestales. Fueron los pioneros en «transmitir el amor por el árbol» a la sociedad, testigo que recogió el monarca Alfonso XII, al que una fotografía nos muestra plantando un árbol en la inauguración del Parque Nacional de Covadonga en 1918. «Probablemente -dice Casado- una de las primeras manifestaciones del carácter ritual del ecologismo». Aunque la voz ya la había dado en 1890 Lucas Mallada en «Los males de la Patria»: «el triste espectáculo de los incendios todos los veranos».
Pero otro mal de la Patria, la guerra, interrumpió todos estos esfuerzos de protección de los montes y paisajes. La muestra está -y es también una de las «joyas» de esta exposición- en el primer mapa de suelos, de Emilio Huguet del Villar, que tuvo que ser publicado en Londres en 1937 por culpa de la contienda civil.
Primeros mapas de vegetación
Un destacado merecen también los Bosquejos dasográficos de Oviedo y Santander -los primeros mapas modernos de vegetación en España-, publicados en 1862 por la Junta Central de Estadística y firmados por García Martino, ingeniero de la primera promoción. En estos mapas se complementaba la base cartográfica con informaciones de tipo botánico y estadístico.
Ya empezaba a despuntar «la idea de formación del paisaje», explica Casado, y de la naturaleza como un todo, tal y como había propuesto en 1885 Joaquín María Castellarnau. Pero quien realmente empujó la introducción de la ecología vegetal en nuestro país fue José Cuatrecasas. Algunas fotografías «con sabor añejo», apunta Santos Casado, de este botánico representan «el mérito y sacrificio personal» de su labor investigadora.
De los bosques a nuestros ríos, lagos y humedales («Islas de agua en un mar de tierra», en el lenguaje de esta exposición. Y aquí el nombre ineludible es el de Ramón Margalef y sus estudios de limnología, de los que podemos ver algunos ejemplares. También al medio acuático está dedicada el área «La promesa de lo invisible», donde se hace patente la preocupación, si bien a partir de principios del siglo XX, por la costa española y la pesca.
«Los aliados de la Tierra» recoge los grandes nombres de la protección del medio ambiente, como José Antonio Valverde y Francisco Bernís, por sus campañas para la salvación de paisajes como Doñana. Aquí destacan las primeras guías de los Sitios Naturales de Interés Natural, de Eduardo Hernández Pacheco, con su primer número dedicado a la Sierra de Guadarrama. Muchos de los lugares recogidos en los números posteriores de estas guías ya son parque nacional, Guadarrama no. Un detalle que revela que el camino iniciado por estos pioneros de la ecología debe seguir andándose.
Visita a la fábrica de maderas de El Espinar
FUENTE: Asociación de Ciencia y Tecnología “Hespérides”
Como estaba previsto, esta actividad de la Semana de la Ciencia se desarrolló el martes 13, desde las 11:30 horas. Se programó en un día de diario para poder ver a la fábrica en funcionamiento, y ¡vaya si lo vimos!.
Estuvimos muy poquita gente (7 personas, que totalizamos unos 520 Kg en la báscula) acompañados en todo momento por Enrique Martín Gil, que hizo maravillosamente de guía nuestro. (Fue el que nos pesó).
La visita propiamente dicha fue a las 12:00 de la mañana. Parece ser que tuvimos suerte, ya que empezamos viendo como se cargaba de biocombustible la caldera del secadero, cosa que debe suceder cada 15 días.

A continuación llegó casualmente un camión cargado con los troncos que traía desde el pinar. Pasó por la báscula (pesó muuucho más que nosotros), y después comenzó a descargar los citados troncos: el camionero iba seleccionándolos de acuerdo a su calidad (por su diámetro y su limpieza), y los iba colocando por montones.
En poco tiempo el camión quedó vacío. ¡Qué lejos quedan los tiempos en que esos mismos troncos bajaban por el costado del camión, con ayuda de tablones que servían de planos inclinados, mientras los hombres tiraban de ellos con cuerdas desde lo alto!
En uno de los montones de troncos estaba Rafa, que, con motosierra en la mano y gran destreza, iba cortando los enormes pinos a “largos comerciales” – tronzando los troncos, nos dijo Enrique -, mientras Ramón acercaba los cortados a la siguiente fase: la máquina peladora.
¡Parece mentira que en pocos segundos un tronco se pueda dejar la piel de esa manera! Esas cuchillas giratorias desnudan al que fuera árbol en un santiamén, y lo dejan ya en posición para las sierras, cuatro, que lo aguardan. Esa piel extirpada no se tira (“los árboles son como los gorrinos”, me dijo Cipri: “se aprovecha todo”), ya que servirá para luego secar la madera que protegía.
El tronco así, desnudo, está listo para convertirse en viga, en tablones, y en tablas. Llega a la primera sierra, la de los dientes de corte por los dos bordes de la cinta, nuestra materia prima. Agustín estudia cómo es el tronco, y ya sabe por dónde va a darle el primer corte y que viga ha de salir de dentro del pino. La máquina ejecuta sus órdenes, yendo y viniendo con él por la cinta, y en dos viajes aparece la viga oculta.

Cae el costal por la derecha, y ahí aguarda Manolo para, si es necesario, cortarlo con el motosierra. Vamos a la segunda sierra, también de cinta, pero sólo con dientes por uno de los bordes. No recuerdo su nombre, pero sí que la persona que maneja esa máquina coloca ese costal al principio, y en el otro extremo aparece, casi, casi, lo que es una tabla. Lo que sobra se utilizará para leña.
Y pasamos a la máquina canteadora. Rafa alinea el madero, y sobre él baja la luz que ya muestra cómo va a quedar. La madera pasa por entre sus dos discos, uno fijo, el otro móvil, y emerge con sus caras y costados prácticamente definidos. La madera que le sobraba para ser tabla servirá, otra vez, como leña.
Ya estamos cerca del final. La última sierra, la de un disco, quitará la cabeza al madero, esa parte que el árbol en su crecimiento se torció a un lado o al otro, y que impide que la tabla tenga esa geometría regular que los humanos buscamos. Paco se encarga de ello.
Seguro que me olvido de alguno; pido excusas por ello. Pero Jesús, Carlos, y otros más van ordenando todo lo que sale de un tronco: La mejor madera se coloca con listones entreverados que la permitirán secarse bien, para los carpinteros; la otra no tendrá esta atención, y acabará como palé o como madera para obras; el resto se venderá como leña.
¡Ni que decir que las cintas y cuchillas de sierra hay que cuidarlas! En el cuarto de afilado las vuelven a poner como nuevas.

Cuando se la madera se secaba al aire, había que tratarla de una forma importante a base de fungicidas, para que el hongo no las afeara; hoy con el secadero también se trata, pero menos.
Y en este lugar, como si fuera una máquina del tiempo, la madera se seca “rápidamente”. En lugar de necesitar la madera un año de secado por cada centímetro de grosor, esta máquina logra, a base de simular una primavera, un verano, un otoño y un invierno, hacer que los años de secado vayan aprisa.
Aquí nos despedimos. Espero que esta reseña sirva para saber cómo funciona la fábrica. Y una vez más, agradecer a Enrique su buena disposición, como siempre, y su charla amena. Si se nos abrió la boca durante la misma no fue por aburrimiento, sino por lo que estábamos viendo.

