“El ciclo del agua” en la Semana de la Ciencia en El Espinar
Por problemas técnicos no he podido ilustrar gráficamente el desarrollo de esta bonita y aprovechada jornada; en cuanto estén solucionados los problemas pondré las imágenes correspondientes a esta reseña.
FUENTE: Asociación de Ciencia y Tecnología “Hespérides”
El pasado sábado 10 de noviembre se desarrolló la primera de las charlas con excursión programadas para la Semana de la Ciencia en el municipio de El Espinar. Con el nombre “El ciclo del agua” pretendía mostrar el citado ciclo para el caso concreto de nuestro municipio.
Salimos en autobús, que iba completo, desde la plaza del Ayuntamiento a las 10:00 de la mañana. El día era magnífico en cuanto a la climatología.
Nuestra primera parada fue en el pantano de arriba, el llamado embalse de las cabras. Antonio López, actual director del colegio “Arcipreste de Hita” y en tiempos alcalde de nuestro municipio cuando se realizó la nueva traída de aguas desde los pantanos, nos sirvió de guía en este tramo de la excursión. Queremos agradecerle su tiempo y esfuerzo en esta actividad.
En su exposición nos habló sobre el tipo de pantano que es este embalse de las cabras. La pantalla esta formada por un muro de hormigón con refuerzos de contrafuertes de mampostería. La piedra necesaria para construir estos refuerzos se trajo desde la pedriza del Gamonal. Este embalse tiene una capacidad de 300.000 m3, y se utiliza como reserva del embalse más grande.
Desde este embalse fuimos caminando hasta el embalse grande, llamado embalse del Tejo. Desde lo alto de su pantalla, Antonio nos explicó que el tipo de construcción del embalse era de escollera; para ilustrar este tipo de construcción nos dijo que era como cuando los niños juegan a hacer presas, echando barro sobre el curso del riachuelo.
La capacidad de este embalse es de 1.200.000 m3, y abastece tanto a La Estación de El Espinar, como a San Rafael y a El Espinar. El abastecimiento se hace por gravedad, ya que la cota del pantano es más alta que la de los tres núcleos, por lo que el agua puede ir “cuesta abajo” sin necesidad de bombeo. Originalmente el agua era llevada a los núcleos mediante una canal de piedra que discurre por los montes, pero no a cielo abierto, sino que estaba cerrado por losas de piedra. Sin embargo este canal, con el tiempo, fue insuficiente para abastecer a toda la población, y empezó a tener grandes fugas que hacía que se perdiera una gran cantidad de agua en el trayecto. Nos comentó que se llegó a la situación de tener gran cantidad de agua en los embalses y muy poca en los núcleos de población por este motivo. Y por eso se hizo una nueva traída de aguas.
Esta nueva conducción se ejecutó en 4 años. En lugar de un canal (que aún se utiliza para que no se pierda en épocas de abundancia de agua) se instalaron tuberías de hierro fundido, de dos secciones: Una de 450 mm, traída desde Francia en tren hasta La Estación, y otra de 600 mm, que se trajo desde Santander. Cuando se instaló esta tubería tenía la capacidad suficiente para abastecer a la población de Logroño, nos aclaró Antonio.
Nos refirió una anécdota de sus tiempos de alcalde con relación a la traída de aguas. Revisando él el proyecto de la obra, vio un detalle que le llamó la atención, y se lo comentó al arquitecto. Le dijo Antonio:
- ¡Que buena idea has tenido de poner bocas de toma de agua en el recorrido de la canalización! De este modo, en caso de incendio, los camiones podrán coger el agua para sofocarlo. Y el arquitecto le contestó:
- ¿De qué bocas de toma de agua me estás hablando? Si lo que hay son purgadores…
De este modo podemos observar, a lo largo del recorrido de la tubería, tanto los purgadores originalmente proyectados… como los hidrantes, que podrían utilizarse en caso de incendio. Esperemos que no sea el caso.
Luego nos acercamos a la galería subterránea que discurre por debajo de las aguas del pantano, y la visitamos por turnos. A lo largo de esta galería discurren dos tuberías, que son el inicio de la conducción que nos lleva el agua a todos nuestros hogares.
Dejamos atrás ya los pantanos para visitar el que pasa por ser el pino más grande del municipio: El pino de cardosillo, que también es conocido por el pino de Esteban. Estiman que tiene unos 200 años, y unos 35 metros de altura. Se cree que debe tener unos 7 m3 de madera. Su característica más destacable es que la sección de su base prácticamente se mantiene a lo largo del árbol; es decir, prácticamente es un cilindro en lugar de un cono.
Para finalizar nuestra excursión por el ciclo del agua del municipio, y una vez visto como ésta se recoge en los pantanos y como es llevada a nuestras casas, nos acercamos hasta la depuradora de aguas residuales, para completar el ciclo y tratar de devolvérsela a la Naturaleza de la mejor manera posible después de nuestro uso.
Ya en la depuradora, nuestra técnico de medio ambiente del Ayuntamiento, Valle Hidalgo, nos explicó de forma muy gráfica el funcionamiento de la misma, que intentaré resumir.
Las aguas residuales de La Estación y San Rafael vienen por gravedad hasta la depuradora; las de El Espinar van por gravedad hasta una estación intermedia de bombeo, donde un mecanismo limpia los desechos más grandes y esta agua pretratada mecánicamente se envía de forma bastante onerosa para el municipio hasta la depuradora.
Una vez en ella, y a grandes rasgos, las aguas residuales son limpiadas primeramente de los desechos más grandes; a continuación se tratan para el desarenado y desengrasado de las misma, y se termina el tratamiento mediante bacterias aeróbias y anaeróbias que eliminan los contaminantes químicos.
Valle nos dijo que la depuradora está dimensionada para limpiar el agua residual de 15000 personas “equivalentes”, lo cual sirve perfectamente para los habitantes normales del municipio; sin embargo, en verano se está al límite de su capacidad, y ya están pensando en otra depuradora exclusiva para El Espinar, que solventaría el grave problema de los vertidos del polígono industrial a la vez que evitaría el gasto ocasionado por el bombeo a la actual depuradora, dejando ésta para las aguas residuales de San Rafael y La Estación.
A preguntas de las personas que fuimos en esta jornada tecnológica sobre el tratamiento del agua de la situación que hay en Los Ángeles, Valle nos informó de que era un caso un poco especial, ya que es un circuito cerrado: Parte del agua residual es tratada en una ETAP (estación de tratamiento de agua potable) muy moderna que se devuelve al consumo.
Por parte de la Asociación de Ciencia y Tecnología “Hespérides” queremos agradecer a todas las personas que se interesaron por la actividad su presencia. Esperamos que sirviera para acercar más el conocimiento tecnológico sobre ese bien cada vez más escaso que es el agua, particularizando en nuestro municipio, para concienciar a las personas de que no tenemos “agua de sobra”.
Y agradecer singularmente a Valle Hidalgo y a Antonio López sus explicaciones y buena disposición para esta jornada. Creo que fue un día bien aprovechado. Muchas gracias.
Como resumen se podría decir lo siguiente: El problema del agua irá en aumento y la solución a largo plazo no es hacer más pantanos, que de nada servirán si cada vez llueve menos; lo mejor es utilizar de forma más eficiente el agua disponible. Y una vez usada, no la contaminemos innecesariamente.