Archivo diario: 25/10/2007

Proyecto MELIA: creado para difundir información sobre el agua

FUENTE: laflecha.net

El objetivo del proyecto MELIA (Diálogo mediterráneo sobre la gestión integrada de los recursos hídricos), financiado con fondos comunitarios, es hacer llegar los resultados de proyectos de investigación de gestión del agua a las personas que los necesitan.
«La gestión del agua, especialmente en el Mediterráneo, ha sido el tema de cientos de proyectos», afirmó el profesor Rafael Rodríguez, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España (CSIC) y coordinador del proyecto MELIA. «No hay escasez de información.»
El problema es que muy a menudo el producto de tales proyectos no se transforma en soluciones prácticas para mejorar la eficiencia del uso del agua. Asimismo, los expertos que diseñan soluciones técnicas a problemas no siempre toman en consideración las implicaciones sociales, económicas o políticas de sus planteamientos.
Para cambiar esta situación, los socios de MELIA están promoviendo el diálogo entre las principales partes interesadas afectadas por las cuestiones del uso y la gestión de los recursos hídricos, como científicos, suministradores de agua, educadores, agricultores y otras partes interesadas y usuarios de agua. El proyecto es idóneo para llevar a cabo esta tarea, ya que entre sus socios se encuentran expertos de los sectores científico, técnico y socioeconómico, así como organizaciones de gestión de cuencas, suministradores de agua, grupos industriales, organizaciones agrícolas y organizaciones no gubernamentales (ONG).
El proyecto apunta particularmente a sensibilizar a los responsables políticos y a los gobiernos sobre las prácticas de gestión de los recursos hídricos que han sido aplicadas con éxito en otros países.
Cuando uno de los socios del proyecto, el profesor Muhammad Shatanawi, de la Universidad de Jordania, fue nombrado Ministro de Recursos Hídricos e Irrigación de su país, se reforzaron los vínculos entre los socios del proyecto MELIA y los diversos responsables políticos y gobiernos. El profesor Shatanawi está sumamente cualificado para ese puesto; cuenta con más de veinticinco años de experiencia en gestión de recursos hídricos, diseño de sistemas de riego, hidrología de zonas áridas y evaluación del impacto medioambiental de proyectos dedicados al agua y al riego.
También conoce el mundo de la política, ya que ha sido miembro del Grupo de trabajo sobre recursos hídricos de las negociaciones multilaterales en el proceso de paz de Oriente Medio y parte de la delegación jordana en la Cumbre Mundial de Río de Janeiro.
El profesor Rodríguez confiesa tener sentimientos encontrados sobre el nuevo puesto de su colega. «Estoy realmente feliz por Jordania, pero no lo estoy tanto por mi proyecto», comentó a CORDIS Noticias, y explicó que el profesor Shatanawi era uno de los socios más activos del proyecto.
Sin duda, Jordania tiene una gran necesidad de la enorme experiencia de su nuevo ministro en cuestiones relativas a la gestión de los recursos hídricos. En un documento escrito para el proyecto MELIA, el profesor Shatanawi describe a Jordania como «un país con una escasez absoluta de agua», donde la competencia por los recursos hídricos ha llevado a conflictos entre los diversos usuarios y a la perforación ilegal de pozos.
El proyecto también tiene planes para llegar a un público más amplio con mensajes relativos al ahorro de agua. Inicialmente, esto implicará actividades de difusión en escuelas y universidades, pero el profesor Rodríguez también piensa utilizar la televisión para que su mensaje llegue a todos.
Además de los documentales tradicionales, los socios del proyecto desearían ver temas relacionados con el agua en la trama de otros programas televisivos como las telenovelas.
«En la gestión del agua hay muchas cuestiones dramáticas que pueden introducirse en los guiones», explicó el profesor Rodríguez. «Y sabemos que éste es el modo de llegar al público.» El profesor Rodríguez desea reunirse con una coalición de productores de televisión de toda la región mediterránea con el fin de desarrollar aún más su idea.
El proyecto MELIA está financiado por el programa Cooperación Internacional del Sexto Programa Marco (6PM) y estará en marcha hasta 2010.

Medir el salto de un electrón

FUENTE: abc.es

Los astrofísicos calculan la edad del Universo en unos 13.700 millones de años. ¿Qué representan a esa escala los 70 años que puede vivir un hombre?… apenas nada. ¿Qué representaría entonces un único segundo en la misma escala?… menos que nada. Esa misma proporción casi infinitesimal es la que guarda un attosegundo frente a un segundo. Digamos que un attosegundo es la trillonésima parte de un segundo, es decir, 10-18 segundos. Un uno seguido de dieciocho ceros. ¿Para qué seguir?
Pues bien, un grupo de científicos alemanes del Instituto de Óptica Cuántica Max Planck (Berlín) y de la Universidad de Bielefeld han sido capaces de medir un acontecimiento a esa escala. En concreto, el salto de un electrón desde un átomo hasta el átomo contiguo. Evidentemente no lo han medido con un cronómetro. No. Lo han conseguido por medio de la base teórica proporcionada por otro científico. Un español.
Pedro Echenique, del Centro de Física de Materiales, institución mixta del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Universidad del País Vasco, ha diseñado la teoría que ha permitido medir, por primera vez, el salto de los electrones entre los átomos de un material sólido en la escala del attosegundo.
Electrónica ultrarrápida
Asombroso pero, ¿para qué sirve? Este descubrimiento impulsará el desarrollo de la electrónica ultrarrápida, ya que permitirá aumentar del orden de 100.000 veces la velocidad de la electrónica actual.
Las conclusiones de la investigación han merecido honores de portada en el número que hoy saca a las calles la revista británica «Nature», una de las más prestigiosas en el ámbito de la Ciencia, galardonada este año con el Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades junto con su competidora más reconocida, la estadounidense «Sciencie».
Echenique valoraba ayer el alcance de la investigación: «Se trata de un primer paso esencial en el camino hacia la electrónica ultrarrápida. Esta investigación permite el desarrollo de técnicas para capturar carga electrónica transportada en estructuras atómicas, en la escala temporal del attosegundo. Este descubrimiento abre un nuevo campo de la ciencia en el que convergerán la física de attosegundos y la nanotecnología».
El transporte controlado de carga eléctrica por medio de electrones a través de nanocircuitos constituye la base de la electrónica moderna, la que ha dado paso a los actuales ordenadores, a los aparatos de comunicación y a todo tipo de dispositivos electrónicos.
Los «unos» y los «ceros»
«En los circuitos electrónicos avanzados, los electrones son conducidos por medio de un voltaje de microondas, que es capaz de dar paso o cortar la corriente en una fracción de nanosegundo. El tiempo de la transición entre apagado y encendido -los «unos» y los «ceros» en que está basada la informática- determina el número de cálculos que puede ejecutar un ordenador», destaca el investigador del CSIC.
La velocidad de la transición entre apagado y encendido viene limitada por el tiempo que tardan los electrones en saltar entre átomos. «La distancia entre átomos contiguos en una molécula supone la longitud más corta para canalizar o interrumpir la corriente. Podemos crear así una «electrónica de Petaherzios» en la que los apagados y encendidos pueden sucederse con una frecuencia cien mil veces superior a la que permite la electrónica actual», explica Echenique.
El catedrático de la Universidad del País Vasco y premio Príncipe de Asturias de Investigación 1998 calificó ayer de «feliz coincidencia» el hecho de que la revista «Nature» lleve en su portada un estudio en el que participa un científico español premiado con el Príncipe de Asturias, justo el mismo día en que sus editores van a recibir en Oviedo ese mismo galardón en su apartado de Comunicación y Humanidades.

Reprogramación celular

FUENTE: abc.es

César Nombela
Las células vivas responden a estímulos, transmitiendo señales a su centro de control, el núcleo, y desencadenando respuestas. Entre ellas está la del crecimiento y multiplicación, la diferenciación o la muerte programada (apoptosis).
La posibilidad de modificar las células ha abierto la vía a la reprogramación, lo cual supone actuar sobre sus componentes para reformar su comportamiento, reorientar los procesos que gobiernan.
En la escala que va desde los microbios a las células de los animales, hay una notable globalización de los sistemas de comunicación, de manera que el diseño básico de los circuitos regulatorios comparte muchos patrones de organización. Se diría que la complejidad y diversidad biológica se organiza sobre la utilización combinatoria de una serie de componentes básicos, que se articulan de manera específica en cada organismo, o en sus distintos órganos y tejidos.
Es sorprendente lo que hay de común en toda la variedad de receptores celulares, o en los diseños de proteínas encargadas de transmitir señales, por ejemplo mediante fosforilación, o en el empleo de segundos mensajeros.
La reprogramación celular es, por tanto, una estrategia de investigación con muchas aplicaciones. En tiempos recientes, multitud de hallazgos ilustran sus posibilidades. Venter trasplantó el genoma entero de una bacteria a otra. En nuestro laboratorio se ha podido acoplar una ruta de señalización de células humanas (basada en proteína-quinasa B) en levadura, para diversas aplicaciones. La reprogramación alcanza también a mamíferos como el ratón; los galardonados este año con el Nobel de Medicina crearon razas modificadas para reproducir algo parecido a las patologías humanas que necesitamos estudiar.
La Medicina Regenerativa en la que tantas esperanzas están puestas, depende de la posibilidad de reprogramar células para reparar órganos o tejidos alterados. Es nuestro conocimiento de los programas -abiertos al ambiente- de los sistemas biológicos, el que los hace reprogramables.