Archivo diario: 22/10/2007

El ‘eureka’ de cinco magníficos

FUENTE: elmundo.es

Son críticos con el sistema; en España, denuncian, no se invierte lo suficiente y eso, por supuesto, se traduce en que los investigadores que han logrado llegar a la portada de Nature y Science sean la excepción. Con una historia centenaria a sus espaldas, las dos revistas, la primera británica y la segunda editada en EEUU, son las publicaciones científicas más prestigiosas del mundo, los principales altavoces mediáticos que tiene la ciencia para llegar a la comunidad internacional.
En ellas han escrito Isaac Newton o Charles Darwin y en sus páginas se ha explicado desde la Teoría de la Relatividad hasta el genoma humano. Por ello, publicar en estos semanales es el sueño de cualquier investigador. Aunque muy pocos son los elegidos. «El 95% de los trabajos enviados son rechazados. Ha habido premios Nobel a los que les han dicho que no», apunta el astrofísico de la Universidad del País Vasco Agustín Sánchez-Lavega, el único compatriota que ha logrado dos portadas por sus estudios sobre las tormentas y vientos en Saturno.
Incluso los datos que facilita el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) pueden dar lugar al sonrojo. A escala mundial y según el número de artículos publicados, nuestro país ocupa las posiciones 12 en Nature y 14 en Science, un nivel que no se corresponde con el hecho de que seamos la octava potencia económica mundial. ¿La razón? El número de científicos es bajo y la calidad media, comparada con otros países, discreta. «Sólo hay que tener en cuenta que Ramón y Cajal, el único Nobel español en una disciplina científica, lo obtuvo hace 101 años. Y lo logró porque sus investigaciones costaron cuatro duros. Así de claro», responde Jaume Baguñà, catedrático de Genética y portada en Science en 1999.
Un ejemplo claro de que el sistema no cuida como se merece a nuestros científicos lo encontramos en el oceanógrafo Xavier Irigoyen, uno de los muchos casos de españoles que tienen que salir fuera para poder hacer su trabajo. Su estudio sobre ecosistemas marinos terminó en la portada de Nature en 2002. Eso sí, un equipo internacional firmaba la investigación.
Salvador Moyà -director del Institut Català de Paleontología-, Juan Luis Arsuaga –codirector del yacimiento de Atapuerca–, Jesús Muñoz -del Real Jardín Botánico de Madrid- y Ángel Felicísimo, de la Universidad de Extremadura, también forman parte de la exclusiva lista de españoles de portada y celebrarán que el próximo viernes, 26 de octubre, estas dos revistas reciban el premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades. Como homenaje a su esfuerzo, Magazine les ha pedido que recuerden el momento en el que, como Arquímedes hace 2.200 años, cantaron el ‘¡Eureka, eureka!’, ‘¡Lo encontré, lo encontré…!’.
Juan Luis Arsuaga . El cráneo más completo
Portada: ‘Nature’, 8 de abril de 1993.
Artículo: sobre el descubrimiento, en 1992, del cráneo humano más completo del registro fósil de la Humanidad, el C-5.
Momento del ‘Eureka’: tras 10 años trabajando en Atapuerca (Burgos), el 7 de julio de 1992, encontraron el primer parietal. El resto, apareció poco a poco. El cráneo, de más de medio millón de años, estaba desarticulado y la cara fue la última en salir. Era la hora de brindar con cava…
La ciencia es como las competiciones deportivas. Contra todo pronóstico, un etíope que ha estado entrenando sin zapatillas llega a una Olimpiada y resulta que en la prueba reina de velocidad gana a un alemán preparadísimo que ha invertido muchísimo dinero en estar a punto para la cita. Y así es precisamente como vive Juan Luis Arsuaga, 53 años, cabeza visible del equipo que desde hace más de 25 años trabaja en la sierra de Atapuerca, el hecho de que sus descubrimientos «hayan hecho historia». Sobre todo, el que mereció la portada de Nature en abril de 1993.
Llevaban casi una década rescatando pequeños fósiles, como dientes, trozos de mandíbulas…, nada que no apareciera en otros lugares del mundo. Hasta que el 7 de julio de 1992 dieron con el filón del yacimiento de la Sima de los Huesos que les catapultaría a la primera división del estudio de nuestros antepasados: un verdadero ‘trofeo’ científico, más de 30 esqueletos humanos que vivieron hace medio millón de años. Entre ellos el famoso cráneo C-5, uno de los 10 descubrimientos más importantes de la historia, según Nature. Por algo se trata del cráneo más completo del registro fósil de la Humanidad. “No quiero más medallas, la fama no me impresiona; lo que pido es más apoyo, más becas, más contratos para mis investigadores”, reclama este gran referente internacional de la paleontología y Príncipe de Asturias de Investigación Científica (1997).
Jesús Muñoz y Ángel Felicísimo La importancia del viento.
Portada: ‘Science’, 21 de mayo de 2004.
Artículo: demostraba que las zonas de Sudáfrica y Suramérica que están conectadas por los vientos comparten el mismo tipo de especies florísticas. En este caso estudiaron los musgos y líquenes.
Momento del ‘Eureka’: después de un par de años recopilando información, en marzo de 2003 tenían ya procesados los datos de los vientos que les interesaban. A partir de ese momento, supieron que habían dado en la diana.
Desde su pequeño despacho en el Real Jardín Botánico, Jesús Muñoz (Asturias, 1964) no tiene vistas a los árboles y plantas que pueblan este pulmón verde de la capital. Sin embargo, en las estanterías que visten sus paredes se condensa su vida profesional, cientos de libros que recogen todo lo publicado sobre musgos, líquenes y helechos a nivel mundial. Y fue así, comparando especies sudafricanas con otras existentes en América Latina, cuando germinó la pregunta que, con los años, terminaría en la portada de Science.
¿A qué se debe que el mismo tipo de musgos sean endémicos de estas dos zonas separadas por miles de kilómetros? Con la ayuda del también asturiano Ángel Felicísimo, 49 años y profesor de la Universidad de Extremadura, y de otros tres investigadores (Ana Rosa Burgaz, Francisco Cabezas e Isabel Martínez), y con el insustituible apoyo de la información que recibían en su ordenador de la ruta de los vientos en el hemisferio Sur, que regularmente actualizaban los satélites, dieron con la respuesta a la pregunta: las zonas terrestres que están conectadas por el viento en Suramérica y Suráfrica comparten más especies que aquellas otras que no lo están. El coste de la investigación fue, ¡sorpresa!, cero euros.
Los datos botánicos salieron de los libros que invaden su despacho; los del viento, a través de los satélites de la NASA, vía Internet, de forma gratuita. Recibieron felicitaciones sinceras, pero también despertaron rencores en algunos colegas. “En esta profesión prima más la antigüedad que la excelencia”.
Agustín Sánchez-Lavega. La obsesión por Saturno
Portadas: ‘Nature’, 3 de octubre de 1991 y 5 de junio de 2003.
Artículo: único científico español con dos portadas: por su estudio sobre las tormentas en Saturno (1991); y sobre los vientos en el mismo planeta (2003).
Momento del ‘Eureka’: fue por casualidad. En octubre de 1990, le avisaron por teléfono, a las dos de la madrugada, de que el fenómeno que llevaba estudiando desde que publicó su tesis doctoral en 1986 acababa de ‘estallar’. Logró hacer las mejores fotos hasta la fecha de las tormentas de Saturno.
De entrada, para un lego en la materia, tener datos de las atmósferas de planetas gigantes que giran muy rápido, como Júpiter o Saturno, es casi como si a un niño de 5 años le regalan una potente motocicleta. No le sirve para nada. Sin embargo, para este astrofísico de la Universidad del País Vasco, de 52 años, entender por qué en ellos hay vientos de hasta 1.000 km/h puede significar encontrar la respuesta a los procesos que se suceden en la atmósfera terrestre y que tanto nos preocupan: cambio climático, agujero de ozono, efecto invernadero…
Y en ello estaba, estudiando las tormentas de Saturno, una especie de «gota fría» de 20.000 km de tamaño que parecía repetirse cada 30 años, cuando recibió una llamada de teléfono que marcaría para siempre su carrera profesional. Sus colegas franceses del Observatorio del Pic-du-Midi en el Pirineo le avisaron de que el fenómeno había «estallado». «El nuestro fue así el mejor estudio realizado hasta la fecha de este fenómeno y terminó en portada», recuerda. En 2003, repetiría la hazaña con otro trabajo sobre los vientos en el mismo planeta.
Salvador Moyà. El estudioso de los primates.
Portada: ‘Nature’, 11 de enero de 1996.
Artículo: estudio sobre un esqueleto parcial de un gran antropomorfo de 9,5 millones de años (Dryopithecus laietanus).
Momento del ‘Eureka’: el proceso fue largo. Se inició en 1991 y tras el análisis de los restos encontrados durante años de excavación, el director del Institut Català de Paleontología se dio cuenta de que habían encontrado un fósil clave para comprender un momento fundamental de la evolución de los primates de nuestra propia familia (Hominidae).
Los huesos correspondientes a una mano. Ésa fue la foto elegida para la portada de Nature. Al fin y al cabo, el mérito del trabajo versaba sobre el origen del tipo de locomoción que caracteriza a los grandes antropomorfos modernos (orangutanes, gorilas…), capaces de moverse de árbol en árbol, con todo el cuerpo suspendido de las manos que se sujetaban de las ramas. «Se hacen esfuerzos para mejorar, pero todavía estamos lejos de invertir lo mismo que los países de nuestro entorno. Y esto es un gran lastre. Conseguiremos más portadas si mejoramos la inversión y modificamos el sistema», palabra de científico.
Jaume Baguñà. El origen de la simetría bilateral.
Portada: ‘Science’, 19 de marzo de 1999.
Artículo: el equipo que dirigía encontró un eslabón clave en la evolución de los animales. Demostró que un grupo de gusanos marinos muy simples (Platelmintos Acelos) son los antepasados vivos más antiguos de los seres con simetría bilateral (lado izquierdo y derecho), entre ellos, también el hombre.
Momento del ‘Eureka’: tras casi tres años de trabajo, en 1998, este catedrático de Genética de la Universidad de Barcelona comprobó cómo los análisis que habían hecho indicaban que la hipótesis de la que partían era real.
Lo tenían muy cerca de casa y de su centro de trabajo, en las aguas de Sitges. Allí, en la capa superficial de la arena marina de la playa localizaron a unos diminutos gusanos planos que, según sus investigaciones, podrían ser parecidos a los primeros seres con simetría bilateral, es decir, con un diseño corporal con un lado izquierdo y derecho, que aparecieron en la Tierra hace más de 550 millones de años. Saber cómo era aquel ancestro permitiría determinar cómo pudieron surgir los primeros animales con un diseño corporal más complejo, como es el caso del hombre. Sin embargo, a pesar de la satisfacción propia de haber logrado publicarlo en Science, el ‘reconocimiento’ científico se volvió en contra del equipo investigador. “A partir de entonces tuvimos más dificultades para recibir financiación para nuevas investigaciones. Éste es un país lleno de envidiosos e incompetentes”.

España contamina casi tres veces por encima de su capacidad ecológica

FUENTE: elmundo.es

España consume y genera una contaminación casi tres veces (2,6) la biocapacidad de su territorio (capacidad de recarga de los recursos naturales), lo que significa que su nivel de insostenibilidad es del 260%.
Así se desprende del informe ‘La huella ecológica como elemento de valoración integrada de la sostenibilidad del desarrollo’, que ha sido presentado hoy por el secretario general para el Territorio y la Biodiversidad, Antonio Serrano, durante la inauguración de un seminario organizado por la Fundación Biodiversidad.
El informe, primero de estas características que se realiza en España, ha sido elaborado por un equipo de expertos, según ha explicado la presidenta de esa Fundación, María Artola.
La huella ecológica, cuyos primeros cálculos datan de finales de los años 90, es un indicador de carácter global que fija la superficie (en hectáreas) necesaria para producir los recursos utilizados y para asimilar los residuos producidos por una población determinada.
Este indicador en España en el año 2005 era de 6,4, lo que significa que cada español necesita 6,4 hectáreas para que produzca todo lo que consume y pueda integrar en la naturaleza la contaminación que genera.
El informe determina también la biocapacidad (capacidad de carga) del territorio, que en el caso de España es de 2,43, por lo que la relación huella/biocapacidad es de 2,6.
Este valor, aunque elevado, es inferior, no obstante, al de otros países como Estados Unidos (9,7) o Japón (4,7), e incluso a la media europea (4,7).
Para ilustrar todos estos datos Serrano utilizó el símil de un vehículo que se conduce por encima de la línea roja de sus revoluciones, lo que a nivel mundial significa que se está utilizando el planeta “con una sobre-revolución”.
Lo más preocupante, según el director general, es que los incrementos en la huella ecológica son “tremendamente elevados” y en algunos países los niveles son “absolutamente inaceptables”.
La tala de bosques, el agua potable y las emisiones de CO2 asociadas al consumo energético son las principales razones de esa insostenibilidad.
En cuanto a la distribución regional de la huella ecológica, los niveles más altos se registran en las comunidades autónomas con fuertes procesos de urbanización y las que siguen teniendo suelos potencialmente urbanizables.
Así, la Comunidad de Madrid encabeza la clasificación, ya que consume y genera una contaminación de casi 20 veces (19,9) la biocapacidad de su territorio, seguida de Canarias (10,4) y Comunidad Valenciana (7,2), además de Ceuta (41,9) y Melilla (38,7).
Por el contrario, las regiones mejor situadas desde el punto de vista de la sostenibilidad son Castilla y León (0,7) y Castilla-La Mancha y Extremadura (0,8 en ambos casos), por lo que tienen biocapacidad excedentaria.
Serrano ha asegurado que España está creciendo a una renta per cápita superior a la media de la Unión Europea, mientras que desde una perspectiva medioambiental aun se está lejos de converger.
Ha explicado que la huella ecológica va a seguir aumentando de manera significativa de aquí al año 2020, de tal forma que con las políticas puestas en marcha y suponiendo que se cumplan el 80% de los objetivos, ese valor permanecerá constante pero no mejorará respecto a los niveles de 2004.

Observadas por vez primera moléculas de positronio

FUENTE: solociencia.com

La investigación sienta las bases para estudiar nuevas interacciones empleando el positronio. Algunas de ellas pueden ser útiles para generar radiación gamma coherente. En el futuro, esta área de investigación puede ser de ayuda para el desarrollo de la fusión nuclear encaminada a la producción de energía, además de servir para fabricar armas tan inquietantes como láseres de rayos gamma. También podría ayudar a explicar cómo el universo observable ha terminado con mucha más materia que antimateria.
Los investigadores crearon las moléculas de positronio disparando intensos estallidos de positrones contra una película delgada de sílice porosa. Durante un breve tiempo, los positrones fueron capturados por electrones ordinarios, formándose así los átomos de positronio.
Los átomos de positronio, por su naturaleza, son sumamente efímeros. Pero los átomos de positronio en el nuevo experimento existieron el tiempo suficiente para interactuar entre sí y formar moléculas.
Los investigadores esperan lograr en futuros trabajos la interacción simultánea de muchos más átomos de positronio, y no sólo dos a la vez.
Cuando un electrón se encuentra con un positrón, ambos pueden sufrir una aniquilación mutua o bien formarse el positronio, un átomo parecido al hidrógeno, brevemente estable. La estabilidad de un átomo de positronio se ve entonces amenazada de nuevo cuando este átomo choca con otro de positronio. Una colisión de dos átomos de positronio puede producir su aniquilación mutua, acompañada por la producción de radiación gamma, o la creación de una molécula de positronio, del tipo que David Cassidy y Allen Mills observaron en su laboratorio.
Su investigación ofrece nuevas formas de entender la materia y la antimateria. También proporciona nuevas técnicas para crear conjuntos aún más grandes de antimateria, lo que con toda probabilidad conducirá a la aparición de una nueva ciencia y, potencialmente, a importantes nuevas tecnologías.

Elementos ultraconservados en el genoma, ¿son indispensables?

FUENTE: solociencia.com

Se ha pensado que éstas y otras secuencias altamente conservadas han persistido con poco o ningún cambio porque son indispensables, desempeñando funciones vitales para la viabilidad del individuo o para la reproducción.
Científicos de la División Genómica del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley y del Instituto Conjunto del Genoma se propusieron poner a prueba esta hipótesis usando manipulación genética sobre cuatro ratones diferentes. Cada uno de ellos carecía de un elemento ultraconservado seleccionado.
Si un elemento es en verdad indispensable, los ratones que carecieran del mismo deberían morir o ser incapaces de producir descendencia viable. Asombrosamente, en este estudio los ratones gozaron de una salud casi perfecta.
“Para nosotros, esto fue un resultado muy sorprendente”, confiesa Nadav Ahituv, un especialista en genética humana que dirigió el experimento. “Esperábamos demostrar el papel vital que estos elementos ultraconservados deberían tener, mostrando lo que sucedería cuando faltaran. En lugar de ello, nuestros ratones no sólo eran viables y fértiles sino que no exhibieron ninguna anomalía crítica en cuanto a crecimiento, longevidad, patología, o metabolismo”.
Aunque resulta concebible que las secuencias conservadas sean de algún modo inmunes a las mutaciones por razones que nada tengan que ver con las presiones evolutivas, el mecanismo de tal “armadura para secuencias” es difícil de imaginar.
Mucho más creíble es la hipótesis de que estas secuencias de ADN idénticas persistan porque ciertas sustituciones de nucleótidos en ellas implicarían una menor adaptación del organismo; de modo que la evolución acabaría descartando a los individuos con secuencias alteradas, en favor de los que las han conservado intactas, durante la selección natural. Entonces, ¿por qué no aparecen problemas inmediatamente en los ratones que han perdido una secuencia conservada? La supresión de estos elementos probablemente tenga efectos moderados sobre la aptitud, que sean gradualmente eliminados por la selección, al cabo de diversas generaciones desde la pérdida del elemento o elementos, pero no en escalas de tiempo observables en el laboratorio.
La redundancia es otra posibilidad. Pudiera ser que los investigadores no observasen ningún efecto nocivo por las supresiones porque la naturaleza proporcionara una copia de seguridad para estos elementos ultraconservados. Ellos saben que, posicionados cerca de uno de los elementos que escogieron, hay otros elementos no codificadores ultraconservados en el genoma. Aunque esto resultara ser cierto, de todos modos no explica el misterio de fondo, el de por qué están tan conservados tales elementos, ni esclarece si resultan indispensables o no.

La ESA estudia una misión para dilucidar la habitabilidad de un satélite de Júpiter

FUENTE: laflecha.net

Después de la incierta experiencia en Marte, el lugar del Sistema Solar que aparentemente podría reunir mejores condiciones de habitabilidad resulta ser una luna de Júpiter, Europa. La Agencia Espacial Europea quiere una respuesta definitiva a este interrogante y ha decidido estudiar el envío de una misión futura no tripulada con este objetivo.
El denominado Sistema Joviano, integrado por Júpiter -el mayor de los planetas que orbitan al Sol- y sus satélites, constituye en sí mismo un pequeño sistema planetario. Unica entre estas lunas, se cree que Europa cobija un océano bajo su superficie geodinámicamente activa.
La misión propuesta, según información publicada en el web de la ESA, la misión propuesta daría respuesta a los interrogantes sobre la habitabilidad de este satélite, y también del Sistema Joviano en relación a la formación del conjunto de lunas del plneta Júpiter.
Para cumplir con su cometido, la misión desplegaría un total de tres plataformas orbitales que realizarían observaciones coordinada sobre Europa, los satélites jovianos, y sobre el campo magnético de Júpiter y de su atmófsera. De ser finalmente aprobada, la misión sería implementada en colaboración con la NASA.
Para su denominación, se ha elegido Laplace, en memoria del astrónomo francés y matemático del siglo XVIII Pierre Simon de Laplace, conocido como el matemático de los cielos porque explicó los términos que daban estabilidad a los movimientos de los cuerpos del Sistema Solar.
Este proyecto de misión fugura entre los seleccionados por el Comité Asesor de Ciencia Espacial de la ESA, que se reunió el miércoles y el jueves en Paris para analizar medio centenar de propuestas de investigación remitidas por la comunidad científica, y que marcarán la actividad en el espacio de este organismo en el periodo 2015-2025.
Misión alternativa a Saturno
También ha sido seleccionada para un estudio más detallado una nueva misión a dos satélites de Saturno, concretamente Titán y Encelado, que prevé el estudio desde la órbita y en superficie de ambos. Mediante esta misión, denominada ‘Tándem’, se quiere conocer su potencial astrobiológico y se contaría con la colaboración de la NASA.
La ESA explica que se realizará uan selección entre esta misión y Laplace, ya que concentrar investigaciones en Jupíter o en Saturno, es una de las cuestiones a discutir a escaña internacional en los próximos años.
El comité asesor de la ESA también estudiará propuestas para concoer en detalle el espacio próximo a la tierra mediante el empleo de doce satélites; y el envío de una nave al cercano asteroide Marco Polo.
En el ámbito de la Astronomía, se estudiarán nuevos proyectos relacionados con la materia oscura, la búsqueda de nuevos planetas, y una nueva generación de telescopios basados en la superficie terreste y en el espacio.

La telaraña para cazar a ET

FUENTE: abc.es

Si vienen los alien, se les oirá llegar por California. Concretamente por Hat Creek, 470 kilómetros al norte de San Francisco. Allí han empezado a funcionar 42 antenas de la red de radiotelescopios Allen (ATA, por sus siglas en inglés). Cuando la red esté completa tendrá 350 antenas, todas con un mismo propósito: detectar señales de vida extraterrestre inteligente.
Los radiotelescopios detectan las ondas de radio emitidas por los cuerpos celestes naturalmente. Serían los primeros en percibir una hipotética señal artificial emitida por vida inteligente.
En este sentido el ATA va a por caza verdaderamente mayor. Su principal innovación es que sustituye el principio de construir una única antena cada vez más grande por el despliegue de una telaraña cada vez más extensa de antenas pequeñas, de 6 metros de diámetro. El actual despliegue de 42 antenas ya cubre un ámbito cósmico que supera varias veces el tamaño de la Luna y que nunca antes se había podido observar simultáneamente. La red completa de 350 antenas podrá «fichar» -para bajas frecuencias- todo el cielo durante un día y una noche y volver a empezar. Esto permitirá obtener datos empíricos de fenómenos hasta ahora reservados a la abstracción o la especulación, como las llamadas galaxias «invisibles».
Pero el anzuelo del que cuelga todo el esfuerzo, y todo el atractivo del proyecto para los inversores, no es la ciencia por la ciencia misma, sino el sueño de encontrar vida extraterrestre. Ese es el objetivo del instituto SETI, entidad sin afán de lucro que aglutina a científicos de todo el mundo. Han desarrollado el ATA conjuntamente con la Universidad de Berkeley y la Fundación Paul Allen (de donde viene su nombre).
Un software muy complejo
Una de las partes más elaboradas del nuevo radiotelescopio es el complejo software destinado a procesar la muchedumbre de datos que se esperan. El ATA captará las ondas de radio de entre 1 y 10 gigahertzios, limpias de toda interferencia que no sea la radiación cósmica de fondo procedente del big bang. Su alcance de 500 años luz superará a la del mayor radiotelescopio de una pieza que hay en el mundo, el Arecibo, en Puerto Rico.
El Arecibo está a punto de cerrar por falta de fondos. Y es que los costes de los radiotelescopios nunca han sido moco de pavo. La NASA los patrocinaba hasta que en 1993 el Congreso norteamericano cortó el grifo de un programa que sólo llevaba un año en curso. El final de la guerra fría fue devastador: ser los primeros en hallar vida extraterrestre dejó de ser una prioridad del gobierno.
Entonces el instituto SETI tuvo que buscarse la vida, y la encontró en Silicon Valley. El boom de los «millonariospuntocom» resultó ser un campo fértil: la búsqueda de alien con radiotelescopios resucitó bajo el nombre de Proyecto Fénix. Esta iniciativa culminó hace tres años, después de haber radiografiado las señales de unas 750 estrellas. El número total de ellas dentro de nuestra galaxia ronda los 200 billones (americanos, en Europa 200 miles de millones). El ATA viene a tomar un relevo titánico.