Archivo diario: 03/10/2007

La NASA ensaya los motores de sus nuevas naves espaciales

FUENTE: elpais.com

La NASA ha aplicado el principio de lo mejor de cada casa, junto con el muy realista aprovechar lo que se pueda, para configurar su nuevo sistema de transporte espacial, las naves y cohetes que sustituirán a los actuales transbordadores. La idea de las cápsulas que llevaron a los astronautas a la Luna en el programa Apolo y que tanta eficacia han demostrado siempre en el sistema espacial ruso; motores del colosal cohete Saturno; propulsores de los transbordadores e incluso su depósito principal de combustible, son elementos que se combinan en el nuevo proyecto estadounidense Constellation. Sin embargo, sus vehículos -las cápsulas Orion y los cohetes Ares- serán tecnológicamente mucho más avanzados que sus predecesores. Algunos elementos del sistema se están ensayando ya. En noviembre comenzarán cuatro meses de trabajo con partes del nuevo motor J-2X, heredado del J-2 del Saturno desarrollado por Rocketdyne, que se instalaron la semana pasada en un banco de pruebas del Centro Espacial Stennis (Misuri).
El objetivo de Constellation es ambicioso: “un sistema espacial accesible, fiable, versátil y seguro”, afirma la NASA, para llevar al doble de astronautas que las cápsulas Apolo a cualquier lugar de la Luna -y no sólo a regiones ecuatoriales- y dejar abierta la puerta a futuras misiones tripuladas a Marte. El primer paso será llevar tripulaciones y cargas a la Estación Espacial Internacional (ISS). Los transbordadores realizarán sus últimos vuelos en 2010 y el nuevo sistema se estrenará, como pronto, en 2014, por lo que los astronautas estadounidenses carecerán de vehículo espacial propio durante unos años.
Una de las novedades importantes del Constellation, respecto a los actuales transbordadores, es que contará con un cohete adosado para que los astronautas puedan abandonar el lanzador en caso de emergencia. Esto supone, según la NASA que el sistema será 10 veces más seguro que el actual.
Sobre tierra
Las cápsulas Orion, a diferencia de las Apolo, descenderán sobre tierra, como las rusas Soyuz, y sólo caerán al mar como segunda opción.
Del cohete Ares se harán dos versiones, la I para cargas ligeras, que deberá estar lista para 2014, y la V para cargas pesadas, que se construirá después. En los futuros viajes tripulados a la Luna, a partir de 2018, la cápsula con los astronautas partirá en un cohete y, ya en el espacio, se acoplará al módulo de descenso lunar y al módulo de viaje, que se lanzarán aparte-para propulsar el conjunto fuera de la órbita terrestre. La Orion, con cinco metros de diámetro y 25 toneladas de peso, tendrá más del doble de volumen interior presurizado que las cápsulas Apolo.

Cuidado, astrónomos, con la energía oscura

FUENTE: elpais.com

SIMON WHITE

La búsqueda de una verdad más profunda, una teoría fundamental que yace bajo todas las demás, es una poderosa fuerza motivadora en el campo de la física. Pero no es lo única. Igualmente válidos son la curiosidad y el sobrecogimiento ante las riquezas de la naturaleza, por el modo en que procesos que aparentemente no guardan relación pueden producir orden, belleza y diversidad a partir del caos.
La primera motivación es evidente para los físicos de altas energías, donde la idea de encontrar una teoría del todo mantiene ocupados a muchos teóricos con talento. La segunda se encuentra en campos como la biología evolutiva y la astronomía. Hasta hace poco, los dos planteamientos apenas interactuaban, pero ahora el descubrimiento de la energía oscura está creando un matrimonio de conveniencia entre los físicos de altas energías y los astrónomos de observación. Como cualquier matrimonio de este tipo, éste presenta peligros además de oportunidades.
La energía oscura, que parece impulsar la expansión acelerada del universo, es un área de interés teórico fundamental para los físicos de altas energías. Explorarla de manera experimental requerirá mediciones precisas de la historia de la expansión del universo y el crecimiento de la estructura cósmica. Esto exige datos de observación de enormes muestras de galaxias y supernovas, y los astrónomos están colaborando con los teóricos de altas energías para diseñar los estudios adecuados.
El problema es que la física y la astronomía hacen progresos por caminos muy diferentes. En la física gobiernan los experimentos controlados, pero los astrónomos observan lo que la naturaleza les muestre. Me temo que aplicar a ciegas el diseño experimental de la física a los proyectos astronómicos corre el riesgo de un costoso fracaso, además de socavar la base metodológica de la astronomía y su atractivo para los jóvenes científicos y la ciudadanía.
Tradicionalmente, los instrumentos astronómicos fomentan una variedad de usos. El telescopio espacial Hubble es un ejemplo clásico de cómo un nuevo observatorio puede forzar los límites de lo que podemos observar ampliando la sensibilidad, la cobertura de la longitud de onda o la resolución. El Hubble lo ha utilizado toda la comunidad de astrónomos. Sin embargo, no puede decirse lo mismo de la WMAP (siglas de Wilkinson Microwave Anisotropy Probe, la sonda Wilkinson de anisotropía en microondas), que ha trazado la radiación de fondo del Big Bang. Como un experimento tradicional de física, fue diseñada y puesta en funcionamiento con éxito por un grupo muy unido de científicos para abordar una tarea específica. El gran impacto de sus resultados ha animado a mucha gente a esperar un éxito similar de los estudios sobre la energía oscura.
Esto se expone al desastre. En primer lugar, no es posible predecir la precisión de tal estudio, ya que depende de factores inciertos, como la naturaleza de las supernovas cuando el universo tenía la mitad de la edad que tiene en el presente. Si no tenemos suerte, podría mejorar sólo ligeramente nuestra comprensión de la energía oscura. El dinero se habrá desperdiciado y se culpará a los astrónomos.
Aunque dichos proyectos sí nos ayuden a comprender la energía oscura, no avanzarán en otras áreas de la astronomía, así que hacer demasiado hincapié en ellos puede ralentizar el desarrollo de nuestro campo. Los nuevos observatorios posibilitan los descubrimientos y los conocimientos que impulsan la astronomía. El apoyo a los estudios de la energía oscura puede entorpecer los observatorios de rayos X, de radio y de longitudes de onda en ultravioleta o infrarrojo.
Finalmente, este cambio de enfoque se opondría a la cultura subyacente de la astronomía. Si nos desplazamos hacia grandes proyectos a largo plazo como los que dominan la física de altas energías en la actualidad, el trabajo se desarrollará en grandes equipos y se centrará en tareas técnicas como garantizar la calidad de los datos. Los mejores científicos jóvenes verán pocas oportunidades de dejar su impronta y puede que se vayan a otra parte. Dar prioridad a una cuestión fundamental en lugar de la variedad tradicional de temas también hará que la astronomía sea menos atractiva para el público general, con lo que se socavará el apoyo de los contribuyentes a las caras instalaciones que necesitamos para dedicarnos a nuestra ciencia.
Tenemos que aplicar un exhaustivo análisis de costes y beneficios a los proyectos de energía oscura. Debemos reconocer las diferencias culturales entre la física de altas energías y la astronomía, y estar dispuestos a sostener que los descubrimientos astronómicos -que el universo se expande, que los elementos químicos estaban presentes en las estrellas, que existen los agujeros negros, que hay planetas orbitando alrededor de otras estrellas- no son menos importantes para la humanidad que aclarar la naturaleza subyacente de las fuerzas y las partículas.
Cualquier nuevo proyecto astronómico de gran envergadura debería diseñarse para ampliar las fronteras en muchos ámbitos de la astronomía. Por ejemplo, los estudios de las supernovas para rastrear la historia de la expansión del universo deberían almacenar suficiente información como para explorar el mecanismo de funcionamiento de las supernovas. Y deberíamos garantizar oportunidades para los científicos jóvenes fomentando un conjunto diverso de objetivos científicos y concediendo inequívocamente el mérito a los responsables de las principales reflexiones científicas.
Si no hacemos estas cosas, podemos perder tanto los cerebros creativos como los instrumentos que necesita nuestro campo para conservar su efervescencia. La energía oscura es el flautista de Hamelin, que atrae a los astrónomos desviándolos de su propio terreno para seguir a los físicos de altas energías por el camino de la extinción profesional.

El Ártico ya alcanza los 22 grados en verano

FUENTE: elpais.com

Temperaturas por encima de los 20 grados centígrados en el Ártico en pleno verano y deshielo en algunas partes del polo en septiembre. Es la enésima prueba de que el calentamiento de la tierra está afectando a pasos agigantados al hielo de los polos. Según publica The Independet, científicos de la Universidad de Queen de Ontario (Canadá) han registrado temperaturas de hasta 22 grados centígrados en el mes de julio durante una expidición a Melville Island. La temperatura media en esa zona, según el profesor de la misma universidad, Scott Lamoureux, es de 5 grados centígrados. Esta subida de las temperaturas ha ido acompañada por un avance del deshielo en el polo hasta niveles también récord. “El paisaje se ha desmontado en pequeñas piezas delatente de nuestros ojos”, ha manifestado el profesor Lamoureux. Según este profesor, a pesar de que el récord de calor se ha situado en los 22 grados, la expedición canadiense ha registrado temperaturas por encima de los 15 grados en una docena de días del mes de julio, algo también poco habitual.
Precisamente el diario francés Le Figaro lleva también hoy a su portada un informe del Centro de la Nieve y el Hielo (EE UU) según el que el polo ha perdido un cuarto de su superficie desde 2005. Los 4,28 millones de kilómetros cuadrados que ocupa el polo actualmente suponen una superficie un 23% menor que hace dos años y un 39% por debajo de la media entre 1979 y 2000.
Otro estudio, esta vez el del Instituto alemán Alfred Wegener, señala que el calentamiento sobre el polo ha provocado que partes del Ártico que débían tener un grosor de dos metros, ahora se han visto reducudas a la mitad.
Estas informaciones alarmantes sobre cómo el cambio climático está afectando especialmente y de forma visible al Ártico se unen a la alerta que ha hecho hoy en la Cadena SER el investigador del CSIC Carlos Duarte: “El año pasado se revisaron [las previsiones de deshielo total del Ártico] al año 2040, y si extrapoláramos la tendencia que estamos viendo en el 2007, posiblemente el Ártico pudiera quedar desprovisto de hielo en 2020″.

Fallados los Premios Nacionales de Investigación 2007

FUENTE: elmundo.es

‘Blas Cabrera’ en Ciencias físicas, de los materiales y de la Tierra: Ignacio Cirac Saturain
‘Enrique Moles’ en Ciencia y Tecnologías Químicas: Luis A. Oro Giral
‘Alejandro Malaspina’ en Ciencias y Tecnologías de los Recursos Naturales:
Carlos M. Duarte Quesada
‘Julio Rey Pastor’ en Matemáticas y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones: Enrique Zuazua Iriondo
‘Juan de la Cierva’ en Transferencia de Tecnología: Daniel Ramón Vidal

El jurado ha fallado hoy en la sede de la Secretaría de Estado de Universidades e Investigación los Premios Nacionales de Investigación 2007. La ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, ha comunicado a los premiados la decisión del jurado y les ha trasladado la felicitación del Gobierno.
El propósito de los premios es reconocer el mérito de aquellos investigadores españoles que están realizando una labor destacada en los campos científicos de relevancia internacional y que contribuyen al avance de la ciencia, al mejor conocimiento del hombre y su convivencia, a la transferencia de tecnología y al progreso de la Humanidad.
Cada año se convocan cinco premios dentro de diez categorías. Este año, los galardonados han sido los siguientes:
Premio Nacional de Investigación ‘Blas Cabrera’, en Ciencias físicas, de los materiales y de la Tierra: para Ignacio CIRAC SATURAIN, por sus excepcionales contribuciones a la Física Atómica y de la Materia Condensada, específicamente a la información y física cuántica. Licenciado en Física por la Universidad Complutense en 1988, actualmente es director de la División Teórica del Instituto Max-Planck en Garching (Alemania). En 2006 recibió el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica.
Premio Nacional de Investigación ‘Enrique Moles’ en Ciencia y Tecnologías Químicas: Luis A. ORO GIRAL, por la originalidad de sus contribuciones científicas en el campo de la Química Organometálica y Catálisis Homogénea, cuyo impacto científico y tecnológico ha sido ampliamente reconocido internacionalmente. Nacido en Zaragoza en 1945, se licenció en Ciencias Químicas en 1967 en la Universidad de Zaragoza, donde continúa su labor investigadora en la actualidad. Ha recibido distintos premios y distinciones, como el Solvay, Humboldt, Sociedad Francesa de Química o Pacific Northwest Inorganic Lectures, y el Premio Jaime I de Investigación.
Premio Nacional de Investigación ‘Alejandro Malaspina’ en Ciencias y Tecnologías de los Recursos Naturales: Carlos M. DUARTE QUESADA, por sus excelentes investigaciones sobre el ecosistema marino, reconocidas internacionalmente. Sus contribuciones más recientes consisten en aportaciones al estudio del cambio global, a partir de su profundo conocimiento de los organismos marinos. Nacido en Lisboa en 1960, se licenció en Ciencias Biológicas por la Universidad Autónoma de Madrid y se doctoró en la McGill University de Canadá. En la actualidad es uno de los oceanógrafos más prestigiosos del mundo.
Premio Nacional de Investigación ‘Julio Rey Pastor’ en Matemáticas y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones: Dr. Enrique ZUAZUA IRIONDO, por sus numerosas y relevantes contribuciones en los ámbitos de las teorías de ecuaciones en derivadas parciales y del control. Es catedrático de Matemática Aplicada en la Universidad Autónoma de Madrid. Autor de más de 150 artículos publicados en revistas especializadas, su trabajo de investigación se centra en las ecuaciones, en derivadas parciales, su aproximación numérica y su aplicación en control y optimización. Es uno de los científicos españoles más citados en las publicaciones científicas.
Premio Nacional de Investigación ‘Juan de la Cierva’ en Transferencia de Tecnología: Dr. Daniel RAMÓN VIDAL, por su brillante trayectoria investigadora en biotecnología de alimentos, en contexto de aplicación, su transferencia al sector empresarial y su participación en la creación de empresas de base tecnológica, a partir de su propia experiencia investigadora. Licenciado en Ciencias Biológicas por la Universidad de Valencia, donde continúa como catedrático de Tecnología de los Alimentos.