La potencia instalada en energías renovables se multiplica por diez en los últimos ocho años
FUENTE: eladelantado.com
La potencia instalada en energías renovables se multiplicó por diez en el periodo de 1999 a 2006 en Castilla y León, según datos de los informes anuales que elabora el organismo Red Eléctrica Española (REE), basados en la Comisión Nacional de la Energía (CNE). En el año 1999 únicamente había instalados en la Comunidad 203 megavatios (MW) de potencia en este tipo de sistemas, mientras que en 2006 la cifra alcanzó los 2.258 MW.
Este vertiginoso crecimiento de las renovables en la región, que en 2006 acapararon el 15,8 por ciento de la potencia instalada en España, se debe en su mayor parte a la fuerte entrada de la energía eólica en el mercado castellano y leonés, que se multiplicó por treinta en los últimos ocho, al pasar de 69 a 1.984 megavatios. Las razones de esta espectacular evolución las aporta Eugenio García Tejerina, secretario general de la Asociación de Promotores de Energía Eólica en Castilla y León (Apecyl), que apunta a una «revolución tecnológica que ha permitido aprovechar el viento de manera eficiente» y a la generalización de una «conciencia de buscar alternativas a los sistemas de energía tradicionales y más contaminantes».
Además de estos motivos, en Castilla y León se han producido dos circunstancias más que han impulsado el sector eólico: la decisión de la Junta, conforme a «un criterio de oportunidad política acertado, vistos los resultados», de promover este tipo de energía, junto con la existencia de un sector empresarial dispuesto a invertir en la generación de esta industria, admite García Tejerina.
Por parte de la Administración regional, el director general de Energía y Minas y director del Ente Regional de la Energía, Ricardo García Mantero, subraya la «anticipación» de la Junta al empezar a gestionar el Plan Eólico en 1999. La mejor virtud del plan, a su juicio, es la ordenación del territorio que desarrolla, aclarando los lugares donde podrían erigirse los parques eólicos y aquellos en los que se restringiría. «Esto lo conocieron los promotores y, a partir de ahí, recibimos un aluvión de solicitudes. De hecho, ahora están autorizados 6.300 megavatios aproximadamente, pero tenemos solicitudes por 100.000 MW, aunque muchas se solapan», puntualiza García Mantero.
Con todo ello, tanto Tejerina como Mantero pronostican que en el plazo aproximado de un año «Castilla y León será la primera Comunidad en compromiso con las energías renovables y, en concreto, en desarrollo de la energía eólica», según el portavoz de Apecyl, mientras que desde el Gobierno regional señalan: «Hemos adeantado a otras comunidades que empezaron antes, como Galicia, Aragón y Navarra y estamos solo detrás de Castilla-La Mancha, pero con lo que tenemos autorizado nos pondremos los primeros».
Así lo indican las previsiones que maneja la Junta de Castilla y León, que contabiliza una cifra de potencia eólica superior a los 2.200 MW, a 31 de agosto de 2007, en el conjunto de los 108 parques en funcionamiento. Sumando otros 28 que están en construcción (940 MW) y 135 más que poseen ya la autorización administrativa (3.100 MW), la cifra aumentará hasta los 6.300 megavatios, un objetivo que refleja que el sector aún tiene «capacidad» para seguir creciendo. «Las mejoras tecnológicas permiten que ahora con un solo molino podamos producir lo que antes con diez, de modo que hay recorrido», admite el secretario general de Apecyl.
Otra energía renovable que está experimentando ahora un momento de expansión es la solar fotovoltaica, que hizo una tímida aparición en Castilla y León en 2004. Tres años después, la Junta estima que 2007 terminará con una potencia instalada de 65 megavatios, más de cinco veces más a la cifra con la que cerró el 2006.
En cuanto a otros tipos de energías renovables, la mini-hidráulica ha perdido peso en los últimos ocho años, pasando de 313 MW en 1999 a 196 en 2006, lo que implica una caída del 37 por ciento. Por su parte, han hecho aparición en la región energías antes inexistentes, como la derivada de la biomasa (con una potencia de 41 MW el pasado año) y los residuos sólidos urbanos (25 MW). A este respecto, el director general de Energía y Minas explica que «el siguiente paso» de la Junta es la apuesta por la bioenergía, puesto que el alto precio del petróleo dibuja un momento idóneo para investigar en tecnologías que utilicen combustibles vegetales, un sector en el que Castilla y León «se hará fuerte», vaticina Mantero.
Pese al importante incremento de las energías renovables en los últimos años, son las tradicionales las que lideran las cifras de potencia instalada, sumando 7.152 megavatios, un dato que no ha experimentado variación desde 1999, cuando se registraron 7.201 MW. La potencia instalada en 2006 se distribuye de la siguiente manera: 3.979 megavatios en hidráulica, 2.707 en carbón y 466 en nuclear.
Y es que las energías renovables tienen un «handicap», y tanto García Tejerina como García Mantero consideran inviable el autoabastecimiento de un país únicamente con estas tecnologías, por lo que aún «no podemos prescindir de la energía nuclear o la hidráulica», puntualiza.
Alternativa
Según la Red Eléctrica Española (REE), entidad encargada de regular la oferta y la demanda de energía en España, se entiende por potencia instalada la máxima que puede alcanzar una unidad de producción durante un periodo de tiempo.
En cuanto a las energías renovables, son aquellas que se obtienen de los recursos naturales (mini-hidráulica, solar y eólica) y de los desechos, tanto industriales como urbanos.
Aunque por el momento siguen produciendo menores índices de energía que las derivadas de los combustibles fósiles, su avance da lugar a la esperanza de que constituyan una verdadera alternativa a las energías tradicionales, limitadas y con peores consecuencias medioambientales.
Apecyl calcula que la producción anual de energía eólica en la región supone reducir las emisiones contaminantes en 5,8 toneladas.
La acupuntura es más eficaz para los dolores lumbares
FUENTE: tendencias21.net
Un estudio publicado esta semana en la revista Archives of Internal Medicine indica que la acupuntura, en cualquiera de sus dos formas más comunes, supera a la terapia convencional en el tratamiento del dolor lumbar crónico, informa JAMA and Archives Journals.
El tratamiento con acupuntura resultó dos veces más efectivo que los tratamientos convencionales, que en el mismo estudio se aplicaron a otros grupos de voluntarios para contrastar los resultados.
La acupuntura es una técnica de medicina tradicional china que trata de la inserción y la manipulación de agujas en el cuerpo con el supuesto objetivo, según los que la practican, de restaurar la salud y el bienestar en el paciente.
Los acupuntores, también utilizan ampliamente esta técnica para el tratamiento del dolor. La definición y la caracterización de estos puntos, está estandardizada actualmente por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y se utiliza para curar diferentes heridas o dolores.
11.62, adultos, 13.475 tratamientos
El estudio se realizó con 1.162 adultos, de una media de 50 años de edad, que padecían dolor lumbar crónico durante al menos ocho años. Todos se sometieron a sesiones de 30 minutos, dos por semana, que sin embargo eran diferentes.
Un primer grupo de pacientes fue tratado con acupuntura verum (387), otro grupo con acupuntura sham (387 pacientes) y un tercer grupo con terapia convencional (388 pacientes).
En la acupuntura “verum” se insertan entre 14 y 20 agujas hasta 4 centímetros en determinadas partes del cuerpo hasta que el paciente experimenta una sensación de entumecimiento, llamada Qi. La acupuntura sham inserta las agujas de forma más superficial en la espalda y evita los puntos tradicionales chinos. Por su parte, la terapia convencional aplicada al grupo de control consistió en la administración de fármacos y de ejercicio físico.
A lo largo del estudio se administraron un total de 13.475 tratamientos: 4.821 de acupuntura verum, 4.590 de acupuntura sham y 4.064 de terapia convencional. El 59,9 por ciento del grupo de acupuntura verum requirió sesiones adicionales, porcentaje que se redujo al 54,3 por ciento en el grupo de acupuntura sham y al 52,5 por ciento en el grupo de terapia convencional.
Resultados sorprendentes
Los resultados del experimento fueron sorprendentes: a los seis meses de tratamiento, el 47,6% de los pacientes tratados con acupuntura verum mejoraron, así como el 44,2% de los tratados con acupuntura sham, frente al 27,4% de los pacientes tratados únicamente con tratamientos convencionales. El nivel de respuesta se definió como un 33 por ciento para la mejoría del dolor y de un 12 por ciento en la capacidad funcional.
Las diferencias entre los grupos de tratamiento durante el periodo de seguimiento fueron las siguientes: en el grupo verum frente a sham del 3,4 por ciento; del verum frente a convencional, del 20,4 por ciento, y del sham frente al convencional, del 16,8 por ciento.
La ventaja alcanzada por los grupos de pacientes sometidos a acupuntura sugiere un mecanismo subyacente en las personas que puede actuar en la generación del dolor, la transmisión de señales dolorosas y en procesamiento de esas señales por el sistema nervioso central.
En opinión del artífice del estudio, Michael Haake, de la Universidad de Regensburg, en Alemania, la acupuntura se manifiesta como un mecanismo de acción más potente que la terapia convencional y ofrece a los médicos una opción terapéutica más eficaz para el dolor lumbar crónico, con menos efectos adversos y menos contraindicaciones.
Antecedentes
No es la primera vez que la investigación médica se interesa por la acupuntura, tal como informamos en un anterior artículo.
Una investigación de la Universidad de Southampton, publicada en 2005, estableció ya que la acupuntura resulta más eficaz que un placebo o que la ausencia de tratamiento para paliar los dolores crónicos asociados a las regiones lumbares.
Otro estudio realizado en 2004 en la Universidad de Maryland, comprobó a su vez que la acupuntura puede aliviar dolores y proporcionar mayor movilidad a pacientes crónicos si es combinada con otras terapias.
Un tercer estudio germano-suizo, también de 2005, señala sin embargo que no está comprobado que la eficacia de la acupuntura supere otros tratamientos en el caso de las migrañas.
Finalmente, un estudio publicado en 2005 comprobó que la acupuntura hace trabajar partes del cerebro que no se activan cuando sólo se simula el uso de agujas, sin que los pacientes sepan cuál tratamiento es real y cuál es fingido.
La acupuntura es practicada por 15.000 terapeutas en Estados Unidos y por otros 12.000 en Europa, según la Organización Mundial de la Salud, que señala que sólo 25 de los 191 Estados miembros han desarrollado hasta ahora una política sobre medicina tradicional y terapias alternativas.
Medio siglo de paseos por el espacio
FUENTE: larazon.es
Si hay un nombre que chirríe a los oídos de los patriotas estadounidenses ése es el del Sputnik 1, de cuyo lanzamiento se cumplen esta semana 50 años. El Sputnik supuso el primer éxito sonado de la URSS en la incipiente Guerra Fría. Por si fuera poco, tres años después, Moscú daba otra vez el campanazo poniendo en órbita, también por sorpresa, a Yuri Gagarin, primer cosmonauta de la Historia. Fue el pistoletazo de salida a la llamada Era Espacial, y también a la carrera tecnológica entre Moscú y Washington.
Todo empezó, como tantos otros avances del siglo XX, en la II Guerra Mundial. La Alemania nazi se afanaba en desarrollar misiles balísticos que aligeraran el trabajo de la Luftwafe. La clave estaba en Wernher von Braun, un joven aristócrata e ingeniero, amante de la obra de Julio Verne, que vivía apasionado con la posibilidad de iniciar la exploración del espacio exterior. Ya en las filas de la SS, desarrolló el cohete A-4 con algunas ideas que tomó prestadas de otro pionero, el estadounidense Robert Goddard, considerado el padre de los cohetes.
Moscú lleva la delantera
Pocos años después, dejando al mundo perplejo, el Sputnik emitió durante tres semanas una señal -un simple «bip»- que podía ser captada por radioaficionados en todo el mundo. El ingenio consistió en una esfera de acero de 58 centímetros llena de nitrógeno con un peso de 83 kilos. La noticia provocó una crisis institucional en Washington, donde, dos años antes, el presidente Eisenhower había anunciado que EE UU sería la primera potencia en lanzar un satélite artificial. Para mayor escarnio, Moscú lanzaba el primer ser vivo al espacio, la perra Laika. Washington pensó que si los soviéticos eran capaces de enviar al espacio una carga considerable, también podrían usar el espacio como lanzadera de cabezas nucleares. De ahí nació la NASA y los dos ridículos intentos iniciales de poner en órbita sus propios satélites -dos meses después del Sputnik-, los Vanguard 1 y 2, que explotaron poco después del lanzamiento delante de las cámaras de TV.
A partir de ahí, la carrera se volvió vertiginosa, sucediéndose los hitos sin apenas tiempo de digerir los anteriores, aunque casi siempre con Moscú a la cabeza. Transcurridos sólo dos años desde el Sputnik 1, y con Washington aún lamiéndose las heridas, la URSS envía dos sondas a la Luna, toma las primeras imágenes de su cara oculta y logra que una de ellas tome tierra. Al año siguiente, en 1960, envía dos ingenios a Marte y Venus, pero, antes de que alcancen su objetivo, anuncia el logro de Gagarin.
Aunque EE UU materializa algunos éxitos, como poner a un hombre en el espacio, John Glenn, apenas un año después de Gagarin, Moscú siempre lleva la delantera, con la primera mujer cosmonauta, el mismo año que el viaje inaugural de Glenn; el primer encuentro en el espacio entre dos orbitadores soviéticos (también en 1962); el primer vuelo tripulado por más de una persona (1965) o el primer paseo espacial, un año después, otro hito que dolió en el orgullo de la Casa Blanca. Ya en 1963, aún con John Kennedy en el poder, Washington decidió que debía liderar la carrera espacial si quería demostrar al mundo su poderío, mientras la Guerra de Vietnam se le ponía cada vez más difícil.
EE UU contraataca
Las impresionantes imágenes de Marte enviadas por la Mariner 4 en 1965 se vieron en todo el mundo como un gran éxito norteamericano. Eso significó un bálsamo que alivió el herido pundonor yanqui hasta que, cuatro años después, Neil Armstrong ponía el pie en la Luna. Fue el primer acontecimiento televisado en directo por todo el mundo, con más de 500 millones de potenciales espectadores, según se dijo en su día, y el resarcimiento a décadas de humillaciones por parte de la Unión Soviética. A partir de ahí, y gracias en parte al final de la guerra de Vietnam en 1975, la tensión entre Moscú y Washington se fue deshaciendo.
Poco después, la NASA desvelaba su proyecto estrella, los transbordadores espaciales, unos ingenios de aspecto futurista, capaces de penetrar la densa atmósfera terrestre y aterrizar como un avión. Sólo dos años después de su vuelo inaugural, en 1983, el Challenger se desintegraba tras su despegue ante la atónita mirada de los familiares de la tripulación, integrada además por la primera civil astronauta, la maestra Christa McAuliffe.
La reacción de Moscú a la superioridad tecnológica yanqui se materializó en la primera estación espacial habitada, la Mir. La Perestroika puso fin al costoso proyecto.
En 1990, un innovador proyecto toma forma. El telescopio espacial Hubble primero, y -hasta que el más sofisticado James Webb le sustituya en 2013- único de su clase, envía nítidas imágenes del espacio.
En los 50 años que van desde el lanzamiento del Sputnik, que se convirtió en el icono cultural de la generación Beat, se han enviado al espacio más de 6.000 satélites, naves y sondas, y más de un millar de satélites artificiales orbitan la Tierra, más decenas de ellos en Marte, Venus y otros planetas.
Doñana tendrá su propia red WiFi
FUENTE: elmundo.es
El Espacio Natural de Doñana, que reúne los parques nacional y natural, se monitorizará con una malla de sensores que transmitirán información en tiempo real a través de una red ‘WiFi’. La finalidad será ampliar la investigación y la divulgación de este ecosistema.
El anuncio fue realizado por Fernando Hiraldo, director de la Estación Biológica de Doñana (EBD). Según explicó, las más de cien mil hectáreas del Espacio Natural se cubrirán en un año con una malla de sensores remotos. A través de ella se transmitirán datos meteorológicos y bioindicadores, como el nivel de inundación de la marisma, la calidad del agua o el crecimiento de las plantas.
Esta información será recogida por el Centro Internacional de Estudios y Convenciones Ecológicas y Medioambientales (CIECEM) de Matalascañas, en el municipio onubense de Almonte. Con esta medidas se quiere, por un lado, reforzar la colaboración de la EBD con la Universidad de Huelva; y por otro reducir el trasiego de investigadores y técnicos dentro del espacio protegido.
Además, Hiraldo señaló que se instalarán cámaras que permitirán a centros públicos -ayuntamientos o colegios- y entidades privadas -hoteles- ofrecer imágenes de Doñana en tiempo real.
Según Hiraldo, “monitorizar Doñana abrirá este espacio protegido a la comunidad científica mundial y permitirá que los españoles, que son quienes la sostienen con sus impuestos, puedan conocerla mejor y puedan verla en directo”. En su opinión, “Doñana es muy importante para la ciencia, porque es un laboratorio excepcional en un mundo en crisis ambiental como el nuestro, y la ciencia es muy importante para Doñana porque en este espacio se debe generar ciencia de la máxima calidad que sea la base para gestionarlo adecuadamente”.
EL «BIP… BIP… BIP…» QUE CONMOCIONÓ AL MUNDO
FUENTE: elmundo.es
La noche del 4 de octubre de 1957, la reputada astrofísica soviética Alla Masevich estaba en Madrid. Había llegado al frente de una delegación de científicos de la URSS para participar en un ciclo de conferencias sobre el Año Geofísico Internacional que se celebraba en España, anclada por entonces en el ecuador del franquismo. Cuando aquella noche trascendió el lanzamiento por Moscú del primer satélite de la Historia, una bola metálica de 83,6 kilos y 58 centímetros de diámetro provista de dos radiotransmisores y cuatro largas antenas, los científicos soviéticos dormían plácidamente en su hotel. Ajenos a la resonancia del primer pistoletazo cósmico de la carrera espacial, Masevich y los suyos se levantaron sobresaltados por el coro de graznidos estridentes («¡Sputnik!, ¡Sputnik!») que resonaba en el pasillo. Como poseídos por aquella nueva y exótica palabra (‘sputnik’ significa en ruso ‘compañero de viaje’), una jauría de periodistas aporreaba las puertas de sus habitaciones pidiéndoles información.
«Masevich y los suyos no sabían nada del lanzamiento del Sputnik y pensaron que se trataba de una acción antisoviética, por lo que llamaron a la embajada», relata entre risas a elmundo.es Boris Chertok, adjunto entre 1946 y 1966 de Serguei Koroliov, el padre del Sputnik y mentor del programa espacial soviético. «Nos reímos mucho cuando luego nos contaron el miedo que habían pasado en aquel hotel», recuerda Chertok, padrino e impulsor de aquella primera bolita de metal colada por Moscú en el ‘pinball’ de las estrellas.
Pionero en sistemas de control de cohetes, Chertok conduce a sus 95 años y acude a diario al consorcio espacial Energuia (donde trabaja como asesor). Es el último patriarca que queda con vida del mítico Buró de los Constructores, donde desarrolló los primeros ingenios espaciales a la sombra de Koroliov, astro rey de la cosmonáutica soviética.
Que la astrofísica Alla Masevich, a la sazón presidenta del consejo astronómico de la URSS, no estuviera al tanto del lanzamiento del Sputnik da fe del carácter ultra secreto de la misión. «Gran victoria en la competencia mundial contra el capitalismo», titulaba el ‘Pravda’, mientras que Occidente seguía con la mosca en la oreja aquel rastro de «bip… bip… bip…» emitidos por el ingenio. «Sólo cuando el Sputnik salió a órbita y se organizó todo aquel ruido comprendimos que la importancia política del lanzamiento trascendía su significado científico», explica Chertok. En la URSS de Nikita Jrushchov, que se jactaba de fabricar misiles «como salchichas», Chertok era el ‘charcutero’ principal de la cosmonáutica soviética. Junto a Koroliov forjó el misil intercontinental R-7 que, desarrollado a partir del alemán R-7 y compuesto de varias fases, fue el propulsor del Sputnik.
Fue en la Alemania post-nazi de 1945 donde Chertok conoció a Koroliov cuando recababan datos sobre el misil de largo alcance V-2 en las fábricas hitlerianas. Aún faltaban 12 años para el lanzamiento del Sputnik, pero la carrera espacial entre EEUU y la URSS se manifestaba en la pugna por encontrar al diseñador alemán Wernher Von Braun, padre del V-2. Washington ganó aquella ‘cacería’ y Von Braun se convirtió en patrón de la industria espacial norteamericana.
Para ponerlo en órbita, Koroliov tuvo que vencer no sólo la gravedad terrestre sino la resistencia de los militares, que veían en aquella bola de metal un lastre para el desarrollo de su industria. Hasta el propio Chertok, un auténtico ‘raketchik’ (diseñador de misiles), no acababa de ver muy claro el futuro del sector en aquella esfera pulida que contenía dos radiotransmisores con frecuencia de onda 22,005 y 44,002 megahertzios.
«Nuestra misión no era crear un cohete para el Sputnik, sino diseñar un misil intercontinental capaz de llevar una carga termonuclear hasta EEUU», explica Chertok. Responsable de establecer la conexión electrónica de los cohetes con las cargas nucleares, Chertok observaba con escepticismo cómo ultimaban los detalles de aquel sencillo satélite. «Muchos pensábamos que aquella tarea no era seria, que era cosa de románticos y que no era necesario para nadie… Pero los colaboradores más cercanos de Koroliov sabíamos que él soñaba con el Sputnik», reconoce.
Efectivamente, de la misma manera que Jrushchov fue un romántico del comunismo, Koroliov lo fue de la aventura espacial y luchó para que la cúpula del Partido le permitiese ‘decapitar’ el R-7 y suplir la cabeza nuclear del misil por el Sputnik. En 1956 él y Chertok pisaron por primera vez la árida estepa de Kazajistán, donde miles de obreros e ingenieros se afanaban para construir Baikonur, el primer cosmódromo del planeta, asediados por tormentas de arena, temperaturas extremas e insectos venenosos. «Serguei Pavlovich [Koroliov], ¿por qué hemos tenido que meternos en este rincón perdido? La arena estropeará todos los mecanismos…», se quejó Chertok ante el ‘diseñador-jefe’ nada más aterrizar en aquel paraje yermo horadado por madrigueras de ‘suslik’ o perritos de las praderas. «Eres un eléctrico oxidado. Mira qué vastos espacios se extienden a nuestro alrededor: aquí haremos grandes cosas», recuerda Chertok que le espetó Koroliov.
Sólo después de probar con éxito el R-7 en un lanzamiento hasta Siberia, a Koroliov le permitieron lanzar su Sputnik. Tras seis intentos fallidos, a las 22 horas y 28 minutos (20.28 hora española) del 4 de octubre de 1957 el Sputnik salió a órbita con una ángulo de 65 grados y 6 minutos. «La velocidad cósmica que Newton había calculado hacía 300 años, era alcanzada por primera vez por la mente y la mano humana», sentencia Chertok.
Su órbita elíptica tenía un perigeo (punto más próximo de la órbita a la Tierra) de 228 kilómetros y un alejamiento máximo de 947. En cada vuelta invertía 96 minutos y 10,2 segundos. Aquella pulga de metal picó el orgullo del EEUU, que la sintió revolotear cientos de veces por encima de su territorio hasta que se consumió durante la reentrada el 4 de enero de 1958. Los radioaficionados de medio planeta captaron su señal, aquel monótono «bip… bip… bip…» que a la URSS le sonaba omo a música celestial. Aunque muchos creyeron ver su reflejo en el cielo, en el fondo lo que vieron fue la segunda fase o bloque del cohete, que quedó anclado en la misma órbita. El Sputnik era demasiado pequeño para ser visto, incluso con prismáticos.
Cuando cuatro meses después, en enero de 1958, los norteamericanos pusieron en órbita un minisatélite de 8,3 kilos, Jrushchov lo llamó con sorna como «el grano de uva». Tras el éxito del Sputnik, Koroliov fue recibido en el Kremlin por Jrushchov, que le ‘regaló’ otro encargo: debían poner en órbita a un ser vivo antes de un mes para celebrar por todo lo alto el 40 aniversario de la revolución bolchevique. El 4 de noviembre, la perrita Laika dio su primer y último paseo espacial. Aún faltaban cuatro años para que Yuri Gagarin, el primer cosmonauta de la Historia, siguiera la estela del Sputnik.
Una extraña estrella de neutrones cerca de la Tierra
FUENTE: solociencia.com
Robert Rutledge de la Universidad McGill en Montreal, Québec, Derek Fox de la Universidad Estatal de Pensilvania, y sus colegas, describen un objeto estelar apodado “Calvera”, localizado en la constelación de la Osa Menor (Ursa Minor). Al principio, Rutledge le prestó atención a Calvera debido a los datos de rayos X procedentes del satélite germano-estadounidense ROSAT, que funcionó entre 1990 y 1999.
Un objeto como Calvera, que es brillante en rayos X y se torna casi imperceptible en luz visible, lo define casi con toda certeza como una estrella de neutrones, aunque sigue siendo un misterio de qué clase es. O Calvera es un ejemplo inusual de un tipo conocido de estrella de neutrones, o bien pertenece a algún nuevo tipo de estrella de neutrones, siendo en ese caso la primera de su clase.
El apodo Calvera derivó del villano de la película “Los siete magníficos”, según reconoce Fox. “Las siete estrellas de neutrones aisladas previamente descubiertas se conocen colectivamente como “Los siete magníficos” y el nombre de Calvera es un poco como una broma interna por nuestra parte”.
La primera vez que el grupo apuntó el telescopio espacial Swift de rayos X al objeto fue en agosto de 2006, y confirmó que la fuente todavía estaba allí y aún emitía un nivel similar de energía en el espectro de los rayos X. Observaciones posteriores con el Telescopio Gemini Norte en Hawai y con el Observatorio Espacial Chandra de rayos X de la NASA, reforzaron la interpretación de que era una estrella de neutrones.
La ubicación de Calvera (por encima del plano de nuestra galaxia, la Vía Láctea) es uno de sus misterios. Es probable que se trate del remanente de una estrella que estalló en supernova y posteriormente se apartó del disco galáctico. “La mejor conjetura es que todavía está cerca de su lugar de nacimiento y por lo tanto cerca de la Tierra”, explica Rutledge. “Si esta interpretación es correcta, el objeto está a una distancia de entre 250 a 1.000 años-luz aproximadamente, lo que haría de Calvera una de las estrellas de neutrones más cercanas conocidas, si no la más cercana”.
Debido a que es tan brillante y, probablemente, tan cercana a la Tierra, es un objetivo prometedor para muchos tipos de observaciones. Para aclarar los misterios que rodean a Calvera, el equipo planea observaciones adicionales con el Chandra y un radiotelescopio. La meta más inmediata es determinar si Calvera pulsa en la franja espectral de las ondas de radio y en la de los rayos X.
Calvera podría representar la punta del iceberg para estrellas de neutrones aisladas. Podría haber muchas de ellas.
Cómo medir el hacinamiento de datos en una imagen
FUENTE: solociencia.com
Ahora, un equipo de científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) ha identificado una manera de medir esa acumulación visual. Su investigación podría llevar a crear mapas e interfaces graficas de usuario más fáciles de manejar, así como a brindar consejos útiles para diseñadores que buscan agregar a una imagen un elemento que llame la atención.
“Carecemos de un conocimiento preciso de qué es el hacinamiento visual de datos, qué rasgos, atributos y factores son relevantes, por qué representa un problema y cómo identificarlo”, explica Ruth Rosenholtz, investigadora en el Departamento de Ciencias Cerebrales y Cognoscitivas del MIT y autora principal del estudio.
Es difícil proponer una medida universal de la acumulación visual de datos. Rosenholtz y sus colegas modelaron qué factores llevan a que los elementos en una imagen resulten más fáciles o más difíciles de advertir. Usaron este modelo, que incorpora datos sobre color, contraste y orientación, para obtener una herramienta de software capaz de medir la acumulación visual excesiva de datos.
Para ser útil, una herramienta de esa clase tiene que capturar el efecto que el amontonamiento ejerce sobre la eficacia con la que el usuario realiza su trabajo. En su investigación, Rosenholtz y sus colegas Yuanzhen Li y Lisa Nakano pusieron a prueba la influencia del hacinamiento sobre la eficacia en la tarea de buscar un símbolo en un mapa, como una flecha que indica “Usted Está Aquí”. Hallaron una buena correlación entre el tiempo que toma encontrar un símbolo en un mapa y el grado de hacinamiento según la estrategia de medición desarrollada.
En un trabajo anterior, mostraron también que su detector de hacinamiento se correlaciona bien con las valoraciones subjetivas humanas de acumulación de datos. En ese caso, el equipo pidió a 20 personas que ordenaran 25 mapas de Estados Unidos y San Francisco en orden decreciente, de más hacinado a menos hacinado. Estos iban desde un mapa gris y verde de los 50 estados, hasta un mapa del área de la Bahía de San Francisco abarrotado de líneas, palabras y colores.
Aunque entre los participantes en la prueba había cierta discordancia sobre qué puede considerarse hacinado y qué no, cuando los investigadores compararon los resultados de su medición con los juicios de valor de sus sujetos humanos de estudio, encontraron una buena correlación.
Ahora, Rosenholtz planea ofrecer esta herramienta de hacinamiento visual, así como otro software desarrollado en su laboratorio, a diseñadores de diversos sectores de actividad, como parte de un estudio de usuarios. Ella espera averiguar qué tipo de señales reveladoras obtendrán los diseñadores usando el software cuando estos traten de pronosticar cómo de bien la gente percibirá las interfaces de usuario, mapas u otros elementos en cuyo diseño estén trabajando. Y también, el mejor modo de presentar esta información estratégica a los diseñadores que usen la herramienta.
La sonda Opportunity alcanza su primer objetivo en el interior del cráter Victoria
FUENTE: laflecha.net
El Mars Exploration Rover Opportunity prosigue su descenso por la pared inclinada del cráter Victoria. Los responsables del vehículo lo han detenido en la que es su primera parada para estudiar afloramientos rocosos, objetivo que se alcanzaba el martes día 25 de septiembre de 2007. Se trata de un conjunto de rocas brillantes parcialmente expuestas a la superficie, a las que el rover puede acceder empleando el instrumental científico situado en su brazo robótico. La precaución, no obstante, está siendo el primer factor a tener en cuenta, pues el vehículo se encuentra a mitad de un descenso por una pendiente de 25º de inclinación, según informa Astroenlazador.
Los investigadores están planificando con detalle los puntos de estas rocas que serán analizados y estudiados: «Esta será la primera de varias paradas en esta banda rocosa. Analizándola a diferentes niveles en el interior del cráter esperamos averiguar qué procesos han llevado a su formación y a que presente las características específicas que nos muestra.» -explicaba Steve Squyres, investigador principal a cargo del instrumental científico de los Mars Exploration Rovers.
Opportunity comenzó a descender por la pared inclinada del cráter Victoria el 13 de septiembre, recorriendo unos 7.5 metros y comprobando su estabilidad y las condiciones de avance. En la jornada del día 25 del mismo mes se desplazó 2.25 metros para aproximarse a la roca seleccionada para su estudio. El comportamiento del vehículo es magnífico, según los responsables de la misión. No olvidemos que actualmente lleva más de 1300 jornadas de trabajo, cuando originalmente estaba diseñado para 90.
«Hemos realizado varios desplazamientos con éxito en el interior del cráter Victoria. Aunque el rover está moviéndose por pendientes con unos 25º de inclinación, el deslizamiento de las ruedas sólo ha sido en torno a un 10%.» -explicaba John Callas, responsable del proyecto MER en el Jet Propulsion Laboratory.
A media vuelta en torno al planeta, Spirit prosigue su trabajo en la llanura de Home Plate, en el interior del enorme cráter Gusev. Actualmente el rover estudia la región denominada “Texas Chili”, uno de los puntos seleccionados dentro de dicha llanura, un área que los científicos consideran extraordinaria para el estudio de materiales estratificados. Home Plate parece haber sido formada como consecuencia de procesos de vulcanismo explosivo, los cuales tienen lugar en medios en los que existe agua líquida. De hecho, otras pruebas consistentes con la presencia de agua en la zona son la existencia de sales cristalizadas durante la evaporación de agua y la existencia de rocas con marcas de haber estado sumergidas o mojadas en el pasado.
El trabajo que Spirit realiza incluye la toma de imágenes estereoscópicas del área de Husband Hill, el estudio de una posible fractura en el terreno y el análisis mediante teledetección de las regiones del entorno en busca de accesos para poder desplazarse hacia zonas de interés geológico. Otras investigaciones que se llevan a cabo son la medición de la opacidad atmosférica con la cámara panorámica y el estudio del terreno y el cielo mediante infrarrojos, con la finalidad de ver su evolución en el tiempo tras el periodo de tormentas de polvo de julio y agosto. De momento, las mediciones muestran que la opacidad atmosférica disminuye progresivamente y que la luz solar que alcanza los paneles solares del vehículo es cada vez más intensa.
Viejos árboles de leyenda
FUENTE: abc.es
Tejos milenarios, robles contemporáneos del descubrimiento de las Américas, dragos herederos de la Atlántida, castaños de doce metros de perímetro, pinos de cincuenta metros de altura, encinas sobre las que pudo aparecerse la Virgen, el olmo hendido por el rayo que inspiró a Machado… son los árboles de España, con talla, con enjundia, con historia.
Son los protagonistas del proyecto de catalogación, divulgación y conservación conocido como «Árboles, leyendas vivas», dirigido por Susana Domínguez-Lerena, ingeniero forestal y naturalista, y fotografiado por Ezequiel Martínez, fotógrafo de la naturaleza.
El objetivo de este proyecto de conservación del patrimonio forestal es múltiple: localización e inventario de los ejemplares más longevos y grandes, y recopilación de sus historias y leyendas; creación de un banco de germoplasma para evitar la pérdida de su materia genética, y creación de un vivero educativo al servicio de los escolares.
Casi cinco años han invertido en este proyecto sus autores, más de 300.000 kilómetros recorridos, más de 15.000 fotografías. «Tenemos 4.000 árboles censados, metidos en el ordenador con sus fichas correspondientes y se trata sólo de la primera fase de nuestro trabajo… Hay mucho todavía por hacer», comenta Martínez a ABC.
Mucho trabajo por delante, y la duda de si conseguirán sacarlo a flote porque las entidades que han patrocinado esta primera fase de «Árboles, leyendas vivas», la Obra Social de Caja Madrid, Repsol y la Fundación Biodiversidad, no parecen muy dispuestas a persistir en el empeño.
«Al parecer, resulta más rentable, en términos de imagen, colaborar en proyectos relacionados con animales en riesgo como el oso, el lince o el águila imperial… la protección de árboles singulares y de gran valor no parece conmover tanto a los patrocinadores», asegura a este diario Domínguez-Lerena, no sin mostrar también su esperanza de que el proyecto no quede arrinconado por falta de fondos. El empeño merece la pena.