La conferencia de Viena aboga por la eficiencia energética para evitar el cambio climático
FUENTE: elmundo.es
Según Yvo de Boer, secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), la eficacia energética “es el medio más prometedor para reducir los gases de efecto invernadero a corto plazo”. Según De Boer, esa mejora podría acarrear normas más estrictas para los vehículos, las fabricas, o las plantas termoeléctricas que emplean carbón; así como políticas que alienten opciones más ecológicas, como las bombillas de bajo consumo.
Estas afirmaciones fueron realizadas en el curso de la presentación en la Conferencia de Viena de un documento de la ONU sobre las medidas dirigidas a luchar contra el cambio climático; y que también realiza estimaciones de su coste económico. Según el texto, para que en 2030 las emisiones de gases de ‘efecto invernadero’ se mantengan en el nivel actual será necesario dedicar a este propósito entre el 0,3 y el 0,5% del Producto Interior Bruto (PIB) mundial.
El estudio prevé un cambio hacia las energías renovables como la solar y la hidráulica, así como una utilización parcial de la energía nuclear. También señala que para detener el calentamiento global es imprescindible que se incluyan criterios de responsabilidad climática en el flujo de capitales y las inversiones internacionales, que en un 86% están en manos privadas.
El texto estima que las inversiones necesarias para ayudar a los países a adaptarse al impacto del cambio climático será decenas de miles de millones de dólares. Sería necesaria para, por ejemplo, tratar más casos de malaria o construir diques que protejan las playas de la crecida de los océanos. Según el informe, el coste de reducir las emisiones de gases de ‘efecto invernadero’ en los países pobres es menor que en las naciones ricas.
De Boer dijo que el estudio podría servir de ayuda a los gobiernos para abordar una estrategia a largo plazo contra el calentamiento mundial mas allá del Protocolo de Kioto. Sin embargo, grupos ecologistas acusan al informe de carecer de ambición, pues se debería tratar de situar las emisiones de 2030 por debajo de los niveles actuales.
Hallan las bacterias vivas más antiguas
FUENTE: elmundo.es
Una bacteria ha logrado mantenerse viva durante más de medio millón de años bajo el hielo, gracias a un mecanismo biológico que le ha permitido reparar su ADN durante todo este tiempo. Nunca antes se había encontrado un organismo activo con semejante antigüedad y su descubrimiento abre la puerta a nuevas posibilidades de que haya vida en planetas como Marte, en condiciones igualmente extremas, a la mejor comprensión del envejecimiento celular o a la búsqueda de nuevas vías para conservar ADN de especies en extinción.
El descubrimiento, publicado ayer en la revista Proceedings of the National Academy of Science (PNAS), fue realizado en muestras de permafrost (como se denomina la superficie que siempre permanece congelada) conseguidas en Siberia, Canadá y la Antártida por un grupo de científicos dirigidos por Eske Willerslev, de la Universidad de Copenhague.
No era la primera vez que se intentaba encontrar materia viva del pasado remoto que se mantuviera en letargo, pero los fragmentos de ADN que se habían localizado eran demasiado pequeños dado que cuando las células mueren, se dividen. Sin embargo, este grupo logró aislar gran cantidad ADN de una ‘Actinobacteria’ cuyas células seguían activas. “Hemos encontrado un método que hace posible la extracción y aislamiento de restos de ADN de células activas. Esto da una mayor precisión a la imagen de la vida del pasado y la evolución hasta el presente ya que nos centramos en células que aún tienen una función metabólica, y no de células muertas cuya función ha cesado”, argumenta Willerslev en un comunicado. Para que no hubiera riesgo de contaminación, su equipo contrastó los resultados en tres laboratorios distintos.
De momento, los científicos no han averiguado cómo funciona el mecanismo de la continua reparación genética del microorganismo, pero creen que las células sobrevivieron comiendo nutrientes como el nitrógeno o el fosfato, atrapados en el permafrost.
Una vez que habían aislado y replicado el ADN de la bacteria, lo compararon con los que había en un banco genético internacional, con sede en Estados Unidos, donde se almacena material antiguo, y así pudieron situar a su bacteria en un contexto más exacto.
“Aún queda un largo camino de trabajo, pero confío en que nuestro método ayude a comprender por qué algunas células llegan a vivir tanto. Es interesante ver cómo se restauran y se conservan. Además, puede servir para averiguar si alguna vez hubo vida en Marte tal como la entendemos en la Tierra porque allí la temperatura es más fría y estable, con lo cual el entorno aún es un mejor para este tipo de vida”, asegura el científico. “Hasta ahora sabíamos que era necesario comer para vivir, pero no cuánto se podía estar vivo”, añade.
Evolución circular
Willerslev también cree que el hallazgo da un giro a la teoría de la evolución de Darwin, quien dijo que la vida nunca retornará al mismo nivel genético. “Nuestros descubrimientos nos permiten plantear si estamos inmersos en una evolución circular donde el desarrollo muerde su propia cola cuando en ADN antiguo se mezcla con el nuevo”, afirma el científico.
Para Isabel Rey, conservadora de ADN en el Museo de Ciencias Naturales (CSIC), se trata de un hallazgo excepcional. “Es realmente importante hallar una bacteria con tanto ADN que está viva de hace 500.000 años. Habrá que completar estos estudios y si se confirman puede convertirse en un importante instrumento para la biología molecular”. La investigadora cree que puede ser útil para recuperar ADN y conservarlo durante cientos de miles de años.
El origen de la bipedación humana
FUENTE: solociencia.com
Ese ahorro energético debió dar una ventaja evolutiva a los primeros homínidos con respecto a otros simios, al producirse una reducción del costo de la búsqueda de alimentos.
Conducido por Herman Pontzer, profesor de antropología en Artes y Ciencias de la Universidad de Washington en St. Louis; Michael Sokol de la Universidad de California en Davis; y David Raichlen, de la Universidad de Arizona, el estudio se basó en ensayos de marcha sobre cintas móviles, para analizar los factores energéticos de la locomoción y los propios de cada tipo de biomecánica, correspondientes a los chimpancés y a los humanos.
Aparte de éste, el único estudio conocido sobre el coste energético de la locomoción de los chimpancés fue llevado a cabo en 1973, y utilizó ejemplares de corta edad que tienen una mecánica y un coste energético distintos a los de los chimpancés adultos.
El equipo también analizó los registros fósiles de homínidos muy antiguos. Los resultados de los análisis concuerdan con los cambios predichos para ese menor coste energético vinculado al desarrollo de patas traseras más largas teniendo en cuenta la masa corporal y los cambios en la pelvis, lo cual permite caminar de un modo mucho más erguido.
Los análisis de estos rasgos en fósiles de esos homínidos tempranos, cotejados con los análisis del andar bípedo de los chimpancés, indican que la bipedación en los primeros homínidos, semejantes a los simios, podía haber sido realmente menos costosa que el andar cuadrúpedo típico de los monos.
Caminar erguidos sobre las dos piernas es un rasgo que nos define como humanos, y que permite distinguir todo nuestro linaje de entre el resto de los simios.