Archivo diario: 24/08/2007

¿Tormenta de las aurígidas?

FUENTE: Agrupación Astronómica de Sabadell

En la Asamblea de la Unión Astronómica Internacional celebrada en Praga, Peter Jeniskens (Instituto SETI) presentó una comunicación en la cual predecía una importante lluvia de meteoros del enjambre de las aurígidas para el 1 de septiembre de este año.

Las aurígidas fueron observadas por primera vez en 1935 con el radiante cerca de la estrella Beta Aurigae, por lo que se dedujo que su progenitor fue el cometa C/1911 N1 (Kiess) que había pasado por su perihelio en septiembre de 1911 y cuyo periodo es de unos dos mil años. En 1986 volvió a observarse otra lluvia importante con una duración de poco menos de una hora y con su radiante cerca de Theta Aurigae. La última lluvia observada fue en 1994.

El anuncio de Jeniskens sitúa la próxima lluvia el sábado 1 de septiembre a las 11:37 UT con un error estimado de más o menos 20 minutos y una ZHR de 300, pero cree que pueden haber entre 100 y 1.000 meteoros por hora. Aunque esta predicción favorece a los observadores de la costa oeste de los Estados Unidos, no cabe duda que un enjambre como éste merece unas horas de observación, tanto la noche anterior, como la posterior. Sin embargo, la Luna molestará porque habrá estado llena el día 28, pero debe tenerse en cuenta que se trata de meteoros brillantes.

Japón intentará transformar palillos desechables en biocarburante

FUENTE: laflecha.net

El Gobierno japonés buscará el modo de transformar en biocarburante los miles de toneladas de palillos desechables de madera empleados cada año en los restaurantes y supermercados del país, informó un responsable del ministerio de Agricultura.
Según el ministerio, cada uno de los 127 millones de japoneses utiliza cada año una media de 200 pares de palillos desechables.
Estos palillos son usados en general en los restaurantes o entregados a los clientes que compran platos cocinados en los supermercados.
Unas 90.000 toneladas de madera terminan de este modo en la papelera cada año.
El ministerio de Agricultura estudia instalar en los restaurantes y boutiques cajas especiales para recoger los palillos usados. La madera sería transformada luego en bioetanol.
El ministerio japonés anunció a comienzos de agosto un proyecto para producir biocarburante a partir de paja de arroz y otros desechos agrícolas. Unos investigadores nipones ya han puesto a punto un procedimiento industrial, que aún debe ser probado a escala industrial.
En otros lugares del mundo se han descubierto ya procedimientos para fabricar bioetanol a base de desechos vegetales. Una empresa canadiense, Iogen, ha inventado una técnica para producir carburante a partir de paja de trigo.
Actualmente, el etanol es producido a base de plantas azucareras como la remolacha o la caña de azúcar, o a partir de maíz. Los detractores de este biocarburante aseguran que su producción dispara los precios de los alimentos básicos, agravando el hambre en los países pobres.

Investigadores del CSIC descubren un nuevo mecanismo celular de almacenamiento de información en el cerebro

FUENTE: csic.es

Los investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Alfonso Araque y Gertrudis Perea han descubierto un nuevo modelo de almacenamiento celular de información en el cerebro. El trabajo, que se publica mañana, viernes, en la revista Science, demuestra que los astrocitos, un tipo de células de glía al que durante más de un siglo se le ha asignado sólo una función pasiva de soporte neuronal, están directamente involucrados en la transmisión y almacenamiento de información en el sistema nervioso.
Araque, director de la investigación realizada por completo en el Instituto Ramón y Cajal (CSIC), explica los resultados: “Hasta ahora se pensaba que sólo cuando dos neuronas conectadas entre sí estaban activas, se podían producir cambios plásticos en la eficacia sináptica y, por tanto, almacenamiento de información”.
“Nosotros hemos hallado que, además, cuando un astrocito y la neurona receptora de la información sináptica están activos, también se produce este almacenamiento de información, lo que supone un nuevo mecanismo celular implicado en procesos de memoria y aprendizaje”, puntualiza el investigador. “Ahora, cuando estudiemos las bases celulares de la actividad cerebral, no bastará con hablar sólo de neuronas, habremos de tener en cuenta también a
los astrocitos”, señala. En concreto, el estudio revela que los astrocitos del hipocampo, una región cerebral implicada en procesos de memoria y aprendizaje, pueden liberar un mensajero químico, el glutamato, que aumenta de forma transitoria, durante decenas de segundos, la eficacia de la transmisión nerviosa entre las neuronas.
Para obtener estos resultados, los investigadores utilizaron muestras de cerebro de rata, y se combinaron técnicas de electrofisiología y biología celular.
“Con el uso simultáneo de tres microelectrodos, se ha podido estimular una única sinapsis, registrar su actividad desde la neurona postsináptica y registrar y estimular selectivamente un único astrocito adyacente a esta sinapsis”, expone el investigador del CSIC.
PLASTICIDAD Y APRENDIZAJE
Cuando la actividad del astrocito, además, coincide en el tiempo con la actividad de la neurona postsináptica, el aumento de la eficacia en la transmisión de información se hace perdurable. Este fenómeno de plasticidad sináptica se conoce con el nombre en inglés de Long term potentiation (LTP), y es el mecanismo celular responsable de los procesos de la memoria y el
aprendizaje. “Las conclusiones del estudio expanden el clásico modelo Hebbiano de plasticidad sináptica basado en la actividad concurrente de las neuronas pre y postsinápticas. Este nuevo modelo incorpora a los astrocitos como una nueva fuente celular de señalización, y revela que la coincidencia temporal de la actividad del astrocito y la neurona postsináptica provoca cambios plásticos duraderos de la eficacia sináptica”, comenta Araque.

Una desconexión de los circuitos del cerebro explica los ‘viajes astrales’

FUENTE: elmundo.es

Las experiencias extracorpóreas, también llamadas viajes astrales, tienen su explicación científica. Esa extraña sensación de verse desde fuera el propio cuerpo, que tanta literatura filosófica y esotérica ha proporcionado a lo largo de la historia, tiene que ver con una desconexión entre los circuitos del cerebro que procesan las diferentes informaciones sensoriales que le llegan.

Este descubrimiento ha sido posible gracias a diferentes experimentos que, con ayuda de la realidad virtual, han realizado dos equipos de científicos europeos: unos del Colegio Universitario de Londres y del Instituto Karolinska de Suecia, y otros del Instituto Federal de Tecnología de Lausanne (Suiza). Ambos han confirmado que esa separación del cuerpo físico no se trata de ninguna sensación paranormal, como publican hoy en Science.

En los dos trabajos los científicos han utilizado videocámaras y unas gafas de realidad virtual que confunden las señales que llegan al cerebro desde los sentidos. El equipo de Henrik Ehrsson, del Instituto Karolinska, hizo que sus voluntarios observaran, a través de las gafas, una barra de plástico que se movía debajo de la cámara que tenían a su espalda, mientras que con otra barra idéntica les tocaban en el lugar correspondiente de su pecho. La prueba duró dos minutos. Todos ellos señalaron después, en un cuestionario, que habían sentido que se encontraban en el lugar de las cámaras, dos metros más atrás de donde se situaban realmente sus asientos.

“Este experimento sugiere que la visión es muy importante para sentir que estamos en nuestro cuerpo. Es decir, sentimos que nuestro yo está ubicado donde están nuestros ojos”, ha señalado Ehrsson. El neurólogo también hizo que observaran, igualmente con las gafas puestas, cómo un martillo, situado también donde la cámara, se movía, como si fuera a golpear su cuerpo virtual. Mediciones de la conductivivad de la piel demostraron que los voluntarios habían respondido emocionalmente con temor a ser golpeados, como si hubieran salido de su cuerpo físico y se encontraran en el irreal.

En la otra prueba, realizada por el equipo suizo de Olaf Blanke, se utilizaron imágenes de simulaciones tridimensionales (holografías). Primero hicieron que los voluntarios vieran la imagen virtual de su cuerpo dentro de un espacio. Luego les cambiaban de sitio y cuando se les pedía que volvieran a su posición original, todos retornaban al punto donde habían visto sus cuerpos virtuales. Sin embargo, cuando lo que se les mostraba era un objeto del mismo tamaño que su cuerpo, no se producía esa identificación.

Para Blanke estos experimentos prueban que la consciencia de sí mismo, única del ser humano, no está relacionada con la lengua o la memoria, sino que “depende de mecanismos del cerebro que están en un lugar llamado adjunción temporo-pariental”.

Hasta ahora, nunca se había conseguido crear estas sensaciones con el cuerpo entero en personas sanas. Sí se han documentado este tipo de experiencias en casos de infartos, ataques epilépticos, experiencias traumáticas o por abuso de drogas. Algunas encuestas indican que casi un 10% de las personas ha sentido alguna vez en su vida este tipo de proyección astral, a menudo cuando estaban a punto de dormirse.

Los científicos afirman que la posibilidad de proyectar la consciencia de una persona sobre un cuerpo virtual podría ser muy útil para hacer operaciones a distancia y sobre todo para comprender que estas experiencias no son fruto de la imaginación ni de fenómenos paranormales.

Descubren un enorme agujero en el universo

FUENTE: elmundo.es

Tres astrónomos de la Universidad de Minnesota han descubierto un enorme agujero en el universo que carece tanto de materia normal como estrellas, galaxias o gas, como de la misteriosa ‘materia negra’. El hallazgo será explicado con detalle en un artículo que se publicará en ‘Astrophysical Journal’.

Lawrence Rudnick, investigador de la Universidad de Minnesota, afirma que “no solo nadie había encontrado nunca un agujero tan grande, sino que no esperábamos encontrarlo”. Liliya R. Williams, otra de los astrónomos, indicó que “lo que hemos encontrado no es normal, ya sea basándonos en estudios de observación o en simulaciones informáticas de la evolución a larga escala del universo”.

Desde hace años se sabe que el universo tiene agujeros en los que prácticamente no hay materia; pero la mayoría son mucho más pequeños que el que han descubierto los astrónomos norteamericanos. De hecho, el número de agujeros crece conforme su tamaño es menor. De ahí lo inusual de este hallazgo.

El descubrimiento ha sido posible gracias a las observaciones realizadas con radiotelescopios de largo alcance del Observatorio Nacional de Radioastronomía (NRAO). La región vacía tendría casi mil millones de años luz de extensión, y se encontraría entre 6.000 y 10.000 millones de años de la Tierra, en la constelación (desde la perspectiva terrestre) de Eridano, al suroeste de Orion.

Precisamente hace una semana el satélite de la NASA Chandra descubrió la presencia de ‘materia oscura’ en extensas regiones del universo, pero no especialmente cerca de las galaxias, lo que complicaba las interpretaciones cosmológicas habituales.

El Museo de la Ciencia de Valladolid convoca un premio para científicas

FUENTE: nortecastilla.es

El Consejo de Gobierno aprobó ayer la concesión de una subvención directa de 21.000 euros a la Fundación Museo de la Ciencia de Valladolid con el fin de financiar la convocatoria y concesión del Premio Laura Iglesias -destacada investigadora nacida en Benavente (Zamora) en 1926-, que se concede a mujeres investigadoras por su labor de divulgación científica. Esta iniciativa, que se pone en marcha por primera vez en la región, tiene como objetivo impulsar la participación de las mujeres en la investigación científica y contribuir a divulgar su labor investigadora, informa Europa Press.

Primera observación desde la Tierra de los anillos de Urano

FUENTE: abc.es

Una vez cada 42 años, Urano se coloca en la posición adecuada para que desde la Tierra puedan verse sus anillos. Lo que significa que nunca hasta ahora eso ha sido posible, ya que los anillos en cuestión fueron fotografiados en 1977 por la sonda Voyager 2.
Usando telescopios en tierra (el Keck II, en Hawaii) y en el espacio (el Hubble), un equipo de astrónomos encabezado por Imke de Pater, de la universidad de Berkeley, ha descubierto que las cosas han cambiado desde ese momento – hace veintiún años- en los alrededores de ese lejano planeta.
Los anillos interiores, por ejemplo, son mucho más prominentes de lo esperado y revelan la existencia de una gran cantidad de material, en contraposición de otras regiones vacías en el sistema de anillos.
«Tendemos a pensar que los anillos no cambian nunca -afirma Pater- pero nuestras observaciones muestran que no es el caso. Existen numerosas fuerzas actuando sobre los pequeños granos de polvo que forman los anillos, y eso ha hecho cambiar su configuración». Dos pequeños satélites, llamados Cordelia y Ofelia, parecen «montar» sobre el más brillante de los anillos, manteniéndolo en su sitio. Los investigadores creen que también los nueve anillos restantes podrían tener sus propios «pastores», aún no descubiertos. Y quieren aprovechar la ocasión para realizar la mayor cantidad posible de observaciones. Las siguientes, tendrán que esperar otros 42 años…