¿Dónde están las mujeres científicas?
FUENTE: fys.es
Si eres una persona que ha llegado a la cúspide en un departamento universitario de matemáticas, física o ingeniería, hay pocas probabilidades de que usted sea mujer.
¿Por qué? En el año 2005, el presidente de la Universidad de Harvard, Larry Summers, generó un revuelo cuando sugirió que en buena medida la falta de mujeres en estos campos tenía un componente biológico: es decir, era el resultado de unas diferencias innatas en cuanto a gustos y aptitudes entre los géneros.
La profesora Helen Haste, una psicóloga que trabajaba en Harvard en ese entonces, recuerda como ese discurso le trajo de vuelta unos recuerdos incómodos. «Las mujeres que habían incursionado en el campo de la ciencia antes de los años setenta contaban horribles historias de discriminación y actitudes sexistas por parte de sus supervisores, como por ejemplo la frase de que «las mujeres no deberían estar en los laboratorios sino cuidando a sus hijos», dice Haste. Y agrega: «Algunas instituciones tenían, por ejemplo, una docena de becas post-doctorales, de las cuales sólo una era para mujeres».
Naturaleza vs. naturaleza
Pese a que ha habido una cambio de actitud, todavía hoy en día hay muy pocas mujeres en los más altos niveles de ciertos campos científicos. Entre el 2005 y el 2006, más de la mitad de los estudiantes del Reino Unido eran mujeres, pero sólo 3% cursaban matemáticas y 2% ingeniería civil, de acuerdo a lo que revela un reciente estudio.
Según el profesor David Geary, de la Universidad de Missouri, en Estados Unidos, hay dos diferencias claves entre ambos sexos que pueden explicar por qué esta disparidad en los números. Lo primero es una diferencia entre habilidades espaciales, o sea, la capacidad de visualizar las cosas especialmente en tercera dimensión. La segunda es el creciente interés en los objetos y cómo funcionan.
De acuerdo al profesor Geary, «los hombres son mejores en estas áreas, y ambas contribuyen al interés en las matemáticas e ingeniería, así como en el desempeño en las dos ramas».
¿Pero cómo se puede estar seguro de que estas diferencias son genuinamente innatas y no el resultado de la crianza o cultura que nos rodea? «Estas diferencias se encuentran desde temprano en la vida. Por ejemplo, a los chicos les gusta más los carros de juguete o los objetos mecánicos desde pequeñas edades», dice Geary. «Además, las niñas quienes han estado expuestas a hormonas parecidas a la testosterona en su etapa de gestación suelen mostrar preferencia más comunes en los niños», apunta.
Otra cara
No obstante, la profesora Haste cree que se ha sobreestimado la evidencia de las habilidades espaciales. «Aún si encontrásemos un área de estudio para la cual esta habilidad es crucial, seguramente 60% de los asistentes serían hombres y 40% mujeres», explica.
Actualmente, hay más mujeres que nunca antes ingresando a la educación superior. La proporción de mujeres en carreras como medicina se ha duplicado desde los años sesenta y ahora este género representa más de la mitad del total de estudiantes. «Cuando estas jóvenes lleguen a la etapa en que puedan alcanzar posiciones académicas, entonces habrá una mayor cantidad de mujeres dando clases», asegura Haste.
No obstante, la doctora Helena Cronin, quien estudia teoría de la evolución y diferencia de género en la London School of Economics (LSE), cree que las estadísticas pasadas no ofrecen ninguna pista sobre lo que pueda pasar en el futuro. «Sobre esta base, las mujeres maratonistas de los años veinte que estarían alcanzando a los hombres en la década de los noventa, presumiblemente llegarían a correr a la velocidad de la luz con el pasar de los años», indica Cronin.
Esta académica considera que es más importante el hecho de que hay más hombres en los dos polos opuestos en cuanto a una habilidad se refiere. «Hay más hombres que son tontos, pero también hay más hombres que resultan ser premios Nóbel», asevera.
Ciencia políticamente correcta
¿A qué conclusiones, entonces, podemos llegar de este debate tan disputado?
Para la profesora Haste, la historia nos dice que es un área en la cual se debe hilar muy fino. «Nunca apoyé el punto de vista feminista que dice que no hay diferencia de géneros», señala. «Pero no olvidemos que históricamente los argumentos evolucionistas se han utilizado con frecuencia para, por ejemplo, justificar lo que parecía un aspecto normal de la vida de aquel entonces como lo fue el racismo del siglo XIX».
Cronin, no concuerda con esto. «Si la gente usa la ciencia equivocadamente, se debe objetar a la gente no a la ciencia». Y califica como «vergonzosa» la reacción que hubo en Harvard al discurso de Larry Summers, pues para ella es un ejemplo de la invasión a la ciencia de lo políticamente correcto.
Cronin piensa que primero se debe buscar evidencia científica antes de establecer cuotas de género en los campos de trabajo de la ciencia. «Primero hay que comprender al mundo antes de cambiarlo», agrega.
Nuevas nanofibras conducen la electricidad y rechazan la suciedad
FUENTE: fys.es
Unas diminutas fibras plásticas podrían ser la clave de diversas tecnologías en el futuro, incluyendo superficies autolimpiables, electrónica transparente y herramientas biomédicas para manipular las hebras de ADN.
Investigadores de la Universidad Estatal de Ohio han creado superficies que, a simple vista, parecen tan planas y transparentes como una lámina de vidrio. Pero vistas bajo el microscopio, las superficies revelan que están alfombradas con diminutas fibras.
La tecnología involucra un método para hacer crecer una capa de fibras de una longitud específica, y el uso de tratamientos químicos para ajustar las propiedades de las fibras.
Una de las cosas buenas de trabajar con estos polímeros es que se pueden estructurar de muchas maneras diferentes. Además, los investigadores han encontrado que es posible cubrir con estas fibras casi cualquier superficie.
Para este estudio los científicos hicieron crecer fibras de longitudes y diámetros diferentes y fueron capaces de modificar sus estructuras moleculares exponiéndolas a distintos productos químicos.
Inventaron un tratamiento que permite a las fibras atraer el agua, y otro para que la repelan.
Empleando las fibras adecuadas, sería posible hacer ventanas con cristales que no se empañan.Dependiendo del polímero con que comienzan, también se puede hacer que las fibras conduzcan la electricidad.La capacidad de ajustar las propiedades de las fibras abre el camino para muchas aplicaciones diferentes. Dado que la suciedad o el agua no se adhieren a las fibras repelentes, las ventanas cubiertas con ellas se mantendrían limpias durante mucho más tiempo.
Más aún, los investigadores encontraron que al poner gotas de agua conteniendo ADN sobre fibras especiales, las hebras se desenrollaron y acabaron colgadas de las fibras como en un tendedero de ropa. Los científicos podrían emplear esas fibras como plataforma para estudiar cómo el ADN interactúa con otras moléculas. También podrían usar ese ADN de hebras desenrolladas para construir nuevas nanoestructuras.
Los investigadores consiguieron emplear la superficie para cargar un dispositivo orgánico emisor de luz, una innovación que podría sentar las bases para la electrónica plástica transparente. Finalmente, también demostraron que las fibras pueden emplearse para controlar el flujo de agua en dispositivos microfluídicos.
En el futuro, estas superficies también podrían funcionar en sensores de glucosa, dispositivos de terapia genética, músculos artificiales y escudos contra la interferencia electromagnética.
Mecanismos muy antiguos de los cerebros modernos
FUENTE: solociencia.com
Los investigadores han descubierto que los centros cerebrales secretores de hormonas son mucho más antiguos de lo esperado y que probablemente evolucionaron de células multifuncionales del último ancestro común de vertebrados, insectos y gusanos.
Las hormonas tienen efectos principalmente lentos, duraderos y sobre la totalidad del cuerpo. Eso las hace el complemento perfecto para el rápido y preciso sistema nervioso de los vertebrados. También los insectos y los gusanos nemátodos cuentan con la secreción de hormonas para transmitir información, pero los compuestos que utilizan son a menudo muy diferentes de sus homólogos en los vertebrados. Esto hizo creer a los científicos que los centros cerebrales secretores de hormonas habían surgido después de que los vertebrados y los invertebrados se separaron durante la evolución. Pero cuando se descubrieron hormonas de tipo vertebrado en gusanos anélidos y moluscos, surgió la sospecha de que dichos centros podrían ser mucho más antiguos de lo esperado.
Comparando directamente dos tipos de células nerviosas secretoras de hormonas del pez cebra, y del anélido Platynereis dumerilii, un vertebrado y un invertebrado respectivamente, los investigadores encontraron algunas similitudes clarísimas. No sólo ambas clases de célula estaban localizadas en las mismas posiciones de los cerebros en desarrollo de las dos especies, sino que también presentaban el mismo aspecto y compartían la misma composición molecular. Las hormonas secretadas por estos dos tipos de célula sí son diferentes entre sí.
Las similitudes entre las “huellas dactilares” de estos tipos de célula en el pez cebra y el Platynereis son tan grandes que resulta difícil explicarlas como casualidad. Al contrario, indican un origen evolutivo común de las células. Es muy probable que existieran ya en los últimos antepasados comunes de vertebrados, insectos y gusanos.
Importante avance en el procesamiento de semiconductores orgánicos
FUENTE: solociencia.com
“Esta investigación nos acerca más al desarrollo de semiconductores orgánicos con propiedades físicas y eléctricas muy superiores a las de los que existen actualmente”, subraya Richard D. McCullough, el investigador principal. “Estamos sorprendidos y asombrados con nuestros resultados”.
En el primer paso del nuevo proceso, se combina químicamente un polímero inherentemente conductor (ICP por sus siglas en inglés) con un producto químico semejante a la grasa. El segundo paso implica depositar este material híbrido, denominado bloque copolímero, sobre una plataforma engrasada.
En la capa superficial de un transistor, los ICPs funcionan como buenos conductores eléctricos que proporcionan el interruptor que permite el encendido y el apagado del transistor. Pero los ICPs son por naturaleza quebradizos. Con el fin de contrarrestar esta fragilidad, los científicos unen químicamente los ICPs con polímeros elásticos semejantes a la grasa, para formar bloques copolímeros.
Estos bloques copolímeros resultan muy prometedores para la creación de futuros materiales, como las películas delgadas y de bajo peso para los dispositivos lectores de libros electrónicos que se podrían enrollar como los periódicos actuales de papel.
Si bien proporcionan la muy necesaria flexibilidad, los polímeros elásticos son aislantes en lugar de conductores de electricidad. Los bloques copolímeros que contienen polímeros semejantes a las grasas, son menos eficaces como conductores eléctricos que los ICPs puros. Pero con el correcto ajuste del proceso, la situación puede cambiar de manera substancial, según han revelado los científicos de la Carnegie Mellon. Sólo depende de cómo sea tratada la capa base de dióxido de silicio del transistor.
Como parte del estudio actual, el equipo de la Carnegie Mellon probó cuatro bloques copolímeros, cada uno con una proporción diferente de polímero elástico aislante y de polímero conductor. Cuando aplicaron películas delgadas de estos diferentes polímeros al dióxido de silicio no tratado, encontraron que cuanto mayor era la cantidad total de polímero aislante en la película final, peor se comportaba la película para conducir las cargas eléctricas. El resultado es una capa interruptora flexible que no resulta muy eficaz.
Pero cuando los científicos trataron previamente la plataforma de dióxido de silicio del transistor con OTS-8 (un producto químico que crea un recubrimiento semejante a la grasa) comprobaron que los transistores que incorporaban cualquiera de los cuatro bloques copolímeros conducían las cargas eléctricas con una notable facilidad, incluso cuando el polímero aislante constituía más de la mitad del bloque copolímero aplicado.
El Clínico Universitario de Salamanca se convierte en pionero en España en acabar con las migrañas con la implantación de electrodos
FUENTE: eladelantado.com
Sin ingreso, con anestesia local, con una cirugía sencilla y con mejoras evidentes a las pocas horas de haber sido intervenido. La implantación de electrodos representa una nueva etapa en la lucha contra las migrañas, una operación que únicamente se realiza en el Hospital Clínico Universitario de Salamanca, donde el miércoles se intentará cambiar la vida del segundo paciente que se somete a este tipo de intervención en España.
La operación, que dura entre 20 y 30 minutos, supone el último recurso terapéutico para los pacientes que sufren migrañas, una patología que afecta al 15 por ciento de la población y en la que los dolores de cabeza conviven con los vómitos, las náuseas y el consumo de gran cantidad de fármacos.
El programa, abanderado por el Servicio de Neurología y la Unidad del Dolor del complejo hospitalario –concretamente por los doctores Antonio Pascual y Clemente Muriel, respectivamente– llega a aquellos pacientes en los que han fracasado todos los tratamientos farmacológicos posibles para poner freno a las migrañas y supone la implantación de dos electrodos en la cabeza –del tamaño aproximado de un cable fino–
y de un generador de impulsos –similar al volumen de dos pilas pequeñas– en una zona ubicada en el abdomen o debajo del pecho, ambos comunicados entre sí.
Se trata de un sistema similar a un “microordenador” que permite que el paciente tenga un tratamiento continuo y que, a través de un sistema “telemétrico” y conociendo los parámetros en los que el enfermo cursa dolor, consigue evitar molestias en el paciente y, de forma progresiva, el abandono del consumo de fármacos, explicó Muriel.
Según señaló, si el enfermo responde positivamente a los fármacos, continúa con ellos ya que el implante definitivo “es el último recurso terapéutico” al que acceden los enfermos tras “quemar” todos los posibles tratamientos anteriores.
La operación es una “intervención menor” que sólo exige la presencia del doctor que implanta el electrodo, de un residente y de una enfermera y que se hace en quirófano por cuestiones de esterilidad, para evitar que se infecte el implante. Según el doctor Clemente Muriel, “no es nada traumática” y si se interviene al paciente a primera hora de la mañana a media tarde puede marcharse a su domicilio con un tratamiento preventivo de antibióticos.
La operación se desarrolla en dos fases. Tras implantar los electrodos, el enfermo se somete a un periodo de prueba durante ocho días en los que se estudian las crisis de migrañas que sufre. Si las crisis desaparecen, así como las náuseas y los vómitos, entonces se procede a la colocación del implante definitivo –el generador que permite que el paciente tenga tratamiento de forma continuada–.
Los electrods deben ubicarse en el “sitio exacto” donde el enfermo manifiesta parestesias –sensaciones anormales– ya que, si se desplaza, deja de producir efecto. Durante la intervención, el equipo médico estimula al paciente, que nota una especie de “calambre” en la zona donde sufre dolor, y es allí donde se coloca el implante. .
Los primeros 15 días, hasta que el organismo crea un tejido de conjunción que protege el electrodo, son los más incómodos para el enfermo, que debe mover lo menos posible la cabeza.
La primera operación de estas características se ejecutó en Salamanca hace aproximadamente mes y medio y la paciente elegida fue una monja de clausura de unos 30 años que sufría migrañas, hasta siete crisis diarias, desde los 17 años. “Antes de salir del quirófano ya notó una mejoría evidente en su clínica”, explicó Muriel.
Desde entonces, su vida ha experimentado un “cambio radical” que incluso le ha permitido ir abandonando progresivamente el tratamiento farmacológico que durante años le ha acompañado.
El segundo en someterse a esta intervención, el próximo miércoles, será un varón de unos 42 años al que se le han practicado “todos los tratamientos posibles” sin conseguir resolver el problema.
La implantación de electrodos para acabar con las migrañas supone una inversión aproximada de más de 27.000 euros por paciente, un desembolso que aunque a priori parezca caro, compensa si se compara la relación entre esta inversión y los gastos que evita a lo largo de la vida del paciente, ya que la medicación para esta patología obliga a consumir hasta diez o doce comprimidos de diferentes fármacos al día, señaló Muriel.
Aunque el miércoles se celebrará la segunda operación de estas características en España en el Universitario de Salamanca, el presupuesto para el año que viene contempla practicar hasta diez operaciones de este tipo.
El doctor Clemente Muriel señaló que el complejo hospitalario charro funciona como centro de referencia a nivel nacional en este tipo de intervenciones, de hecho, sólo en el Hospital de Valencia se realizan operaciones similares dirigidas a acabar con las cefaleas. En este sentido, precisó que “posiblemente” se empiece a implantar en la capital salmantina este tratamiento contra las cefaleas en cuanto existan candidatos, ya que “antes hay que agotar muchos planteamientos terapéuticos” y esto puede llevar entre uno y dos años.
Hasta ahora, en todo el mundo, se han publicado diez casos de implantes de electrodos para acabar con las migrañas, todos ellos realizados en un hospital de Massachuset (EEUU), donde ya existe una experiencia de seis meses, un periodo de tempo “prudente” para empezar a estudiar si los resultados son completamente positivos, añadió Muriel.
Se acelera el deshielo estival del Ártico
FUENTE: elmundo.es
Gran parte del océano Ártico está cubierto por una capa de hielo de espesor y extensión variable. Con el calor del verano el hielo disminuye, alcanzando un mínimo en el mes de septiembre. Entonces es el mejor momento para navegar.
Pero desde hace unos años la navegación en el Ártico se ve facilitada por el calentamiento global. Ya en septiembre de 1995 el “paso del noroeste”, a lo largo de la costa norte de Rusia y Siberia, estuvo prácticamente libre de hielo. Pero, sobre todo, en 2005, la reducción de la capa de hielo fue espectacular. Un barco convencional hubiera podido partir de la Isla Victoria, en el Norte de Canadá y, bordeando Alaska, Siberia, Noruega y Groenlandia, habría llegado a la isla del Príncipe de Gales, a sólo 500 kilómetros del punto de partida. En septiembre de 2007 quizás pueda circunnavegar por completo el océano Ártico.
Los datos de los que dispone el National Snow and Ice Data Center (NSIDC) para 2007 indican que el deshielo será aún más intenso que en 2005. Hasta mayo la pérdida de espesor y extensión fue más o menos similar; pero desde junio hubo una aceleración, de modo que ahora mismo la capa de hielo ya es casi tan pequeña como lo era el 29 de septiembre de 2005, cuando se alcanzó un récord. Es prácticamente imposible que no siga reduciéndose y que, por tanto, en 2007 se supere la marca de hace dos años.
La causa de este fenómeno es el calentamiento global, que resulta particularmente intenso en las zonas polares. Todos los modelos predicen que el mayor incremento de las temperaturas tendrá lugar en esas regiones. Aunque la existencia de veranos un poco más largos e inviernos un poco menos duros pueda favorecer a los pocos pobladores del Ártico, las consecuencias sobre los habitantes del resto del planeta serán menos gratas, especialmente por la elevación del nivel de los mares.
La reducción de la capa de hielo ya empieza a tener consecuencias en el orden político. El acceso al Ártico es más fácil, y también la explotación de sus recursos mineros. Rusia y otros países han mostrado interés en ello. Además, se plantea el problema del derecho de navegación en el Ártico.
La batería del futuro es una simple hoja de papel
FUENTE: elmundo.es
Científicos del Instituto Politécnico Rensselaer en Nueva York han desarrollado un dispositivo para almacenar energía que fácilmente podría confundirse con una simple hoja de papel negro.
La nanobatería es ultraligera, delgada, completamente flexible y podrá adecuarse al diseño más complejo, a los equipos médicos y hasta a los vehículos de transporte, señalaron los científicos en un informe publicado en la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’. Además, podrá funcionar a temperaturas de hasta 150 grados centígrados o 73 bajo cero.
Y su parecido a una hoja de papel no es accidente. Más del 90% es celulosa a la cual se han agregado nanotubos de carbono que actúan como electrodos, que permiten la conducción eléctrica y que son los que le dan el color negro.
La batería se puede enrollar, doblar o cortar en diferentes formas sin que pierda su capacidad generadora. También se puede montar una sobre otra, como una pila de papeles, para aumentar su generación energética.
“Esencialmente, es una hoja de papel normal, pero fabricada con mucha inteligencia”, señaló Robert Linhardt, profesor de biocatálisis e Ingeniería Metabólica del Instituto y uno de los autores del estudio.
“Los componentes están unidos molecularmente; el nanotubo de carbono está impreso en el papel y el electrolito embebido en él. El resultado final es un dispositivo que se ve, se siente y pesa como el papel”, añadió.
Científicos logran un dispositivo que carga el móvil con el calor corporal
FUENTE: abc.es
La posibilidad de recargar su móvil, cámara de fotos, el MP3 o cualquier otro dispositivo con el calor que desprende el cuerpo humano no pertenece a la ciencia ficción. Investigadores del Instituto Fraunhofer de Circuitos, en Erlangen (Alemania), desarrollan un dispositivo capaz de transformar la temperatura corporal en electricidad.
Basado en el sistema de generadores termoeléctricos (TEG) compuestos por semiconductores, el ingenio, recién avalado por la Unión Europea, logra esa energía por las diferencias entre las temperaturas de ambientes cálidos y fríos, señalan los investigadores. Hasta ahora, han conseguido circuitos eléctricos que producen 50 milivoltios con el calor humano como única fuente de energía, según el director del proyecto Peter Spies. Los generadores termoeléctricos consiguen hasta 200 milivoltios.
Circuitos de bajo voltaje
Normalmente se requiere una diferencia de varias decenas de grados para generar energía. Pero la variación entre la supeficie del cuerpo y del ambiente es de sólo unos grados. «Sólo con bajos voltajes se producen diferencias como éstas», explica Spies. El problema es que los aparatos electrónicos requieren al menos uno o dos voltios. Para solucionarlo, los científicos han desarrollado unos componentes que dan lugar a circuitos de bajo voltaje, que no requieren baterías internas, sino que producen la energía a través del calor corporal.
Así, en el futuro se lograrán sistemas con los que una diferencia de temperatura de sólo 0,5 grados será suficiente para generar electricidad, pronostica Spies. Y los sensores de los aparatos médicos para medir el ritmo cardiaco, la presión arterial, la temperatura corporal o el pulso serán capaces de funcionar sin necesidad de enchufarlos a la corriente eléctrica. Se alimentarán del calor que proporciona el propio organismo humano. Los datos serán enviados a través de una señal de radio a la estación central de monitorización.
«La electricidad puede ser generada en cualquier lugar donde haya una diferencia de temperaturas», señala Spies. De ahí que el nuevo sistema sirva para otros sectores como el de sistemas de aire acondicionado o en la vigilancia de la temperatura en el transporte de alimentos refrigerados, entre otros. A los usuarios domésticos les evitará en vacaciones tener que hacer un hueco en la maleta a un sinfín de cargadores.
Lluvia de «estrellas de colores» para prevenir el impacto de cometas
FUENTE: abc.es
Mientras que medio mundo sigue estos días elevando la vista al cielo nocturno en busca de Perseidas, los astrónomos se disponen a enfrentarse a otra «lluvia de estrellas» mucho más rara y misteriosa. Su máximo está previsto para el 1 de septiembre y será una oportunidad única (de hecho, la segunda) para saber algo más de Kiess, un esquivo cometa que sólo pasa cerca del Sol una vez cada dos mil años. De paso, también esperan usar la información que consigan para desarrollar un novedoso sistema de alerta que nos ayude a prevenir la amenaza de un impacto letal contra uno de estos vagabundos del Sistema Solar.
La lluvia de meteoros de septiembre, llamada Alpha Aurigidis, sólo ha podido verse en tres ocasiones, en 1935, 1986 y 1994. El motivo es su origen poco habitual. La mayor parte de las lluvias de meteoritos son causadas por cometas con periodos orbitales cortos, bolas heladas que giran dentro o en las cercanías del Sistema Solar en órbitas que duran a lo sumo un par de cientos de años.
Estos cometas se desprenden de numerosas partículas cada vez que se aproximan al Sol. Partículas que forman una larga estela que marca con claridad la órbita del cometa. Cada año, cuando la Tierra pasa a través de estas colas, muchas de estas partículas entran en nuestra atmósfera, se queman y forman las populares luvias de estrellas.
Pero Kiess es diferente, ya que la última vez que pasó cerca del Sol fue en el año 83 de nuestra era. Y eso significa que, a diferencia de lo que sucede con otros cometas, su rastro es mucho más débil y difícil de detectar. Como dificultad añadida, la Tierra sólo se cruza con esta tenue estela en muy contadas ocasiones.
«Manguera» espacial
Los científicos creen que la trayectoria de las partículas de Kiess es controlada por la fuerte gravedad de dos de nuestros planetas gigantes, Júpiter y Saturno, que la hacen ondear de uno a otro lado, igual que un jardinero haría con su manguera al regar. Peter Jenniskens, del centro de investigación Ames, de la NASA, y Jérémie Vaubaillon, del Instituto Caltech, en California, creen que este año la «manguera» apuntará hacia la Tierra. Y no quieren dejar pasar la ocasión.
Varios equipos de astrónomos, tanto desde tierra como a bordo de aviones que volarán siempre en la zona en sombra de nuestro planeta, observarán con todo detalle la inusual lluvia el próximo 1 de septiembre, con la esperanza de localizar algún fragmento de la corteza del Kiess, un cometa que procede de la nube de Oort, en los bordes exteriores del Sistema Solar.
Pero Jenniskens y sus colegas quieren algo más. Usar la información que consigan para poner a punto un nuevo sistema que ayude a prevenir la posibilidad de que uno de estos grandes objetos haga impacto contra la Tierra. Con la tecnología actual, los astrónomos sólo pueden localizar cometas como el Kiess, con periodos orbitales largos, unos pocos años antes de que penetren en el corazón del Sistema Solar. Lo cual deja muy poco tiempo de reacción en caso de que alguno de ellos se dirija directamente hacia nuestro mundo.
Sin embargo, como es el caso, si el cometa ya ha visitado antes nuestro sistema, su rastro (las partículas que forman las lluvias de estrellas) puede ser usado para seguirle la pista y trazar su trayectoria orbital. Y eso permitiría poner a punto un sistema de alertas mucho más eficaz que el que se usa hoy. El tamaño y el número de las partículas que los científicos encuentren en Alpha Aurigidis, la lluvia de estrellas del 1 de septiembre, les ayudarán a comprender cómo se reparten a lo largo de la estela de Kiess y cómo evoluciona la órbita del misterioso cometa.
Para lograr su objetivo, Jenniskens ha pedido a los aficionados a la astronomía que estén pendientes y ayuden en la tarea. Una pista: las partículas del Kiess brillarán con un llamativo tono verde azulado.