Archivo diario: 10/08/2007

Investigadores de la UC3M estudian aplicaciones de la tecnología de infrarrojo para la lucha contra el fuego

FUENTE: solociencia.com

Un fuego es como un campo de batalla”, asegura Fernando López. Él no interviene directamente en la lucha, no forma parte del cuerpo de infantería que se enfrenta a las llamas. Se dedica más bien a analizar el arte de esta guerra, como un ‘Sun Tzu’ moderno que busca desentrañar las claves del fuego. Y para ello, utiliza las últimas tecnologías, en un afán por descubrir los factores que explican por qué algunos incendios avanzan a un ritmo desaforado y por qué otros se extinguen sin plantar apenas resistencia. Su centro de estrategia se encuentra en el Laboratorio de Teledetección y Sensores Infrarrojos (LIR) de la UC3M, desde donde coordina una serie de investigaciones que analizan las características de las llamas que arrasan cada verano miles de hectáreas de bosques españoles.

A la hora de estudiar un incendio forestal hay que tener en cuenta muchas variables, como el tipo de combustible (la vegetación), la orografía del terreno, la dirección del viento, que puede cambiar en cualquier momento, las condiciones meteorológicas o la época del año, entre otros factores. En este sentido, los investigadores del LIR tratan de mejorar el conocimiento sobre el comportamiento del fuego, para que luego se puedan utilizar y aplicar estos conocimientos en la lucha contra los incendios. “Para estudiar el fuego se utiliza instrumentación de infrarrojo, que resulta ideal para analizar los procesos de combustión, porque la mayor parte de la energía que despide un incendio se emite en el espectro del infrarrojo”, explica José Manuel Aranda, investigador del LIR y experto en instrumentación e imagen infrarroja.

Ver a través del humo. Eso es parte de lo que han conseguido estos científicos. Lo han logrado gracias al estudio del espectro infrarrojo, que permite ver las llamaradas que el humo oculta en el espectro visible, el que percibe el ojo humano. Con la tecnología infrarroja, en cambio, y seleccionando determinadas longitudes de onda, es posible atravesar las partículas de humo para descubrir la posición real del frente del fuego, su altura o la temperatura que despide y que limita el acercamiento de los equipos de bomberos, por ejemplo. Además, con el espectrorradiómetro se pueden observar las trazas de muchos gases distintos o averiguar el tipo de vegetación que se está quemando.

“Nosotros no trabajamos directamente en la extinción de incendios, pero sí es cierto que nuestras investigaciones pueden servir para ser aplicadas u desarrolladas por quienes se dedican a ello”, comenta Fernando López. Pero estas investigaciones no quedan sólo en los laboratorios, porque también llegan a las aulas de la UC3M. Allí Fernando López dirige el Primer Master de Ingeniería de Seguridad Frente al Fuego, en colaboración con la Asociación de Profesionales de Ingeniería de Protección contra Incendios, en el que se imparte formación superior universitaria en las diversas áreas relacionadas con el conocimiento científico del fuego, la combustión y la deflagración.

La privación crónica de sueño causa problemas a largo plazo

FUENTE: solociencia.com

Este estudio es el primero que muestra que la pérdida parcial repetida del sueño afecta negativamente la capacidad de un animal para compensar el sueño perdido. El cuerpo parece responder a la pérdida de sueño crónica de manera diferente a como lo hace cuando la pérdida de sueño es aguda.

Todos hemos experimentado en alguna ocasión una noche en la que hemos dormido mucho menos de lo que necesitábamos, ya sea por haber permanecido hasta muy tarde en alguna fiesta, por haber estado estudiando de manera intensiva para un examen a la mañana siguiente, o por cuidar de un hijo pequeño que se pone enfermo en plena noche. Nuestros cuerpos intentan compensar ese déficit de sueño haciendo que durmamos más tiempo y/o más profundamente la noche siguiente.

Se sabe que siguiendo a un período agudo de pérdida de sueño, el cuerpo responde de esta manera para mantener un equilibrio homeostático entre el sueño y la vigilia. Sin embargo, muy poco se sabe sobre las consecuencias en la salud de la pérdida parcial crónica de sueño, o sea de dormir un poco menos de lo necesario durante días, meses o incluso años.

Los resultados de este nuevo estudio revelan nuevos detalles sobre el alcance de lo que ya se ha convertido en un problema frecuente para las naciones industrializadas, con sociedades atrapadas en un estilo de vida muy ocupado, como por ejemplo la de Estados Unidos, país en el que sus ciudadanos duermen hoy casi una hora menos por noche que hace 40 años.

La investigación ha sido hecha por Youngsoo Kim, Aaron Laposky, Fred W. Turek y Bernard M. Bergmann.

En el estudio, los investigadores mantuvieron animales despiertos 20 horas por día, seguidas por una oportunidad para dormir que duraba cuatro horas, durante cinco días consecutivos. El equipo supervisó pautas de ondas cerebrales y actividad muscular para cuantificar exactamente el patrón sueño-vigilia que estaban experimentando.

Después del primer día de escasez de sueño, los animales la compensaron aumentando la intensidad, o profundidad, de su sueño, efecto indicativo de la respuesta homeostática. Sin embargo, en los días subsiguientes de pérdida de sueño, los animales ya no generaron esta respuesta compensatoria y no durmieron con mayor profundidad o por más tiempo que cuando se encontraban sin privación de sueño. Hacia el final del estudio, se les concedió un periodo de tres días completos para dormir tanto como desearan. Lo asombroso fue que virtualmente no recuperaron nada del sueño perdido durante el período de cinco días de privación de sueño.

Esta investigación confirma los resultados obtenidos por otros científicos en estudios experimentales recientes con seres humanos. La pérdida parcial crónica de sueño, de dos a tres horas por noche, demostró tener efectos perjudiciales sobre el cuerpo, llevando a un descenso de eficacia cognitiva, así como de las funciones cardiovasculares, inmunológicas y endocrinas. Para los afectados, esto puede no resultar aparente a simple vista. De hecho, es común que estas personas que duermen poco crean que han logrado “acostumbrarse” bien a ello y que no tengan sensación de somnolencia aún cuando su eficiencia en las tareas disminuye tal como se ha demostrado en tests.

China ‘seca’ las nubes

FUENTE: elpais.com

Pekín hará todo lo posible para que los Juegos Olímpicos del año que viene se desarrollen a la perfección. Las autoridades han decidido cuidar todos los detalles, incluso los que parece que se escapan de las manos del hombre.

China quiere tener cielos azules y evitar la lluvia, para lo que utilizará la diatomita, que fue probada el pasado 8 de agosto, cuando se celebró que sólo queda un año para el acontecimiento deportivo.La diatomita es un mineral con gran poder de absorción que puede eliminar parte del vapor de las nubes, consiguiendo así que no llueva.

Dentro de un año, en las ceremonias de apertura y clausura, podría llevarse a cabo la misma operación si las previsiones meteorológicas anunciaran lluvia, algo frecuente en el mes de agosto pequinés.

Liu Xiaolin, jefe de los técnicos que condujeron el ensayo, destacó que las técnicas de reducción de lluvia sólo funcionan en áreas reducidas y cuando las nubes no son demasiado espesas, por lo que el éxito de las técnicas no está asegurado.

Frente a la nueva diatomita, los chinos ya tienen amplia experiencia en el uso de yoduro de plata, también lanzado sobre las nubes, para aumentar la condensación de las nubes y generar lluvia, con el fin de despejar el cielo, limpiar el ambiente o aliviar sequías.

En estas técnicas, se usan aviones especiales, o cañones desde el suelo si las condiciones meteorológicas son demasiado adversas para volar.

Pekín asegura que ya puede provocar lluvia artificial en un tercio de su territorio, una técnica que según los grupos ecologistas no es peligrosa ni contaminante pero hace que las autoridades olviden afrontar los problemas medioambientales de China.

Un paleontólogo aficionado descubre en Suiza un gran ‘cementerio’ de dinosaurios herbívoros

FUENTE: elmundo.es

Un aficionado a la paleontología ha descubierto en la localidad suiza de Frick, junto a la frontera con Alemania, el que podría ser el mayor ‘cementerio’ de dinosaurios de Europa.

“Fue a ver un sitio para construir una casa y descubrió los huesos” de dos plateosaurios, explicó Monica Ruembeli, del museo de dinosaurios de Frick.

Los hallazgos demuestran que la zona, conocida por los descubrimientos de plateosaurios durante décadas, podría extenderse hasta 1,5 kilómetros, lo que la convertiría en “el mayor sitio” de estas características en todo el continente, según Martin Sander, paleontólogo de la Universidad de Bonn.

La localidad de Frick contiene los huesos de un animal por cada 100 metros cuadrados, por lo que en el área mencionada podría haber restos de más de un centenar de plateosaurios, añadió Sander.

Algunos científicos creen que los pacíficos herbívoros, que medían hasta 10 metros desde la cabeza hasta la cola, recorrían los deltas de los ríos en grandes manadas hace unos 210 millones de años, cuando la mayor parte de Suiza era un desierto similar al actual estuario del Nilo.

En Alemania hay dos grandes antiguos asentamientos de plateosaurios, aunque no se conoce con exactitud su tamaño porque uno está cubierto por la ciudad de Halberstadt y el otro, cerca de Trossingen, por un bosque.

Un nuevo modelo climático prevé más calor a partir de 2009

FUENTE: abc.es

La próxima década llegará cargada de un calor sofocante que hará subir los termómetros hasta temperaturas superiores a las registradas en 1998, conocido por ser el más caluroso que se recuerda a nivel global. Así lo vaticina un nuevo modelo de predicción climática que asegura que las altas temperaturas serán una constante al menos durante la mitad de la próxima década – a partir de 2009- , y que el ritmo actual de calentamiento frenará durante los próximos años para volver a dispararse de nuevo años más tarde.
Estos son algunos de los pronósticos que hace el Centro Hadley de Predicción e Investigación Climática de Exeter (Reino Unido), a través de su nuevo modelo de predicción del clima global, que arroja algunos interrogantes sobre los métodos utilizados hasta el momento por los expertos de la meteorología e introduce en escena nuevos factores a tener en cuenta para predecir el tiempo a corto y a largo plazo.
Según el nuevo modelo, dado a conocer hoy por la revista «Science», no basta con fijarse en la radiación solar, los aerosoles atmosféricos o los gases de efecto invernadero -todos ellos afectados por los cambios externos al sistema climático-. «Ya no más», dicen los científicos, poniendo el acento sobre los cambios naturales que se producen dentro del sistema climático, como el estado y las fluctuaciones de los océanos y la atmósfera.
Uno de los muchos ejemplos que citan los científicos es el fenómeno climático conocido como «El Niño», que se reproduce cíclicamente a causa de la fluctuación en la circulación de los océanos y las anomalías en el calor que albergan los océanos. «Ignora las condiciones del océano y arruinarás tus predicciones del calentamiento global para 2020», afirma el científico Richard A. Kerr.
Gases de efecto invernadero ¿Significa esto que habría que desechar los pronósticos sobre el calentamiento global que han sido realizados en base a las emisiones de gases con efecto invernadero? Según Doug Smith y sus colegas científicos, no se trata de excluir estas tesis pero denuncian que «hasta ahora los meteorólogos se preocupaban de los efectos que los gases con efecto invernadero sobre el clima ignorando lo que ocurre de forma natural».
Según el centro de predicción británico, estas variaciones naturales podrían provocar cambios a corto plazo muy diferentes a que que se espera que se produzcan durante el próximo siglo como consecencia de la actividad humana.
Muchos han sido los pronósticos, los estudios que en los último dos años han advertidos del calentamiento global como consecuencia de la emisión de gases con efecto invernadero.
En este sentido la UE ha sido líder a nivel mundial en tomar la iniciativa para poner freno a las emisiones de CO2 a través de su sistema de comercio de emisiones (ETS, en sus siglas en inglés), cuya primer fase está a punto de concluir sin que el balance de resutlados sea demasiado positivo, tal y como reconoció ayer a ABC laportavoz de Medio Ambiente, Barbara Helfferich.
De cara a la segunda etapa, que comenzará en 2008 y durará hasta el fin del Protocolo de Kyoto en 2012, el centro de estudios europeos Open Europe publicó ayer un informe en el que se habla de nuevo fracaso, entre otras cuestiones, por la ausencia en el sistema de instalaciones y sistema s industriales que tiene una gran responsabilidad en la emisión de estos gases.

Éxito español en el Océano Ártico

FUENTE: abc.es

Cansados, pero enormemente satisfechos, partimos de las Islas Svalbard, donde desembarcamos del Hespérides una vez concluida la campaña ATOS, para emprender el regreso a casa, desde donde escribo este epílogo. Atrás quedan 30 días intensos y emocionantes en los que navegamos al Norte en busca de los hielos permanentes del Ártico para evaluar el impacto de su fusión debida al calentamiento climático. Con este empeño partimos 92 personas (57 miembros de la dotación del Hespérides, entre éstos 7 mujeres, de la Armada Española, y 35 científicos del CSIC, incluyendo 13 mujeres). En este tiempo hemos navegado más de 7.000 kilómetros, realizado más de 400 maniobras de toma de muestras con equipos oceanográficos, desembarcado 15 veces para tomar muestras de hielo Ártico, realizado más de 60 muestreos a bordo de embarcaciones neumáticas, registrado más de 2 millones de datos instrumentales, realizado más de 11.000 análisis a bordo, y tomado más de 4.000 muestras que serán analizadas en tierra, no sólo en los laboratorios del CSIC, sino también en los de laboratorios de otros organismos y universidades españolas y extranjeras, como EE.UU., Noruega y Francia.
Estimamos que el número de investigadores y técnicos que participarán en el análisis de estas muestras duplicarán a los participantes en la expedición. Una vez concluido el trabajo analítico queda interpretar los resultados, analizarlos formalmente y finalmente publicar los resultados en revistas internacionales especializadas, que pasarán así a formar parte del acervo común de conocimiento que constituye el conocimiento científico. Estimamos que este proceso se habrá completado hacia el año 2012, es decir, cinco años tras la ejecución de la expedición, que es el eje central de todo el proceso, pero que representa la punta del iceberg del volumen de trabajo del proyecto.
Ha sido ésta la primera expedición científica española al Ártico y ha tenido lugar en la confluencia de dos acontecimientos señalados, el Año Polar Internacional y el Año de la Ciencia en España. Había habido participación española en campañas oceanográficas en el Ártico anteriormente, pero todas ellas con logística extranjera (Canadá y Noruega).
Los preparativos fueron complejos debido al carácter pionero de la campaña, la primera a bordo del Hespérides en el Ártico, a las innovaciones que se planteaba (por primera vez desembarco en hielos para toma de muestras), y a las dificultades logísticas, como las derivadas de la dificultad de comunicaciones y de navegación entre hielos.
Creciente deshielo
A pesar del trabajo que queda por hacer, hemos aprendido ya muchas cosas: (1) El creciente deshielo del Ártico está potenciando el papel del océano como sumidero de CO2 atmosférico; (2) el deshielo estival del Ártico ocurre a una velocidad pasmosa (18-20 Km diarios), erosionando la placa de hielo antes permanente, y desencadena procesos que actúan como un efecto dominó impactando fuertemente sobre el ecosistema; (3) la fusión de hielo formado en las últimas décadas, con una mayor carga de contaminantes, suprime la producción primaria en el Ártico, pero potencia la actividad bacteriana, y (4) el aumento de la temperatura en el océano posiblemente potenciará más la actividad de los consumidores, que liberan CO2 a la atmósfera, que la de los productores primarios, que lo retiran de ella.
Tomar, con mis compañeros, y ya amigos, las primeras muestras de hielo Ártico y admirar el paisaje que los muchos hielos conforman, con formas caprichosas -como si el océano fuese una gran instalación modernista-, ha supuesto una nueva culminación de la inquietud que me llevó, hace ya más de 20 años, a dedicar mis esfuerzos a la ciencia. Mi impulso adolescente de buscar en la investigación científica mi ámbito laboral no procuraba fines particularmente altruistas, he de confesar, sino la búsqueda, inquieta, de aventura. Aventura en su doble vertiente; la aventura que puede suponer navegar en muchos océanos -creo que en todos, con la entrada en el Océano Polar Ártico-, hacer investigación polar, participar en la primera expedición científica española en el Ártico; y la aventura intelectual, más sutil, más interior pero igualmente estimulante, de descubrir, de entender alguna cuestión, por modesta que sea, con una luz nueva, y llegar, en esa capacidad de comprensión, más allá de donde nadie haya llegado previamente.
Me sorprende pues leer que las vocaciones científicas en el mundo, y en nuestro país en particular, son escasas o deficitarias. No se comprende que haya tantos jóvenes que permanezcan ajenos a la aventura intelectual e incluso física y humana, como en este caso, que la investigación científica nos ofrece. Quizás yo sí lo entiendo: la sociedad española vive relativamente ajena a la investigación científica y a nosotros, los científicos.
Involucrar a los jóvenes
Este cuaderno de bitácora y otras colaboraciones con los medios de comunicación que hemos conseguido establecer, son el modesto resultado de nuestra inquietud por comunicar las oportunidades de aventura en la investigación científica para así estimular a nuestros jóvenes.
Este cuaderno de bitácora deja constancia de un sueño cumplido. Este sueño, la esencia de las razones por las que decidí dedicar mi vida profesional a la ciencia, es vivir aventuras, intelectuales y físicas, como la que estoy viviendo hoy con mis compañeros civiles y militares, sirviendo, a la vez, a construir un sustrato de conocimiento que afiance el bienestar de nuestra sociedad, presente y futura.
No puedo despedirme de los lectores de este cuaderno de bitácora sin agradecer a cada uno de los 92 componentes de la expedición ATOS, civiles y militares, particularmente al comandante del Hespérides, capitán de fragata Pedro Luis de La Puente, su profesionalidad y dedicación, claves del éxito de la expedición y el excelente ambiente a bordo. Deseo enviar un saludo cariñoso a los amigos que, además de los que me acompañan de expediciones anteriores, he vuelto a encontrar a bordo del Hespérides tras años dedicados a recorrer otros caminos. Si no hubiese aventura, si la investigación fuese aburrida, que nunca lo es, sería aún así igualmente estimulante solamente por reencontrar viejos amigos y volver a navegar con ellos.