Archivo diario: 02/08/2007

Un electroimán puede controlar el color de un líquido

FUENTE: fys.es

Nanotecnólogos de la Universidad de California en Riverside han tenido éxito controlando el color de partículas muy pequeñas de óxido de hierro suspendidas en agua, aplicando simplemente un campo magnético externo a la solución. El descubrimiento ofrece la posibilidad de mejorar de manera notable la calidad y el tamaño de las pantallas electrónicas y facilitar la fabricación de productos como un papel electrónico que pueda borrarse y reescribirse, y una tinta que pueda cambiar de color al aplicarle un campo electromagnético.

En sus experimentos, los investigadores comprobaron que cambiando la intensidad del campo magnético aplicado, lograban cambiar el color de la solución de óxido de hierro de modo similar al ajuste del color de una imagen en una pantalla de televisor.

Cuando la intensidad del campo magnético cambia, altera la disposición de las partículas esféricas de óxido de hierro en la solución, modificando cómo la luz que cae sobre esta última pasa a través de las partículas o es desviada por ésta.

«La clave es diseñar la estructura de las nanopartículas de óxido de hierro a través de la síntesis química, para que estas nanopartículas se autoensamblen en cristales coloidales ordenados tridimensionalmente dentro de un campo magnético», explica Yadong Yin, profesor de química que dirigió la investigación.

Un coloide es una sustancia compuesta por pequeñas partículas distribuidas uniformemente dentro de otra sustancia. La leche, la pintura y la sangre son ejemplos de coloides.

Al reflejar la luz, estos cristales, también denominados cristales fotónicos, muestran brillantes colores. Ésta es la primera vez que se da a conocer en un estudio científico un cristal fotónico que es totalmente ajustable en la franja visible del espectro electromagnético, desde la luz violeta hasta la roja.

Un cristal fotónico controla el flujo de luz (los fotones) y funciona como un semiconductor para la luz. El espaciamiento entre las nanopartículas determina la longitud de onda de la luz que refleja un cristal fotónico.

Los materiales fotónicos como los usados por Yin y su equipo podrían ser útiles en la fabricación de nuevos sistemas microelectromecánicos ópticos y pantallas de color reflectantes. También tienen aplicaciones en las telecomunicaciones (en fibras ópticas), sensores y láseres.

La nueva tecnología puede usarse para hacer un display a color de bajo costo, formado por millones de pequeños píxeles, usando los cristales fotónicos. El factor clave es que empleando un campo magnético, puede asignarse un color diferente para cada píxel. Una gran ventaja es que simplemente se necesita un solo material, como por ejemplo el óxido de hierro, para los cristales fotónicos de todos los píxeles. Es más, no se necesita generar luz en cada píxel. Se usaría la luz reflejada para crear las imágenes.

Luz verde a los parques eólicos marinos

FUENTE: elpais.com

España dispone de 4.872 kilómetros de costa marina, donde el viento sopla con más regularidad y constancia que sobre tierra, pero no todo el litoral es apto para instalar parques eólicos marinos. La mayor parte de la costa es abrupta y los molinos necesitan una plataforma marina de poca profundidad para ser económicamente rentables. De todos estos detalles se ocupa un real decreto de Presidencia de Gobierno publicado ayer en el Boletín Oficial del Estado, donde se regula por primera vez en España los procedimientos para promover un parque eólico marino y las condiciones que deben reunir.

Todas las solicitudes formuladas hasta ahora tendrán que volverse a presentar de nuevo. Pero antes -para enero de 2008-, los ministerios de Industria, Medio Ambiente y Agricultura tendrán que tener listo un estudio estratégico ambiental del litoral español donde se fijen las zonas del dominio público marítimo-terrestre que reúnan condiciones para albergar parques eólicos marinos. En dicho estudio figurará una clasificación de zonas aptas y zonas de exclusión para dichos usos.

A partir del 1 de enero del año próximo, los promotores de parques eólicos podrán tramitar una “solicitud de reserva de zona marítima”, similar a la que se pide para una explotación minera en tierra. Y sobre ese espacio, deberán recopilar informes que definan sus impactos sobre múltiples aspectos: actividad pesquera, flora y fauna, aves, navegación marítima y aérea, turismo, paisaje, patrimonio histórico y arqueológico, geomorfología, comunidades biológicas del fondo marino, playas, dinámica del litoral y estabilidad de las costas adyacentes, espacios marinos protegidos, defensa y seguridad, cables y tuberías submarinas y “cualquier otro que se considere de interés”.

Con estos informes, el promotor elevará la solicitud del parque eólico marino a un comité de valoración, integrado por 12 subdirectores generales de cinco ministerios y un representante de la comunidad autónoma que linde con el área eólica marina.

Uno de los promotores que tiene más avanzado este camino es Acciona Energía. Hace ya más de cuatro años que inició los estudios para la instalación de un parque marino situado a más de 10 kilómetros de la costa gaditana, entre las poblaciones de Conil y Barbate. El parque propuesto apenas sería perceptible a la vista desde la playa, según las simulaciones, a pesar de que contaría con 273 molinos de viento, de 3,6 megavatios. Con esta potencia, similar a la de una central nuclear, podría satisfacer la demanda de electricidad de 700.000 hogares.

Acciona ya solicitó autorización para este parque pero no se pudo tramitar por la ausencia de un marco jurídico apropiado. La compañía volverá a solicitar autorización porque tiene interés en desarrollar el parque, según un portavoz. Otros promotores de parques marinos anunciados para las zonas del litoral de Vinaroz (Castellón), delta del Ebro y golfo de Cádiz tendrán que hacer lo mismo.

Como en cualquier otra concesión, los promotores competirán por los espacios marítimos aptos para instalar un parque eólico marino y el que resulte agraciado deberá presentar un aval del 1% sobre el presupuesto total de la instalación.

Esta misma concurrencia se aplicará a la retribución de la energía producida mediante subastas a la baja, que en el caso de la eólica marina tiene un tope máximo de retribución (164 euros por cada megavatio hora producido) que dobla a la de origen terrestre.

El modelo regulatorio ha sido bien recibido, tanto por el sector eólico como por los ecologistas. Teo Oberhuber, coordinador de Ecologistas en Acción, cree que supone un “paso positivo, si sirve para agilizar los estudios de planificación sobre las áreas técnica y ambientalmente potenciales para albergar parques marinos”. El colectivo que representa es partidario de la energía eólica como fuente alternativa limpia, siempre que cumpla los condicionantes ambientales. Pero alerta de los precedentes especulativos que se producen entre quienes se aseguran un emplazamiento para un parque y luego lo revenden.

Desde la Asociación Empresarial Eólica, su director técnico Alberto Ceña, valora la aprobación del decreto porque servirá para identificar las zonas marinas aptas. Pero reclama que es casi igual de necesario planificar al tendido de una red eléctrica con nudos de evacuación para la energía producida. “Si no se hace, no se cerrará el círculo de una buena planificación y seguiremos hablando de parques eólicos virtuales”.

Con estos condicionantes, pocos se aventuran a estimar el potencial de la energía eólica marina. Un informe optimista de Greenpeace calcula en 16.000 megavatios el potencial eólico marítimo de España. Otro estudio de la consultora Douglas-Westwood para la red de parques marinos (conocidos como off shore), apenas menciona a España, frente al potencial del Reino Unido, Alemania y Holanda. La consultora BTM estima 200 megavatios para el año 2010, por debajo de los valores atribuidos a los países anteriores. El Reino Unido es el más adelantado en esta modalidad. El año pasado acumuló 877 megavatios de potencia instalada y encabezará la lista europea para 2011. En el estuario del Támesis se acaba de aprobar un parque eólico marino -el London Array- de 1.000 megavatios.

Por si acaso, las grandes multinacionales de la energía como E. ON, EDF, Centrica, Shell, Nuon o Watenfall ya han comenzado a reservar espacios en el Reino Unido, Alemania, Noruega o Dinamarca para tomar posiciones. Pero todavía quedan asuntos por resolver. El comité ejecutivo de la Asociación Europea de la Energía Eeólica Marina ha iniciado la discusión de propuestas sobre mecanismos de financiación, infraestructuras de red, cadenas de suministros, tecnología, costes, e impactos ambientales, entre otros problemas aun por resolver.

Un batiscafo ruso alcanza el fondo marino del Polo Norte en una inmersión sin precedente

FUENTE: elmundo.es

El batiscafo ruso Mir-1 con tres ocupantes a bordo se posó en el fondo marino del Océano Glacial Ártico, debajo del Polo Norte, a 4.261 metros, una inmersión sin precedente, según ha informado la agencia oficial rusa Itar-Tass.

El batiscafo Mir-1 al mando del piloto Anatoli Sagalevich tocó fondo a las 12.08 hora de Moscú (08.08 GMT), tras casi tres horas de inmersión en el punto de coordenadas 90 grados latitud norte. En el batiscafo viaja Artur Chilingarov, vicepresidente de la Duma o Cámara Baja del Parlamento ruso y reconocido especialista en expediciones árticas y antárticas y el diputado Vladímir Gruzdev.

“Nos posamos suavemente. El suelo es de color amarillento y no se ven habitantes de las profundidades marinas”, dijo Chilingárov, citado por Itar-Tass.

El descenso ha comenzado a las 9:30, hora de Moscú (05.30 hora española), con hora y media de retraso, debido a una revisión adicional de los sistemas de navegación de los sumergibles, según ha transmitido el enviado especial de esa cadena desde el buque laboratorio ‘Académico Fiódorov’, nodriza de los batiscafos.

Un millonario a bordo
Su gemelo, el Mir-2 lo pilota el ruso Yevguenni Cherniáyev, quien viaja acompañado del científico australiano Michael Mcdowell y del millonario sueco Friedrick Pausen, que pagó 3 millones de dólares por participar en la aventura.

Además de realizar investigaciones científicas, la expedición al fondo del mar en la latitud 90 norte buscará pruebas geológicas para demostrar que el lecho marino de una vasta zona del Polo Norte pertenece a Rusia.

Los científicos pretenden demostrar que la cordillera submarina Lomonósov, que se eleva 3.700 metros desde el fondo oceánico y va más allá del Polo Norte, es continuación de la plataforma continental de Siberia.

La zona sobre la que reclama derechos tiene una superficie de 1,2 millones de kilómetros cuadrados, en los que se cree que se encuentra una cuarta parte de las reservas mundiales de hidrocarburos.

Una técnica pionera cura a un hombre en semiinconsciencia durante seis años

FUENTE: nortecastilla.es

Un paciente de 38 años, aquejado de un grave traumatismo craneal que se mantenía desde hace seis años en un ‘mínimo estado de conciencia’, volvió a ser capaz de hablar y comer gracias a estimulaciones eléctricas del cerebro, según un estudio publicado ayer. Si el método puede ser reproducido en otros pacientes, «este éxito abriría una nueva era para el tratamiento de pacientes en estado de conciencia mínima», recalcó en un comunicado el doctor Josef Fins (Weil Cornell Medical College, Nueva York), uno de los coautores del estudio publicado en la revista ‘Nature’.

Un paciente en estado de conciencia mínima -no confundir con el coma o un estado vegetativo persistente- puede mostrar signos ocasionales de que está despierto o de un «comportamiento organizado», pero subsiste, no obstante, «un profundo déficit de conciencia», precisan los expertos en la revista científica.

Antes del recurso a la estimulación cerebral profunda, las capacidades de comunicación del paciente se limitaban a «ligeros movimientos del ojo o de un dedo, y ahora emplea regularmente palabras, gestos y responde rápidamente a las preguntas», precisó el doctor Joseph Giacino, del JFK (Johnson Rehabilitation Institute), desde Edison, en Estados Unidos. Este paciente, cuya familia desea preservar el anonimato, es también capaz de «mascar, de tragar alimentos y ya no necesita una alimentación artificial», añade el doctor Giacino. El paciente se encontraba en este estado tras sufrir graves daños cerebrales después de una agresión.

Ya utilizada en la enfermedad de Parkinson, la estimulación cerebral profunda consiste en implantar electrodos en una zona precisa del cerebro conectándolos con baterías colocadas en el pecho, como se hace para un estimulador cardiaco. En este caso, la implantación de los electrodos, realizada seis años y medio después del traumatismo cerebral, buscaba estimular mediante impulsiones eléctricas una zona del cerebro (el tálamo) que jugaría un papel clave para ajustar la actividad del cerebro.

La madre del paciente rememoró cómo tanto su hijo como el resto de la familia tenían pocas esperanzas de que se recuperara y saliera del estado de aislamiento en que se encontraba. «Mi hijo ahora puede beber, ver una película sin quedarse dormido, beber de una taza, expresar dolor, llorar y, lo más importante, puede decir ‘papá’ y ‘mamá’ y puede decir ‘te quiero mamá’», explicó ayer la mujer entre sollozos.

«Nuestra teoría era que los impulsos eléctricos sobre esa zona contribuirían a amplificar el débil nivel de actividad existente», precisa el doctor Giacino. La mejoría en las capacidades del paciente para alimentarse y comunicarse «estaba fuertemente ligada» a los «periodos de estimulación cerebral», según el doctor Nicholas Schiff, principal autor del estudio. Lo logrado parecía mantenerse durante las fases de interrupción del estímulo, pero los investigadores no saben si el estado del enfermo va a mejorar.

El estudio se aplicará a otros 12 pacientes que sufren el mismo mal. En el mundo hay entre 100.000 y 300.000 personas con este mal. Para que las estimulaciones tengan éxito es necesario que «subsistan importantes zonas del córtex cerebral en buen estado», recalcan los expertos.

Nueva teoría sobre un misterio lunar

FUENTE: solociencia.com

Los Fenómenos Lunares Transitorios (TLPs por sus siglas en inglés), caracterizados, según los datos conocidos, por cambios de brillo, color y nitidez en puntos de la superficie lunar, han sido observados por miles de astrónomos a lo largo de cuatro siglos, e incluso fotografiados en épocas recientes. Pero las explicaciones de por qué ocurren, e incluso su realidad como verdaderos fenómenos lunares, se han debatido acaloradamente. Los TLPs generalmente cubren un espacio de unos pocos kilómetros y sólo persisten durante algunos minutos.

Crotts ha descubierto una fuerte relación estadística entre los TLPs y los eventos de liberación de gas en la superficie lunar. Esos escapes gaseosos se producen cuando los gases atrapados bajo la superficie de una luna o planeta se liberan y, aunque sólo brevemente, se convierten en parte de la atmósfera del objeto. Un componente importante de estas emisiones gaseosas es el radón.

Durante muchos años, las causas de los TLPs han sido atribuidas a toda clase de efectos: la turbulencia en la atmósfera de la Tierra, ilusiones ópticas, dispersión irregular atmosférica de la luz como en un prisma, e incluso trastornos psicológicos del observador como la histeria o sugestiones mentales, pero los TLPs se correlacionan de manera clara con los escapes de gas radón en la Luna. Ningún efecto dentro de los límites de la Tierra puede falsificar eso.

Para llegar a su teoría, Crotts correlacionó los TLPs con los escapes conocidos de gas en la superficie lunar, tal como han sido vistos por varias naves espaciales, particularmente la misión del Apolo 15 de la NASA en 1971 y la sonda Lunar Prospector en 1998. Lo que Crotts ha descubierto es una similitud notable en los patrones de ubicaciones de los eventos de fuga de gas detectados por las astronaves sobre la cara de la Luna visible desde la Tierra, y los puntos en los que los testimonios señalaban la aparición de un TLP.

El patrón de concordancia se fortaleció aún más después de que Crotts realizó un filtraje estadístico en la lista de muestras para librarla de informes falsos, así como de eventos demasiado aislados para ser aceptados como verdaderas fuentes de escapes de gas.

Esta investigación podría llevar a la obtención de imágenes ópticas de la superficie lunar que pudiesen servir para supervisar cómo, cuándo y dónde se producen los escapes de gas en la Luna. Si bien se desconoce la composición exacta de ese gas, mediciones indirectas anteriores indican que podría contener sustancias aprovechables para las futuras expediciones a la Luna, sobre todo agua.

Un cambio en los patrones climáticos condujo a la expansión de las praderas durante el mioceno

FUENTE: solociencia.com

El grupo de geólogos, incluyendo a Yongsong Huang, Steven Clemens, Warren Prell, y Yi Wang, con la colaboración adicional de Weiguo Liu, cortaron, seccionaron, ordenaron, extrajeron y analizaron los componentes de un núcleo de sedimentos del Mar de Omán, albergando 11 millones de años de historia, para encontrar la causa de este cambio.

Una de las posibles causas que se han barajado es que se produjo una gran caída en la concentración de dióxido de carbono atmosférico, lo que, de ser cierto, ofrecería esperanzas de que el sistema climático de la Tierra pueda tener en sí mismo una manera de eliminar los excesos de dióxido de carbono y vencer al calentamiento global. Por desgracia, sin embargo, la investigación de Huang sugiere que los cambios en los regímenes de lluvia son una explicación más probable.

Los investigadores seleccionaron este núcleo de sedimentos por proceder de una elevación del terreno en una zona del fondo marino conocida por recibir una lluvia constante de polvo arrastrado desde la península Arábiga y del Himalaya. A diferencia de las muestras de suelo o de los sedimentos influenciados por depósitos fluviales, el núcleo analizado ofrece un único registro continuo que puede ser fechado a través de diferentes métodos de corroboración.

El núcleo reveló un registro de cambios en la abundancia de plantas relacionados con la disponibilidad de agua. Estudiando los compuestos cerosos de las hojas que sólo se encuentran en las plantas terrestres, Huang y sus colegas compararon la manera en que ciertos isótopos de carbono e hidrógeno cambiaron a través del tiempo. Los investigadores se valieron de las proporciones de isótopos de carbono para rastrear la proporción de hierba, desde cerca de un 25 por ciento hace 10 millones de años, pasando luego por un declive hasta un 15 por ciento, y luego un nuevo ascenso hasta un 65 por ciento hace 5,5 millones de años, un patrón similar a lo que otros investigadores han observado, pero esta vez con un nivel de detalle mucho mayor y a una escala más grande. La elevación más aguda se produjo hace entre 7,9 y 5,5 millones de años.