Archivo diario: 30/07/2007

Un estudio del CSIC aporta nuevos datos sobre las propiedades anticancerígenas de frutas y verduras

FUENTE: csic.es

Los trabajos de un grupo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han aportado nuevos datos sobre la potencialidad para luchar contra el cáncer de un componente habitual en frutas, verduras y bebidas derivadas de plantas, como el té. En concreto, se
trata de la quercetina, uno de los flavonoides más presentes en la dieta.
El estudio ha sido dirigido por la investigadora del CSIC Sonia Ramos, del Instituto del Frío (CSIC), en Madrid. Ramos explica que esta investigación se suma a otros múltiples estudios internacionales que apuntan que el consumo regular de alimentos ricos en estos componentes podría ayudar a reducir el riesgo de padecer un cáncer.
Los trabajos de investigación, recogidos en la revista Journal of Nutrition, han mostrado in vitro que la quercetina es capaz de inducir la muerte celular programada o apoptosis en una línea celular del cáncer de hígado (HepG2). La investigadora del CSIC contextualiza la relevancia de este hallazgo: “La inducción de la apoptosis constituye una importante diana dentro de las
estrategias terapéuticas contra el cáncer. La muerte celular programada está desregulada en las células cancerígenas que, en vez de morir, proliferan de manera descontrolada”.
Los investigadores estudiaron el efecto de la quercetina sobre proteínas clave de la ruta apoptótica en células de hepatoma humano. Las células cancerígenas fueron tratadas durante 18 horas con este flavonoide. Ramos resume los resultados: “La incubación con quercetina propició que se activara en la célula la apoptosis mediante la permeabilización de la
membrana mitocondrial y la liberación de proteínas capaces de activar a las caspasas, proteasas responsables últimas de la muerte celular”. Asimismo, indica la investigadora del CSIC, se observó que la quercetina promovía la apoptosis a través de la activación de genes pro-apoptóticos de la familia bcl-2 y la inhibición temprana de rutas de señalización de
supervivencia en las células HepG2.
FRUTAS Y VERDURAS CONTRA EL CÁNCER
Ramos también es autora de un trabajo de revisión, aparecido en Journal of Nutricional Biochemistry, que glosa las aportaciones que han realizado numerosos estudios epidemiológicos y de intervención, tanto en humanos como en animales, en el campo de los flavonoides.
Este trabajo de compendio sugiere que el consumo regular de frutas, verduras y té, alimentos ricos en flavonoides, podría contribuir a la reducción del riesgo de padecer cáncer.
Ramos destaca asimismo en el artículo de revisión que diversos autores han descrito la capacidad de distintos flavonoides de activar la apoptosis selectivamente en las células cancerígenas, a través de la modulación de proteínas claves relacionadas con este proceso.
Sin embargo, la misma investigadora puntualiza que aún es preciso desarrollar múltiples investigaciones para asegurar el potencial efecto anticancerígeno de estos componentes.

Un campus de Silicon Valley se pasa a la energía solar sin poner dinero

FUENTE: tendencias21.net

La profesora Michelle O’Shea, del Instituto Leland de San José, en California, ha conseguido poner en marcha un proyecto de ahorro de energía en los centros de enseñanza primaria y secundaria del así llamado San Jose Unified School District de Silicon Valley, que ahorrará al campus 25 millones de dólares en los próximos 25 años gracias a la instalación de paneles solares en los 39 centros educativos del recinto.

El proyecto está concebido para generar cinco megavatios de energía solar y convertir al campus San Jose Unified School en el más importante de los complejos de enseñanza primaria y secundaria del país, mediante un acuerdo alcanzado entre las autoridades del campus, la petrolera Chevron y el Bank of America.

El así llamado San Jose Unified School District es uno de los distritos escolares más grandes en el Estado de California, con más de 32.500 estudiantes, desde la primera infancia hasta el bachillerato, situado en Silicon Valley. Tiene 27 escuelas primarias, seis de grado medio y seis institutos, y ha sido galardonado en varias ocasiones. El Distrito Escolar Unificado de San José (SJUSD) es uno de los distritos escolares de la ciudad de San José y ha sido galardonado en varias ocasiones.

Chevron Corporation es una empresa estadounidense constituida en 1911 en California, tras la disolución del trust Standard Oil, bajo el nombre de Standard Oil of California. A comienzos de 1984 adquirió la propiedad de la Gulf Oil Corporation y cambió su nombre por el de Chevron.

Bank of America es una de las mayores instituciones financieras del mundo y la primera institución crediticia de las pymes en Estados Unidos. Tiene clientes en 175 países y mantiene relaciones financieras con el 98 por ciento de las empresas norteamericanas clasificadas entre las 500 más importantes del mundo según la revista Fortune, así como con el 80 por ciento de las empresas del mundo que forman parte del Fortune Global 500.

Inversión sin costos

El consorcio constituido por ambas empresas y las autoridades del campus de San Jose permitirá que las instalaciones de los paneles solares no generen costo alguno para el complejo académico, factor determinante porque la mayoría de los proyectos de energías alternativas no pueden iniciarse por falta de financiación.

Tal como explica al respecto el diario local San Jose Mercury News, los centros escolares de Estados Unidos buscan con creciente interés la explotación de la energía solar, con la finalidad de reducir la factura de la luz y de protegerse contra las escaladas de precios de la energía convencional. El despliegue de paneles solares permite además dedicar más recursos a las actividades académicas.

La primera fase del proyecto se desarrollará en cuatro escuelas del campus de San Jose, cuyos paneles estarán completamente instalados y en funcionamiento a princios de 2008, generando dos megavatios. La empresa Chevron se encargará de instalar y mantener los paneles solares, así como de implantar medidas de ahorro de energía con sofisticados termostatos para regular eficientemente la temperatura, así como con lámparas fluorescentes de nueva generación y bajo consumo.

El Bank of America financiará el proyecto, que tiene un costo estimado de 18.1 millones de dólares para las cuatro primeras instalaciones. El banco se encargará asimismo de vender la energía de los paneles solares a las diferentes escuelas e institutos del campus, que a lo largo de los 25 años de vida garantizada de los paneles, pagarán 14.3 millones de dólares por la energía generada en sus escuelas.

Ahorro y ventajas fiscales

De esta forma, el campus de San José se ahorrará un millón de dólares anuales en gasto energético. Además, si las autoridades del campus hubieran acometido este despliegue de paneles solares, habrían gastado 30 millones de dólares, intereses incluidos, para su instalación.

El consorcio se beneficiará de intereses baratos y exenciones fiscales por valor de 4.2 millones de dólares, al mismo tiempo que Chevron facturará 17.5 millones de dólares por la construcción y mantenimiento de los paneles solares y sistemas adicionales en las cuatro primeras escuelas.

Chevron está diseñando asimismo sistemas de paneles solares para otras siete escuelas del campus San Jose que dispondrán de esta fuente de energía a finales de 2008, esperándose que estas nuevas instalaciones generen 3 megawatios.

El campus San Jose Unified schools hace tiempo que venía buscando soluciones para la promoción de las energías alternativas, pero no había podido acometer la transición energética debido a los elevados costos.

Iniciativa de una profesora

La idea original de esta fórmula para conseguir la transición energética de un distrito escolar de estas dimensiones es de una profesora de ciencias de la Leland High School, integradada en el campus San Jose, Michelle O’Shea, quien lleva tiempo reflexionando y experimentando sobre cómo conseguir que el campus pueda iluminarse sin dañar el medio ambiente y ahorrando electricidad y dinero.

Su primera iniciativa, acometida hace dos años, consistió en un agresivo programa para reciclar botellas y envases, así como en vigilar atentamente los consumos a través del control de la iluminación, de los termostatos y las puertas para mantener la temperatura ambiente.

A continuación pensó en cómo conseguir la transición a la energía solar y la fórmula que ha ideado y negociado ha funcionado, sirviendo posiblemente de modelo a otras regiones de Estados Unidos y de otros países.

Las ventajas adicionales del sistema para el campus San Jose han sido resumidas en un comunicado de Chevron. Además del citado ahorro de 25 millones de dólares en gasto energético a lo largo de la vida de los paneles solares (25 años), el campus adquiere con este sistema estabilidad en el presupuesto energético, consigue la transición energética sin inversión alguna, reduce un 25% su demanda energética y, lo más importante, impide la emisión de 37.500 toneladas de emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera, equivalentes a una plantación arbórea de más de 160 hectáreas, que es el volumen de contaminación estimado para el campus si no hubiera acometido la transición energética.

Crean superficies adhesivas controlables

FUENTE: fys.es

Investigadores cuya labor ha sido financiada con fondos comunitarios han creado dos superficies que pueden adherirse y separarse según se desee. Aunque son muchos los ejemplos de sistemas adhesivos alternos que se hallan en la naturaleza (p.ej. las lagartijas y los insectos se valen de ellos para trepar por paredes), recrearlos artificialmente es bastante complicado.

Los científicos, de Alemania y Reino Unido, explican en un artículo publicado en la revista Angewandte Chemie que han creado un sistema en el que la adhesividad puede regularse cambiando el pH (la acidez) de la solución que rodea al objeto en cuestión.

Una de las superficies se compone de un gel poliácido, un polímero tridimensional que contiene muchos grupos ácidos y que está empapado en un líquido, formando una masa sólida y gelatinosa. La segunda superficie es un chip de silicio que contiene una polibase. Ésta tiene cadenas de polímeros que se extienden desde el soporte de manera similar a un cepillo. A diferencia del gel ácido, este «cepillo polimérico» tiene muchos grupos básicos.

En agua o ácidos débiles, los grupos ácidos del gel tienen carga positiva, mientras que los grupos básicos del cepillo tienen carga negativa, lo que provoca que las dos superficies se atraigan entre sí y se peguen. La fuerza de adhesión se intensifica por las uniones de hidrógeno que se forman entre ambas superficies.

Sin embargo, si la solución se hace más ácida (con un valor de pH de alrededor de 1), se rompen las uniones de hidrógeno y los grupos básicos pierden su carga. Como consecuencia, las superficies se despegan y pueden separarse con cuidado sin sufrir desperfectos.

Esta separación es reversible: si se aumenta el pH, con lo que la solución es menos ácida, el gel y el cepillo vuelven a pegarse. Este ciclo puede repetirse muchas veces.

«Cambiando el valor del pH del entorno, podemos controlar in situ si el gel se adhiere a la capa injertada o si se disocia», escriben los investigadores. «Este control de la adhesividad puede tener aplicaciones en accionadores, microfluídica, administración de fármacos, productos de cuidado personal e incluso en la comprensión de materiales biológicos.»

La financiación comunitaria de este trabajo provino de la red de formación Marie Curie PolyFilm.

Capturan en vídeo el movimiento de un solo electrón

FUENTE: fys.es

Dos físicos de la Universidad Brown han presentado filmaciones de electrones separados que se mueven a través de helio líquido. Las imágenes muestran puntos de luz esparcidos por la pantalla, algunos moviéndose en línea recta, otros con trayectorias serpenteantes. «Quedamos sorprendidos cuando vimos por primera vez un electrón moviéndose por la pantalla», recuerda Humphrey Maris, profesor de física en la Universidad Brown.

Para hacer posible este logro, Maris y Wei Guo aprovecharon las burbujas que se forman alrededor de los electrones en el helio líquido superfrío. Empleando ondas de sonido para expandir las burbujas y una luz estroboscópica coordinada para iluminarlas, Guo pudo captar sus movimientos con una videocámara casera.

Un electrón libre repele los átomos que lo rodean, creando un espacio pequeño, o burbuja, alrededor de sí mismo. En los líquidos convencionales, la burbuja se encoge reduciéndose a nada, debido a que la tensión superficial de los líquidos actúa contra la fuerza de repulsión. El helio superfluido tiene muy poca tensión superficial, por lo que la burbuja puede hacerse mucho más grande. Las dos fuerzas opuestas alcanzan el equilibrio cuando el diámetro de la burbuja es de aproximadamente 40 ángstroms, demasiado pequeña todavía para verse.

Los investigadores utilizaron un dispositivo especial, básicamente un altavoz que produce ondas planas de sonido, no enfocadas, para batir todo el volumen de helio líquido con el sonido. Cuando cada onda daba alcance a una burbuja formada por un electrón, ésta aumentaba y disminuía de modo alternado con las variaciones de la presión a su alrededor. Bajo la presión negativa, las burbujas se expandieron a aproximadamente ocho micras, el tamaño de una pequeña mota de polvo. Una luz estroboscópica, sincronizada con el pulso de sonido, iluminó las burbujas sin calentar la cámara que las contenía.

Operando la cámara de vídeo en el “modo supernocturno”, Guo y Maris pudieron grabar los aproximadamente 2.000 fotones que estiman fueron esparcidos por las burbujas expandidas, produciendo una serie de imágenes de los electrones-burbuja en cada cuadro de vídeo.

Para estar seguros de que estaban viendo las burbujas de los electrones y no sólo polvo atrapado, los investigadores aumentaron gradualmente la potencia del transductor. No detectaron ningún punto de luz con baja potencia, y luego registraron un aumento rápido en la aparición de burbujas al aplicar un voltaje particular, tal como sus cálculos habían predicho. Las partículas de polvo no exhibirían ningún umbral semejante.

Arqueólogos descubren centro de procesamiento de oro

FUENTE: solociencia.com

El equipo del Instituto Oriental de la Universidad de Chicago encontró más de 55 piedras de moler hechas de gneis, material parecido al granito, en la ribera del Nilo en el yacimiento arqueológico de Hosh-el-Geruf, a unos 360 kilómetros al norte de Jartum, en Sudán. La región también fue conocida como Nubia en los tiempos antiguos. Similares agrupaciones de piedras de moler han sido descubiertas en yacimientos arqueológicos en el desierto, fundamentalmente en Egipto, donde fueron empleadas para triturar la mena con el objetivo de extraer el metal precioso. La mena molida probablemente era lavada con agua cercana al sitio, para separar las partículas de oro.

“Este gran número de piedras de moler y de otras herramientas empleadas para aplastar y moler el material de las menas, muestra que el lugar fue un centro para la producción organizada de oro”, explica Geoff Emberling, director del Museo del Instituto Oriental y uno de los jefes de la expedición.

El equipo también excavó en el emplazamiento de un cementerio, de donde desenterraron restos de sepulturas incluyendo objetos que sugieren que la región fue parte del Reino de Kush, el cual pudo haber gobernado sobre un área mucho mayor de lo que con anterioridad se creía. Tales descubrimientos sugieren que el reino fue el primero en el África subsahariana en controlar un territorio tan extenso, de 1.200 kilómetros de longitud.

Este trabajo resulta muy interesante porque puede dar como resultado obtener información valiosa acerca de la organización económica de este muy importante, pero poco conocido, estado africano antiguo. Hasta ahora, casi todo lo que se sabe acerca de Kush proviene de los registros históricos de sus vecinos egipcios, y de exploraciones arquitectónicas limitadas de los monumentos de la ciudad de Kerma, capital del Reino de Kush. Las excavaciones del Instituto Oriental en Hosh-el-Geruf permitirán a los académicos conocer las fuentes rurales de las riquezas de Kush.

El Reino de Kush fue un reino inusual en cuanto a que fue capaz de emplear los instrumentos del poder (el ejército y el gobierno) sin poseer un sistema de escritura, una burocracia considerable, ni muchos centros urbanos. Estudiar el Reino de Kush ayuda a los especialistas a tener una mejor idea de lo que significa El Estado en un contexto antiguo, ajeno a los centros de poder establecidos por Egipto y Mesopotamia.

Cómo evolucionan las supersociedades de insectos

FUENTE: solociencia.com

En esos grupos de insectos capaces de formar comunidades complejas basadas en la cooperación, la respuesta a la pregunta de qué conduce al altruismo también se ha vuelto un paso imprescindible para poder llegar a comprender mejor cómo las organizaciones sociales primitivas (con jerarquías muy marcadas, basadas en la ley del individuo más fuerte, y una división de labores pobremente desarrollada) evolucionaron para transformarse en las muy sofisticadas redes sociales presentes en el modo de vida de algunos insectos sociales, cuyos colectivos (colmenas, hormigueros…) son considerados en diversos aspectos como “superorganismos” virtuales.

Dos investigadores han propuesto un modelo que puede explicar las presiones de selección que marcan la transición evolutiva desde una sociedad primitiva hasta un “superorganismo”, las cuales pueden poner un poco de orden en las ideas contrapuestas sobre el papel de la selección individual, familiar y grupal que subyace en la formación de tales grupos eusociales avanzados.

En última instancia, un superorganismo emerge como resultado de la competencia intergrupal, según los hallazgos de H. Kern Reeve de la Universidad de Cornell y Bert Holldobler de la Universidad Estatal de Arizona.

Su modelo es único porque abarca dos teorías basadas en el concepto de la fuerte competencia entre grupos que tienen potenciales muy igualados. El primer elemento describe la competencia por los recursos dentro de un grupo o colonia (competencia intragrupal). El segundo elemento incorpora los efectos de una lucha entre dos colonias rivales (competición intergrupal).

Según Holldobler, la ruta hacia la supercolonia es primeramente propiciada por la maximización de las capacidades de cada individuo de la sociedad. Esto surgiría, según él, debido a que la competencia que puede existir entre los individuos en la misma sociedad disminuye a medida que la incipiente colonia va creciendo, organizándose mejor, forjando una organización más eficaz de las labores, y en última instancia, logrando una mayor cohesión.

Tales sociedades, a su vez, producen cada año una descendencia más reproductiva que la de las sociedades vecinas que están menos organizadas. Así, los genes, o diferentes versiones de estos, que codifican tales comportamientos, se propagan más rápido.

El segundo elemento de este modelo toma en cuenta que a medida que aumenta la organización colonial de un grupo, existe un incremento paralelo en la discriminación contra los miembros de otras sociedades de la misma especie.

La competencia entre sociedades muy pronto deviene una fuerza decisiva, reforzando de manera crucial el proceso evolutivo. De esta forma, la sociedad o la colonia de insectos se vuelven el fenotipo más extendido del genoma colectivo de la sociedad.

España logra dos bronces y una mención de honor en la Olimpiada Matemática

FUENTE: elmundo.es

El equipo español que ha participado en la 48 Olimpiada Internacional Matemática celebrada en Hanoi ha conseguido dos medallas de bronce y una mención de honor, según indicaron fuentes de la delegación de España. Las medallas fueron obtenidas por el zaragozano Adrián Rodrigo Escudero y por el madrileño Diego Bruno Izquierdo Arseguet.

La mención de honor la recibió Gabriel Fürstenhein Mirelud, de Madrid, que con el asturiano Daniel Remón Rodríguez, el riojano Glenier Lázaro Bello Burguet y el también madrileño David Alfaya Sánchez integran la delegación española.

El mejor en la 48 Olimpiada Internacional Matemática fue el ruso Konstantin Matveev, quien consiguió 37 de los 42 puntos posibles, al conseguir la máxima puntuación en cinco de las seis pruebas y dos puntos en la otra, la tercera, la considerada la más difícil.

El alemán Peter Scholze quedó en segundo lugar con 36 puntos, también falló en la tercera; después el chino Caili Shen, con 36 puntos que, a diferencia de los anteriores, falló en la sexta prueba, y en cuarta posición el italiano Pieto Vertechi, con 35 puntos.

Los concursantes, un máximo de seis por país, pasaron seis exámenes, tres por día, y dispusieron de cuatro horas por jornada y media hora más, al comienzo, para preguntar aclaraciones sobre los enunciados.

Por países, Rusia venció con un total de 184 puntos, cinco medallas de oro y una plata, China segundo con 181 puntos, cuatro oros y dos platas, y Vietnam tercero con 168 puntos, tres oros y tres platas.

Brasil quedó el 24 (106 puntos, 2 plata, 3 bronce y una mención de honor); Colombia el 30 (93, 1 plata, 3 bronce y 1 mención); Perú el 32 (91, 1 plata, 2 bronce y 3 mención); México el 37 (86, 4 bronce y 2 mención); Argentina el 47 (75, 1 plata, 1 bronce y 3 mención) y Portugal el 52 (52, 1 bronce y 1 mención).

España acabó el 66 (48 puntos, 2 bronce y 1 mención de honor), Costa Rica el 72 (36, 1 bronce y 1 mención), Ecuador el 74 (34, 1 bronce y 2 mención), El Salvador el 77 (34, 2 mención), Panamá el 79 (32, 3 mención), Cuba el 87 (16, 1 bronce), Venezuela el 89 (14, 1 mención), 90 Puerto Rico (7), 92 Chile (4), 93 Bolivia (2) y Panamá el 94 (0).

La jefa de la delegación de España, María Gaspar Alonso-Vega, declaro por teléfono, antes de encontrarse con los participantes, que el resultado “podría haber sido mejor”.

No obstante, la catedrática del I.E.S. Beatriz Galindo de Madrid destacó la experiencia adquirida por el equipo español de cara a la próxima Olimpiada que se celebrará en la capital española en 2008.

Durante la competición, los participantes españoles han estado concentrados en Hanoi, mientras que los delegados y miembros del tribunal fueron se concentraban en la ciudad costera de Halong, a unos 170 kilómetros al este de la capital vietnamita.

Era esta la primera vez que los componentes del equipo hispano, que tienen entre 15 y 17 años, participaban en un campeonato internacional de matemáticas de estas características.

Una expedición rusa se prepara para llegar al fondo marino bajo el Polo Norte

FUENTE: elmundo.es

Una expedición polar rusa ha llegado a la Tierra de Francisco José, archipiélago ártico donde efectuará las primeras inmersiones submarinas en batiscafos previas al descenso al fondo marino que planea realizar el domingo en el Polo Norte.

Los científicos se encuentran en el buque laboratorio ‘Académico Fiódorov’ que, conducido por el rompehielos atómico ‘Rossía’, lleva a bordo los batiscafos tripulados Mir-1 y Mir-2, que en el Polo Norte efectuarán inmersiones de hasta 4.300 metros de profundidad.

Son los mismos batiscafos que el director de cine James Cameron utilizó en 1995 para el rodaje de su famoso ‘Titanic’, galardonado con 11 premios Oscar, y que participaron, aunque infructuosamente, en los intentos de rescatar el submarino nuclear ruso ‘Kursk’, hundido en el Ártico con sus 118 tripulantes en agosto de 2000.

En la Tierra de Francisco José (Archipiélago de Fritjof Nansen), los batiscafos descenderán a profundidades de hasta 1.500 metros, dijo a Itar-Tass a bordo del buque laboratorio Vladímir Strugatski, vicepresidente de la Asociación de Exploradores Polares.

El jefe de la expedición, Artur Chilingárov, explicó a su vez que estos descensos inicialmente no estaban programados, pero se decidió realizarlos para poner a prueba todos los equipos técnicos antes de la “complicada y arriesgada misión” prevista para el domingo.

“Tocar el fondo del Océano Glacial Ártico, el más severo de todos, en el punto donde convergen los meridianos en el hemisferio norte, es un viejo sueño de la Humanidad”, dijo Chilingárov, conocido explorador polar y vicepresidente de la Duma rusa.

Chilingárov confirmó que durante una de las inmersiones en el Polo Norte se depositará en el fondo marino una cápsula de titanio con la bandera rusa y un mensaje conmemorativo de la expedición.

Mientras, el rompehielos realiza una misión colateral, al desembarcar en la isla de Kheysa, donde se encuentra la estación polar más septentrional, Krenkel, a un equipo de ornitólogos que durante una semana observará a las gaviotas blancas, incluidas en el Libro Rojo de especies en extinción.

La Tierra de Francisco José, perteneciente a Rusia y ubicada entre los 80 y 81,9 grados de latitud norte, está compuesta por 191 desérticas islas cubiertas de hielo, a una distancia de aproximadamente mil kilómetros del Polo Norte.

Tras completar las misiones previstas, la expedición bordeará el archipiélago por el este y se dirigirá hacia la cima del planeta, con la previsión de encontrarse con los primeros témpanos de hielo tras los 82 grados de la latitud norte.

A la conquista del hielo marciano

FUENTE: abc.es

A las 12.39 del mediodía, hora local, del 3 de diciembre de 1999, los técnicos del Jet Propulsion Laboratory de la NASA en Pasadena, California, contenían el aliento escuchando cada vibración del aire, a la espera de captar un pitido reconfortante que les devolviera la respiración. Después de un vacío de media hora durante su entrada en la atmósfera, la «Mars Polar Lander», el bebé robótico de aquellos nerviosos padres, debía reportarse con el llanto de su alumbramiento en suelo marciano.
Pero nada rompió el silencio; ni entonces, ni en las desesperadas semanas posteriores. Mes y medio más tarde, el 17 de enero, la NASA reconocía el fracaso: ya hubiera aterrizado de una pieza, pero muda y sorda, o se hubiera reventado contra la roca, poco importaba. La MPL nunca llamaría a casa.
Fue el segundo desastre consecutivo después de la «Mars Climate Orbiter», que el año anterior se había desmenuzado en la atmósfera marciana a causa de un absurdo malentendido entre los dos equipos norteamericanos que controlaban la misión. Uno de ellos empleaba el sistema métrico, y el otro, unidades inglesas.
A diferencia de la MCO, las causas por las que se perdió la MPL no se esclarecieron, como tampoco su destino final. Fue el primer intento frustrado de clavar una pica en una latitud marciana donde los ojos que vigilan el planeta desde su órbita -hoy se mantienen «vivos» dos satélites de la NASA y uno de la ESA- aseguran que el hielo se asoma a la superficie.
La debacle de la MPL sumió en la zozobra todo el programa marciano de la NASA, asignado al laboratorio de Pasadena. La agencia depuró las responsabilidades y propuso las hipótesis razonables, pero las conclusiones, valga la contradicción, no fueron concluyentes.
Una agencia «espía»
Al año siguiente, una agencia «espía» norteamericana -National Imagery and Mapping Agency (NIMA), hoy renombrada como National Geospatial-Intelligence Agency- dijo haber detectado la MPL, intacta sobre sus tres patas en el suelo de Marte, a través del análisis de las fotografías enviadas por la sonda orbital «Mars Global Surveyor» (MGS). La NASA nunca ha respaldado este hallazgo. Es más: la cámara de alta resolución de la «Mars Reconnaissance Orbiter» (MRO), otro navío espacial botado en 2005 por la administración norteamericana, ha olfateado y mapeado la presencia de «cadáveres» de misiones anteriores, incluidas las viejas glorias «Viking» 1 y 2, la exitosa «Mars Pathfinder», y los rovers «Opportunity» y «Spirit», aún activos. Pero ni rastro de la MPL.
«Phoenix» ha nacido para rescatar de sus cenizas la ilusión truncada que la MPL llevaba en sus circuitos: «saborear» el hielo marciano, convertir la existencia de agua en Marte, hasta hoy una mancha en fotografías y espectros, en una realidad al alcance de la mano, aunque sea la mano mecánica de un robot a control remoto. Hoy ningún científico duda de la existencia de agua allí, no sólo en eras remotas, cuando fluía por valles y cañones, sino hoy, en los bonetes de hielo que cubren las coronillas polares.
A pesar de su condición de «segunda», y quién sabe si para conjurar el estigma de las maldiciones, la «Phoenix» es la primera en otro aspecto. La aventura del ave resucitada inaugura el programa «Scout» de la NASA, que abre las puertas del selecto club de la agencia a «espontáneos» cualificados en el diseño de proyectos espaciales. La premisa que anima esta modalidad es confeccionar misiones de escasa parafernalia y bajo coste, siempre hablando en términos astronómicos -la MRO costó 720 millones de dólares hace dos años, frente a los 420 de «Phoenix»-.
Una versión mejorada
En esta primera ocasión, la Universidad de Arizona ha dado forma a la misión: una estación fija, reciclada del primer prototipo de la MGS, anterior a la cancelación de su fase de aterrizaje. La instrumentación es una versión mejorada de la que equipó la MPL: brazo robótico con perforadora para catar suelos a medio metro de profundidad, horno para evaporar sustancias volátiles, estación meteorológica, microscopio, analizadores, y cámara estereoscópica en su mástil de 2 metros.
«Phoenix» alcanzará todo lo que se ubique a su alrededor en un radio de 2,35 metros, la longitud de su única extremidad móvil. Casi parece ridículo viajar 680 millones de kilómetros para muestrear un terreno del tamaño de un salón. El próximo aparato que disfrutará de la libertad de unas simples ruedas será el «Mars Science Laboratory», cuya cita con el espacio está fijada para 2009.
En realidad, «Phoenix» no requiere grandes paseos para cumplir su misión. Además de los habituales datos sobre la geología, el clima y la atmósfera, el objetivo de la misión estará justo bajo su panza: el hielo. En su latitud de 68 grados, lo más cercano al polo norte marciano que ha llegado un ingenio «made in» la Tierra, sus patas deberían pisar hielo, o un «permafrost» de roca embebida en una mezcla de agua y dióxido de carbono congelados que sigue una dinámica estacional de evaporación y solidificación. Allí, en ese cóctel primordial, podría esconderse algo que evocara lejanamente la presencia de vida.
Esperanza de vida
El análisis de los compuestos disueltos en la sopa gélida podría insinuar alguna pista. Entre el H2O y el CO2 se reparten los átomos esenciales que se unen para prender la chispa de la vida: de la unión del carbono y el hidrógeno nació la química orgánica, y de ella, todo lo que llena la enciclopedia de la biología terrestre.
La atmósfera de Marte es muy oxidante, y los frustrantes empeños de las «Viking» en 1976 ya invitaron a sospechar que toda molécula orgánica se quemó en un ancianísimo pasado para generar agua y dióxido de carbono -con la excepción del metano atmosférico, cuyo origen desconcierta a los científicos-. Si «Phoenix» detectase cualquier compuesto de carbono e hidrógeno, estaríamos más cerca de «los marcianos» de lo que hemos estado nunca.
De todo ello tendremos cumplidas noticias el 3 de agosto, día que se abrirá la ventana de despegue, y sobre todo a partir del 25 de mayo de 2008, la fecha más temprana en la que, maldiciones aparte, «Phoenix» se posará en su destino.
Ocho años después de que una causa ignota frustrase el primer intento, la NASA envía en agosto la sonda «Phoenix» al Polo Norte del Planeta Rojo, en busca de una prueba material de la existencia de agua