Un ponderado informe británico cuestiona la eficacia de la energía nuclear
¿Alguién podría decirnos en cuánto se cifran las reservas de uranio en el planeta? de cualquier modo, esperemos que la energía de fusión sí sea una verdadera alternativa.
FUENTE: tendencias21.net
La perspectiva de una nueva era de energía nuclear se perfila sobre el planeta como consecuencia de las características de este tipo de energía: reduce las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera y supuestamente sería capaz de atender la demanda creciente de energía eléctrica, que se espera aumente un 50% en los próximos 25 años a nivel mundial.
Sin embargo, un estudio llevado a cabo en el Reino Unido por el Oxford Research Group, una organización independiente especializada en promover medidas sostenibles de gestión de nuestra sociedad global, señala que un renacimiento de este tipo de suministro energético sobrepasaría la capacidad de provisionamiento de la industria nuclear, además de la capacidad de la International Atomic Energy Agency (IAEA) de la ONU para controlar y proteger a la sociedad civil y a las propias centrales nucleares de los peligros que implican.
Grave riesgo
Por tanto, aunque estas centrales nucleares llegaran a reducir de manera significativa las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera terrestre, su proliferación sería altamente peligrosa, no sólo por los riesgos potenciales para el medio ambiente y la salud pública, sino también porque precisarían de un aumento en la producción del uranio.
Las centrales nucleares albergan, en el interior de sus reactores, minerales con algún elemento fisil (es decir, susceptible de fisionarse), normalmente uranio o, en algunos casos, también plutonio (generado a partir de la activación del uranio).
El principal uso del uranio es en la actualidad la obtención de combustible para estos reactores nucleares, que hoy producen el 17% de la electricidad obtenida en el mundo. Pero el uranio también tiene un peligro acuciante: su proliferación proporcionaría material para el desarrollo de nuevas armas nucleares, advierten los expertos.
Mito eléctrico
Además, el informe, que ha sido publicado bajo el título: Too Hot to Handle? The Future of Civil Nuclear Power, señala que este resurgimiento planeado por la industria para proporcionar una energía “limpia” es un auténtico mito carente de realismo.
Según las cifras del informe, a pesar del incremento esperado de la demanda eléctrica para los próximos 25 años, sólo se están construyendo actualmente 25 nuevas plantas, hay planeadas 76 más, y otras 162 propuestas en el mundo, aunque la mayor parte de estas últimas no llegarán nunca a abrirse. Hoy día existen en el planeta 429 reactores operativos, muchos de los cuales están a punto de ser cerrados por fin de su vida operativa, por lo que necesitarían ser sustituidos.
Y la realidad es que, según señala el estudio, para que la energía nuclear pudiera hacer una contribución significativa a la reducción global de las emisiones dióxido de carbono en las próximas dos generaciones, la industria debiera ser capaz de construir un total de 3.000 reactores nuevos (alrededor de uno por semana en los próximos 60 años). La tasa de construcciones alcanzada hasta el momento sólo ha llegado a los 3,4 reactores nuevos al año.
Los precios por otro lado se dispararían: las nuevas centrales nucleares de China y Rusia han propiciado ya un aumento del 45%, alcanzando los 200 euros el kilo en los tres últimos meses, en comparación con los 17 euros que costaba a principios de 2003, cuando la energía atómica no estaba “de moda”.
Gestión imposible
Aún sin llegar a alcanzar las tasas teóricas de apertura de nuevos reactores que señala el informe, éste advierte de que la proliferación nuclear será ya inevitable a lo largo de la próxima década. Según lo planeado actualmente, siete nuevos países tendrán energía nuclear en ese periodo de tiempo, mientras que otros nueve (del Mediano Oriente, incluidos Arabia Saudí y Siria) han mostrado interés por este tipo de energía.
Además, la demanda eléctrica futura provendrá de los países más pobres del mundo, que se espera aumenten en 3,5 mil millones de personas en los próximos 60 años. Países como Bangladesh, el Congo, Indonesia, Nigeria o Paquistán, que actualmente no cuentan con centrales nucleares, acabarán construyendo las suyas.
Según la IAEA, en los próximos 30 ó 40 años, al menos 30 países tendrán nuevo acceso a los materiales fisiles, a partir de sus propios programas de energía nuclear, que pudieran emplearse igualmente para la fabricación de armas nucleares, con físicos e ingenieros competentes que trabajarían para diseñarlas y fabricarlas.
La cuestión radicaría en si, a lo largo del siglo XXI, el mundo será capaz de gestionar los peligros relacionados con la energía nuclear civil. Será la sociedad la que deba decidir si estos riesgos, en el contexto que se avecinan, pueden asumirse como aceptables.
Un telescopio con una lente que ve como cuatro millones de pupilas
España se ha hecho socia del ESO (Observatorio Astronómico del Sur) y este viernes, si no pasa nada, el Gran Telescopio de Canarias va a ver su primera luz. Desde fuera parece que la astronomía española está dando grandes pasos hacia adelante. ¡Nos alegramos por nuestros astrónomos!
Pero una duda. Creo que el objetivo del telescopio es un espejo en vez de una lente.
FUENTE: fys.es
El Gran Telescopio Canarias (GTC), ubicado en el Observatorio del Roque de Los Muchachos, en la isla de La Palma y que será el más grande del mundo con espejo segmentado, abrirá en la noche del viernes su lente para tener una visión que será como la suma de cuatro millones de pupilas humanas.
La lente será abierta por primera vez en presencia del Príncipe Felipe, astrofísico de honor del IAC, quien, en compañía de la ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, inaugurará una instalación que ha costado hasta ahora 104 millones de euros financiados por los Gobiernos español y canario.
La lente del GTC, que pesa casi 17 toneladas, la integran 36 segmentos hexagonales que forman una superficie equivalente a un único espejo de 10,4 metros de diámetro que servirán para, entre otras cuestiones, buscar los objetos más débiles del Universo.
El GTC permitirá investigar la formación de las galaxias en los inicios del Universo y también se utilizará para estudiar cuásares, enanas marrones y planetas que están fuera del sistema solar.
Este telescopio tiene un espejo compuesto por un vidrio especial al que no afectan los cambios de temperatura, similar al de las vitrocerámicas, y sus 36 segmentos pesan cada uno 470 kilos y entre ellos hay tres milímetros de espacio.
Estos segmentos están pulidos con un límite de error de 16 nanómetros, una medida 3.000 veces más «fina» que la del cabello humano.
Se trata de un proyecto del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), con sede en el municipio tinerfeño de La Laguna y con observatorios en el Parque Nacional del Teide (Tenerife) y el Roque de los Muchachos (La Palma).
Desde el segundo, y a 2.400 metros de altura, el GTC apuntará al cielo con una ventaja sobre telescopios similares, y es que «mirará» a toda la superficie del cielo y todo su diámetro será efectivo.
La estructura del GTC pesa 400 toneladas que se moverán con facilidad gracias a un sistema de cojinetes hidrostáticos con aceite a presión que harán que casi levite.
El sistema de cojinetes hidrostáticos hace que el GTC levite sobre una fina capa de aceite, de modo que un simple empujón es suficiente para mover de manera suave y precisa todo el telescopio y sin provocar calentamientos ni desgastes.
Este proceso se logra al inyectar aceite a presión entre dos superficies, algo que crea una película lubricante de 70 micras de grosor (una micra es más pequeña que una mota de polvo), que será suficiente para que la estructura se deslice.
Además el GTC dispone de un sistema que evita que se pierda el líquido, de manera que el lubricante que rebose será canalizado y devuelto al telescopio con la temperatura justa.
La cúpula del GTC tiene forma de casquete esférico, con un diámetro de 34 metros y una altura máxima de 40 metros, equivalente a un edificio de trece alturas, y dispone de dieciséis grandes ventanas móviles de ventilación. Este conjunto pesa unas 500 toneladas y se apoya sobre un raíl que permite la rotación de toda la estructura sobre su eje.
El edificio del GTC lo forman un anillo de hormigón de 32 metros de altura y 64 de diámetro y un pilar central que actúa como aislante térmico y sonoro para impedir las vibraciones en el instrumento astronómico.
En un edificio anexo están los servicios como sala de control y oficinas y en otro los aparatos técnicos como transformadores de corrientes.
Estos edificios ocupan unos 2.500 metros cuadrados a los que se accede por una carretera de 800 metros de longitud que se ha construido con motivo del GTC.
La primera piedra del GTC la colocó el Príncipe Felipe el 2 de junio de 2000 y en aquel momento destacó que aventuras como las de este telescopio hacen avanzar a los pueblos y los unen en la hermandad que la ciencia es capaz de procurarles.
Los científicos deben abrir su mente a nuevas formas de vida extraterrestre
¡No os liéis! NO SE HA DESCUBIERTO AÚN que haya vida extraterrestre, ni que no la haya. Probablemente sea una de las preguntas más importantes que nos podamos hacer ahora.
FUENTE: elmundo.es
Un informe de la Academia Nacional de las Ciencias de EEUU (NAS) recomienda a la comunidad científica que sea más flexible en sus búsquedas de vida extraterrestre.
Para la centenaria institución norteamericana, los científicos que buscan formas de vida extraterrestre están demasiado condicionados por su visión de la vida en La Tierra. En su opinión, nuestro modelo sólo es una de las posibles soluciones que el Cosmos ha podido dar.
Por ejemplo, los científicos siempre han estado interesados en localizar agua porque su presencia se asocia a todas las formas de vida en La Tierra. Pero, a falta de agua, ¿por qué no el metano? Bajo determinadas condiciones de presión y temperatura, sería posible imaginar un mundo con ríos de este compuesto en el que sus criaturas lo bebiesen y sirviese a sus organismo como el agua sirve a plantas y animales.
Precisamente, una de las lunas de Saturno, Titán, contiene cantidades apreciables de metano. El informe señala que el satelite saturnino es el primer candidato para albergar vida extraterrestre en el sistema solar; por delante de Marte. Aunque tampoco descarta la posibilidad de que allí exista. Las pruebas realizadas hace veinte años por la sonda Viking no dieron ningún resultado; pero según la NAS el problema pudo estar en que las formas de vida que buscaban eran demasiado cercanas a la terrestre.
Otras conjeturas demasiado “terrestres” se refieren a la forma en la que los seres vivos obtienen energía, y a la base química que sustenta su metabolismo. Sobre esto último, el informe señala que el carbono no es la única base posible. Tal y como señala a National Geographic John Baross, un oceanógrafo de la Universidad de Seattle, y director del informe, “una forma diferente de vida no necesariamente tiene que tener exactamente la misma química que la vida en La Tierra”.
Un equipo del CSIC patenta un sistema que utiliza la pulpa de manzana para almacenar energía eléctrica
FUENTE: csic.es
Un equipo del Consejo Superior de investigaciones Científicas (CSIC) ha desarrollado un nuevo sistema para almacenar energía eléctrica a partir de pulpa de manzana procedente de la fabricación de sidra y zumos. Los resultados de laboratorio demuestran que este proceso, patentado por el CSIC junto con la Universidad de Neuchâtel (Suiza), es más sencillo y barato, al tiempo que menos contaminante, en comparación con otros procedimientos similares que se utilizan en la actualidad.
La pulpa de manzana se utiliza para preparar carbones activados, material de carbono de gran porosidad, utilizado principalmente como absorbente para separar gases y líquidos. Los carbones activados se destinan a su vez a conducir la corriente de los supercondensadores eléctricos, dispositivos que por su gran capacidad de carga podrían llegar a sustituir a las actuales baterías eléctricas.
La investigadora del CSIC Teresa Centeno, que trabaja en el Instituto Nacional del Carbón (CSIC), en Oviedo, y ha dirigido este proyecto de investigación, resume la importancia del mismo: “Hemos demostrado que con la gasificación de pulpa de manzana con vapor de agua obtenemos materiales con un rendimiento similar a los existentes en el mercado”.
La principal ventaja del nuevo sistema respecto a los ya existentes es, según Centeno, su reducida capacidad contaminante, derivada de que en su producción no se utilizan productos químicos agresivos.
La investigadora del CSIC recuerda que otros métodos dirigidos a la obtención de carbones activos a partir de residuos vegetales utilizan procesos de activación química. “Estos agentes químicos, que son muy agresivos y requieren un proceso posterior de lavado, impiden que el sistema se pueda extrapolar a gran escala desde el punto de vista medioambiental”, precisa.
El proceso de gasificación desarrollado por el CSIC consiste en calentar la pulpa de manzana a baja temperatura y en ausencia de oxígeno, para evitar que se queme, y posteriormente poner el material resultante en contacto con dióxido de carbono, vapor de agua u oxígeno, lo que le aporta porosidad. Los poros proporcionan al material una mayor superficie para almacenar energía.
VENTAJAS INDUSTRIALES
El método desarrollado por este equipo del CSIC añade a sus ventajas medioambientales un ahorro económico, ya que permitiría reutilizar un residuo, la pulpa de manzana que generan las industrias de fabricación de sidra y zumos.
Las empresas productoras de este residuo se ahorrarían el coste de eliminarlo, y las empresas productoras de este carbón activado obtendrían a cambio materia prima de forma fácil y económica.
La técnica ha sido patentada en España y está en trámites para obtener la patente internacional. La directora del proyecto afirma que “existen muchas empresas interesadas en que este sistema se desarrolle de forma industrial”. Entre las entidades que se han puesto en contacto con ellos al respecto, se encuentra alguna asociación de sidreros asturianos.
Nuevos hallazgos desafían ideas de gran arraigo sobre el genoma humano
El ser humano es por naturaleza curioso; probablemente ésta sea la base de la explicación científica del mundo.
FUENTE: solociencia.com
El consorcio “ENCyclopedia Of DNA Elements” (ENCODE), que está organizado por el Instituto Nacional de Investigación sobre el Genoma Humano (NHGRI), uno de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), ha presentado los resultados de su exhaustivo esfuerzo de cuatro años encaminado a construir una lista de piezas de todos los elementos biológicamente funcionales en el 1 por ciento del genoma humano. Llevada a cabo por 35 grupos de 80 organizaciones de diversos países, la investigación ha servido también de estudio piloto para probar la viabilidad de una iniciativa a gran escala orientada a producir un catálogo pormenorizado de todos los componentes del genoma humano cruciales para la función biológica.
Este esfuerzo impresionante ha destapado muchas sorpresas e iluminado el camino de futuras campañas destinadas a explorar el paisaje funcional del genoma humano entero. Debido al duro trabajo y a los brillantes logros del consorcio ENCODE al desentrañar algunos de los entresijos del genoma humano, la comunidad científica necesitará revisar diversas suposiciones de gran arraigo sobre qué son los genes y qué hacen, así como acerca de la manera en que los elementos funcionales del genoma han evolucionado. Esto podría tener implicaciones significativas para las investigaciones dirigidas a identificar las secuencias de ADN involucradas en muchas enfermedades humanas.
Completar el Proyecto Genoma Humano en abril de 2003 fue una notable hazaña, pero la secuenciación del genoma marcó sólo el primer paso hacia la meta de usar tal información para diagnosticar, tratar y prevenir enfermedades. Tener la secuencia del genoma humano es como tener todas las páginas de un manual con las instrucciones necesarias para fabricar el cuerpo humano. Los investigadores todavía deben aprender cómo leer el idioma del manual para que puedan identificar cada parte y entender cómo las piezas interactúan en los procesos responsables de la salud y de la enfermedad.
¿Extraño planeta gigante o enana marrón?
Gran ciencia hecha por aficionados (ayudando a los profesionales).
FUENTE: solociencia.com
El planeta, XO-3b, ha sido descubierto por investigadores del Proyecto XO. El astro es bastante raro. De los más de 200 planetas encontrados hasta ahora fuera de nuestro sistema solar, el XO-3b es una rareza en varios aspectos. Es el más grande y más masivo encontrado en una órbita tan cercana a su estrella, y dada esta proximidad, los astrónomos se sorprendieron al encontrar que la órbita no es circular sino significativamente elíptica.
Los investigadores están intrigados ya que su masa está en el límite entre la de los planetas “propiamente dichos” y la de las “enanas marrones”. Todavía hay un vivo debate entre los astrónomos sobre cómo clasificar a las enanas marrones. Cualquier masa estelar que sea lo bastante grande para causar la fusión nuclear del hidrógeno (esa frontera está en torno a un poco más de 80 veces la masa de Júpiter) es una estrella. Las enanas marrones son objetos masivos que no alcanzan a ser estrellas. La mayor controversia es quizá la que envuelve al extremo inferior de la escala. El límite entre un planeta grande “normal” como Júpiter, y una “enana marrón” es casi desconocido. El XO-3b está en ese ambiguo límite inferior.
El Proyecto XO se beneficia de la asociación entre astrónomos profesionales y aficionados. El Proyecto XO comienza la búsqueda con un telescopio ubicado en la cúspide del Haleakala, operado por el Instituto para la Astronomía de la Universidad de Hawai. Usando el Telescopio Haleakala, el equipo de profesionales del XO identifica estrellas candidatas que se oscurecen de vez en cuando. Los astrónomos aficionados del XO observan luego a estas candidatas durante una larga temporada y buscan más evidencias de que su oscurecimiento es debido a un planeta en tránsito (un planeta que cruza entre la estrella y nosotros). Una vez que obtienen suficiente evidencia, el equipo profesional utiliza grandes telescopios, como el Harlan J. Smith de 2,7 metros, y el Telescopio Hobby-Ebberly de 11 metros, ambos en el Observatorio McDonald de la Universidad de Texas, emplazado en el oeste de Texas, para confirmar la presencia de un planeta en tránsito.
Cierra la última factoría de televisores de tubo catódico
¡Este es el mundo en que vivimos! todo llega y todo pasa.
Un fuerte abrazo a todo el personal de esta fábrica, y ojalá que salgan para adelante. ¡Suerte!.
FUENTE: abc.es
Como en tantos aspectos cada día, la vida pasa. Y, como pasaron «Bonanza» o «La casa de la pradera», pasan también e la historia los viejos aparatos de televisión en los que vimos aquellas series ya históricas. Así, Tecnimagen, el último fabricante de televisores de tubo catódico de España, ha anunciado el cierre de su planta de Sant Boi de Llobregat (Barcelona), la «última de Filipinas» en la fabricación de los viejos televisores.
Los buenos tiempos pasaron. La compañía llegó a producir casi un millón de unidades en 2003. Pero se vio obligada a entrar en nuevos segmentos de producción, como los aparatos de LCD y DVD, ya que los viejos televisores chepudos no daban para mucho, y menos cada año que pasaba.
La competencia de los dragones asiáticos -los países emergentes- y la desaparición del formato tradicional de televisor han sido escollos infranqueables, a pesar de que el hecho de que las unidades de Tecnimagen se comercializasen con marcas de terceros en el canal de distribución suponía un importante ahorro de costes en mercadotecnia y publicidad, informa Efe.
Los fabricantes de productos de electrónica de consumo prácticamente han desaparecido de Cataluña, donde se centralizaba la mayor parte de la producción española, después de cierres como los de Samsung en Palau-Solità i Plegamans (Barcelona), que se materializó en 2004; y el fin de la actividad de forma progresiva en la planta de Braun en Esplugues de Llobregat (Barcelona), que culminará en 2008.
La multinacional japonesa Sony, que emplea como media a 2.600 personas en su planta de Viladecavalls (Barcelona), es una de las últimas compañías del sector que mantienen actividad industrial en Cataluña. En diciembre de 2005 ya cerró la empresa Bocsa, la última en España dedicada a la fabricación de CD vírgenes.
Bancarrota
Los tres accionistas de Tecnimagen ya han comunicado que no pueden afrontar el pago de los créditos obtenidos, por valor de más de cinco millones de euros, ni hacer frente a sus compromisos económicos con varios proveedores, después de dos ejercicios consecutivos con pérdidas y de un descenso paulatino de los pedidos.
Los propietarios de la planta, situada en el polígono industrial Salas, en Sant Boi de Llobregat, dudan incluso de que puedan indemnizar a los trabajadores por el fin de la actividad, por lo que seguramente deberán recurrir a un proceso concursal (antigua suspensión de pagos), y la liquidación de la sociedad quedará en manos de unos administradores judiciales.